El Líbano y la guerra de los blogs israelíes a los medios tradicionales

Artículo publicado el 14 de Agosto de 2006
Artículo publicado el 14 de Agosto de 2006
Un ejército liliputiense de blogueros y reporteros freelance ataca a los medios occidentales, demasiado a menudo tendentes a demonizar a Israel, según un joven (y provocador) blogero.

La verdad es que más que desestabilizar a Oriente Medio y Próximo, la guerra entre Israel y Hezbolá ha desestabilizado a los medios de comunicación. Desde los búnkeres israelíes en Galilea, desde los ciber-cafés de Beirut, desde las conexiones wi-fi de alta velocidad de los colegios americanos, un destacamento de blogeros han logrado asediar a las fuentes de información más importantes del mundo a menudo dispuestos a demonizar a Israel. Fiscalizando y criticado a los medios tradicionales. Esos medios que –al menos desde los tiempos del Ciudadano Kane de Orson Welles– deberían dedicarse a controlar a los poderosos.

”Sólo el 5% de Beirut ha sido destruido”

La agencia Reuters se ha visto obligada a anular de su propia base de datos las 920 fotografías tomadas durante años por el foto-reportero freelance libanés Adnan Hajj, después de que el blog norteamericano littlegreenfootballs.com demostrara cómo una de las fotografías que retrataba Beirut tras unos bombardeos israelíes había sido manipulada: un poco más de humo por aquí para que oscurezca y todo el mundo creerá que "Beirut ha sido destruida".

Beirut no ha sido masacrada, contrariamente a la imagen vehiculada por los medios tradicionales. Según el periodista libanés Michael Béhé, empleado en un medio israelí -The New Republic- y según otros blogs, muchas fotografías tomadas por satélite y publicadas en numerosos blogs demuestran que la superficie total de la ciudad golpeada por los bombardeos no supera el 5%. Béhé comenta: “Allí donde no se ha apoyado a los terroristas no tienen nada que temer de los ataques aéreos israelíes”.

Masacre de Caná, ¿muertos que posan?

Otro de los objetivos golpeados por los vigilantes de los medios ha sido la agencia France Presse, criticada por un grupo de blogueros pro-israelíes por haber mostrado fotos de víctimas en Caná tomadas con gente posando a las órdenes de algún realizador de Hezbolá. La AFP lo ha desmentido. Entretanto, ha debido revisar a la baja el número de víctimas desde “más de 50” a 28, alimentando así las sospechas sobre la credibilidad de las fuentes de información de las agencias sobre el terreno.

Irán, Siria, los Estados Unidos, Francia: son varios los actores de esta guerra entre Israel y Hezbolá, pero los árbitros no serán ni ellos ni las Naciones Unidas. Cualquiera que sea la resolución adoptada en Nueva York, todos saben que el rol de la información y de los medios será capital.

Es cierto que verificar (y falsificar) le información es difícil, pero hoy ya existe un ejército liliputiense que puede forzar a los medios a corregirse, a los políticos a abandonar la propaganda, a la desaparición de los medios terroristas y a generar un debate menos ideológico. Hay que apoyar como prioridad a este ejército de voluntarios por la información libre y correcta: declararle la guerra a los bulos, a la propaganda y a los medios terroristas. Sobre todo desde la Unión Europea.