¿El libre mercado lo perdona todo?

Artículo publicado el 16 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 16 de Marzo de 2009
La crisis económica mundial se ha convertido en un test para la solidaridad europea. El desafío es particularmente difícil para el gobierno alemán - en 2009 tendrán lugar las elecciones presidenciales en Alemania, así como las elecciones al Parlamento Europeo.
Es por lo tanto el momento de cumplir con la promesa de apertura total del mercado laboral alemán hecha hace 5 años a los 10 nuevos países de la Unión Europea, entre ellos Polonia. En un momento en que el desempleo crece a ambos lados del Óder, ¿Podrá superarse la fiebre pre-electoral sin empeorar las tensas relaciones entre Varsovia y Berlín?

Durante el lanzamiento de la película The Wondrous World of Laundry de Hans Christian Schmid en el 59 Festival de Cine de Berlín, pude comprobar la importancia del tema para el común de los ciudadanos. Las entradas para el documental, que narran la vida y el trabajo de lavanderas polacas contratadas por un empresario de lavanderías alemán, se vendieron como pan caliente. ¿Cuál es el secreto de este éxito? Tal como me lo dijo Isabel, estudiante húngara de filosofía, "vine a ver cómo un alemán hace una película sobre polacos".

Limpieza de suciedades

(Bavaria Film International)En The Wondrous World of Laundry se sigue el viaje poco común que emprende diariamente una sábana sucia de uno de los mejores hoteles alemanes a través de la frontera entre Polonia y Alemania. Entre el crujido de sábanas limpias y el ruido ensordecedor de las máquinas, Schmid narra los sueños y los temores de mujeres comunes. Las reacciones del público alemán han sido diversas -desde manifestaciones de admiración por el trabajo artístico del director, pasando por la incredulidad sobre la veracidad de la historia, hasta protestas contra la libertad del mercado laboral y contra la burocracia europea, considerada como la culpable de todo. "No es una película sobresaliente", dice Andreas, que vino desde Múnich a la Berlinale. "Pero es bueno que se haya hecho, ya que como alemán me afecta moralmente saber que duermo sobre sábanas que viajaron en la noche a Polonia porque aquí es muy caro lavarlas". De forma más directa lo resume Alicja, de Szczecin (Polonia), que vino a Alemania con el programa Erasmus: "Yo no entiendo toda esta confusión. Así funciona la libertad del mercado laboral y en esto consiste precisamente la Unión Europea. Es lo mismo cuando vas, aquí en Alemania, a cafés y a tiendas turcas, simplemente porque es más barato".

No solo los empresarios alemanes se aprovechan de la mano de obra barata y de las recetas liberales fuera de sus fronteras. El mismo sistema legal de la Unión ha sido construido sobre estas bases; los hombres de negocios actúan de la misma manera cuando promueven sus intereses a nivel internacional. Porque como afirma con franqueza el propietario de Fliegel-Textilservice: "No hago negocios en Polonia, sino en Europa".

Circunstancias excepcionales

(Przemion)Hay que recordar igualmente que según el Tratado de Adhesión de 2004 que establece las condiciones para la ampliación de la Unión Europea a 10 nuevos Estados, cada país miembro de la 'vieja' Unión dispone del derecho a mantener la prohibición del empleo para los nuevos países miembros durante cinco años a partir de la ampliación de la Comunidad. En mayo de 2009 se cumplen 5 años de la entrada de Polonia a la Unión Europea. De acuerdo con el Tratado, solo bajo circunstancias excepcionales el derecho al trabajo de los polacos podría ser aplazado por dos años adicionales. La actual crisis económica, que ya ha significado el aumento del desempleo en 7,9 por ciento en Alemania, es precisamente considerada por este país como una circunstancia excepcional. Este es también el argumento que se prepara como justificación en Bruselas para las decisiones desfavorables para Polonia.

(restmodern.de)¿Cómo reaccionan los polacos frente a esto? No es un secreto el hecho de que las relaciones entre los dos países son tensas. Sin duda, hechos como la declaración por parte del gobierno de Angela Merkel de apoyar financieramente la construcción de un Centro de Expulsiones, o la referencia recurrente al tema sobre la indemnización por la pérdida de tierras durante la Segunda Guerra Mundial, no contribuyen a la mejora de la situación. Por otra parte, el gobierno polaco no ha tomado hasta ahora medidas decisivas para detener la creciente espiral de prejuicios y de desconfianza con respecto a los vecinos occidentales. La idea de Radoslaw Sikorski, ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, de crear un museo en Berlín sobre las relaciones polaco-alemanas con el fin de fomentar una "conciencia histórica común de Europa", ha sido solo un gesto diplomático que no influye en la conciencia de los ciudadanos. Y la crisis económica se ha hecho también sentir en Polonia -el desempleo ha alcanzado el 9,7%, varias compañías anuncian próximos despidos de trabajadores y la perspectiva de la recesión en los países de la Comunidad ha obligado a muchos polacos al retorno después de la emigración en búsqueda de ingresos, cuyo auge ha sido visible desde 2004. Como puede verse, los políticos alemanes y polacos se enfrentan a una cantidad considerable de problemas. Pero recordemos: la campaña electoral puede producir milagros...

¿Cine político?

Hans Christian Schmid no ha buscado hacer "cine político" ni esperar - como él mismo sostiene - reacciones por parte de políticos y gobiernos, a pesar de que la presentación de The Wondrous World of Laundry coincidió con el comienzo de la campaña para las elecciones europeas. A mi pregunta sobre si la apertura del mercado laboral alemán para los trabajadores polacos tendrá lugar este año, no tardó mucho en responder: "Es posible. Esta fue precisamente la promesa de la Unión Europea - vivir y trabajar en condiciones de igualdad. Sin embargo, he leído sobre las protestas de obreros ingleses contra los polacos y comprendo sus argumentos. Es una decisión muy difícil y compleja la que tienen que tomar nuestros políticos - ¿Habría que abrir totalmente el mercado laboral o por el contrario retroceder algunos pasos para que cada país se las arregle por sí mismo?" Es también difícil no aceptar que la mejor forma de mejorar la situación, tal como él sostiene, es crear condiciones económicas en los países de la Unión Europea tales que el empleo de mano de obra barata o la emigración laboral dejen de valer la pena. Todo es cuestión de dinero y... de la libertad del mercado.