El muro Gordon Brown: los británicos son la piedra en el zapato del socialismo europeo

Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2008
Artículo publicado el 2 de Diciembre de 2008
Brown con RasmussenHa caído el muro de Berlín, ha caído el muro de Wall Street, pero aún subsiste el muro de los laboristas británicos para que el partido socialista europeo pueda presentarse como alternativa creíble a la mayoría conservadora imperante en Europa

La ausencia de Gordon Brown en el decisivo Consejo de los socialistas europeos en Madrid para lanzar la estrategia de cara las elecciones europeas es un mal presagio para la familia socialista. La verdad es que no habrá candidato alternativo al conservador Durão Barroso y que los laboristas británicos son el motivo.

Poul Nyrup Rasmussen da la talla

Si el liderazgo socialista y la democracia europea no progresan no se le puede echar la culpa al presidente Poul Nyrup Rasmussen tras el impecable Consejo de los socialistas europeos que ha organizado en Madrid. El manifiesto electoral de los socialistas se aprobó a la búlgara en Madrid. Por unanimidad sin fisuras. Un panorama muy distinto de cómo se aprobó el de los Liberales en octubre en Estocolmo con una débil mayoría de unos 120 contra 80 votos.Poul Nyrup rasmusen en Madrid

Los socialistas europeos han hecho una demostración de fuerza en Madrid con la organización de un evento político-pedagógico tremendo, con el viento de la crisis a favor, el respaldo y presencia de Rodríguez Zapatero y de los líderes socialistas de Europa salvo Gordon Brown. El ambiente era exultante entre el millar de activistas, salvo en las filas laboristas. Y no por que se sintieran huérfanos de líder político –la voz estentórea del presidente Poul Nils Rasmussen ha sobrevolado, envolvente, durante los 4 días de actividades-, sino porque siguen limitándose a apoyar al PES con la boca pequeña.

Bailar con la fea porque no hay más remedio

Sí, es cierto que los laboristas británicos han apoyado el manifiesto-pograma del PES y todas sus 70 medidas concretas para las elecciones. Pero en los corrillos comentan sin complejos que para ellos la UE es poco más que como la OTAN, una organización más: nada que ver con la política y la integración. Aseguran que en el Reino Unido la campaña que tienen planificada será una campaña nacionalizada, totalmente distinta de la presentada en Madrid por el PES y centrada sólo en temas locales. Se trata de una actitud tan provinciana como la de los conservadores checos, italianos o británicos. Tan provinciana como aquellos franceses a quienes con tanta fruición critican los británicos por su chauvinismo enconado. Y para rematar comentan que esto de la campaña europea no es para ellos, que bueno, en el fondo “better the devil you know”, dando a entender que más vale malo conocido que bueno por conocer.aclamacion del manifiesto PSE

No, we can’t seguir con otro muro

Así, es difícil presentar un candidato a presidir la Comisión europea. ¿Cómo arriesgarse a que Rasmussen encarne oficialmente el proyecto de cambio en Europa, por mucho “Yes we can” que repita por todas partes, si a la hora de la verdad Gordon Brown, en el Consejo europeo se alineará con los liberales y conservadores para apoyar a Barroso? El riesgo es demasiado grande y, por mucho que José Sócrates, Zapatero, Gusenbauer o Martine Aubry hayan dado a entender que verán con buenos ojos la presentación de un líder de los socialistas europeos para presidir la Comisión, no darán un paso más si no echan abajo el tercer muro: el muro Gordon Brown. Los socialistas dicen que la crisis no es cíclica, sino que es un cataclismo. Dicen que se acabó lo de privatizar los beneficios y nacionalizar las pérdidas. Aubry enarbola el manifiesto socialista definiéndolo como el “patrimonio de los que no tienen patrimonio”. Corean que tras la caída del muro de Berlín ahora ha caído el de Wall Street, pero ¿quién encarnará este programa para que los ciudadanos se identifiquen con un rostro, una voz o un empeño personal reconocible? La democracia siempre ha exigido tres cosas para ganar unas elecciones: un programa original, un partido unido sin fisuras y un líder carismático y con autonomía. A los socialistas aún les faltan dos de estas condiciones para ganar en junio de 2009. (Fotos: PES)