El monstruo político

Artículo publicado el 3 de Julio de 2007
Artículo publicado el 3 de Julio de 2007

"Mientras la suegra viva y haya paz doméstica, buena suerte", sentenciaba imperturbable el poeta romano Juvenal hace ya largo tiempo. En esta cuestión parece que los europeos comparten opinión. Tanto el español "suegra", el italiano suocera como el portugués y catalán sogra, encarnan por regla general al "monstruo político".

Los británicos dejando más que claro con su término, que el vínculo familiar con la suegra se limita sólo a lo estrictamente legal: mother-in-law significa literalmente "madre por ley".

En la Inglaterra del siglo XIX esta misma expresión designaba la cerveza ácida y oxidada. Incluso a día de hoy, un apartamento separado de la vivienda principal atiende al nombre de suite mother-in-law. Los españoles las ahuyentamos con los estridentes "matasuegras". En Italia, un encuentro casual con la nuera y la suegra augura mal tiempo: Suocera e nuora, tempesta e gragnuola (la suegra y la nuera, tempestad y granizada). Y en toda Europa a la suegra se le ofrece reposo en el conocido "asiento de suegra" que no es otra cosa sino un enorme cactus.

Tan sólo los franceses y holandeses rompen la norma calificándola de "hermosa madre" (belle-mère y schoonmoeder respectivamente). ¿Galantería, zalamería o complejo de Edipo?