El negocio más antiguo del mundo

Artículo publicado el 20 de Marzo de 2006
Artículo publicado el 20 de Marzo de 2006

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

El tráfico de seres humanos es un gran negocio en creces. Sus estadísticas sin embargo son difíciles de determinar, dado su carácter clandestino.

Según cifras del año 2001 aportadas por la Comisión Europea, cada año entran ilegalmente en Europa Occidental unas 120.000 mujeres y niños. Un número creciente de ellos son víctimas del tráfico de seres humanos. Se trata de una industria polifacética, que explota a sus víctimas en actividades como la mendicidad organizada, la adopción ilegal o el tráfico de órganos y que se está convirtiendo también en una actividad relacionada con la prostitución.

Si tomamos los datos del Ministerio francés de Asuntos Exteriores, el tráfico de seres humanos constituye la tercera industria ilegal tras el tráfico de drogas y el de armas, con unos beneficios anuales entre los 7.000 y los 13.000 millones de dólares. Los humanos tienen además un valor añadido, ya que pueden ser revendidos. Al contrario que las armas y las drogas, la “carga humana” no puede ser medida, lo que produce grandes beneficios a un coste de riesgo relativamente bajo.

Los cambios políticos acaecidos la pasada década han contribuido a un incremento del tráfico de seres humanos en la Unión Europea de países procedentes de Europa Central y Oriental. La caída de la Unión Soviética y la Guerra de los Balcanes han supuesto una enorme movilidad de mano de obra. Según el Consejo de Europa, la renta per cápita en Europa Central y Oriental es un 30% más baja que en 1989, a pesar de la parcial recuperación de las economías de la zona. En países como Moldavia, Ucrania y Rumania, entre un 20% y 30% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Personas que a menudo miran a la Unión Europea para mejorar su nivel de vida. Los traficantes manipulan a aquellos en situaciones frágiles y les venden los atractivos de las condiciones de vida del Oeste. Sin embargo, a menudo, las víctimas son engañadas y abandonadas.

La ampliación de la Unión Europea ha facilitado el tráfico de humanos al haber acercado las fronteras de la UE a países con economías inestables como Ucrania, Albania, y Bielorrusia. Para los habitantes de estos países empobrecidos, la UE supone un destino cercano y atractivo. Sin embargo, el endurecimiento de las políticas de inmigración de la UE se lo está poniendo difícil a los inmigrantes que quieren acceder legalmente a Europa, provocando así un incremento en la demanda para el contrabando humano.

Organizaciones criminales y medidas de la UE

Según el Centro de Investigación de Crímenes Informáticos, la globalización de la tecnología y la expansión de Internet ha exacerbado la situación, ya que posibilita a los criminales desarrollar sofisticadas industrias del sexo. La Comisión Europea reconoce el papel que están jugando las Nuevas Tecnologías en esa "invisibilidad de la explotación" y cree que los convenios públicos y privados con los proveedores de Internet deben ser investigados en profundidad.

Las organizaciones criminales a menudo controlan toda la cadena de reclutamiento, desde el transporte hasta la explotación sexual. Las prostitutas tienen más posibilidades de ser arrestadas y deportadas que los propios criminales. Los líderes de estas mafias a menudo confiscan los pasaportes de sus víctimas y les obligan a pagar por su transporte y su documentación. Esto fuerza a las víctimas a implicarse en actividades lucrativas ilegales, como la prostitución.

En el pasado, la Unión Europea prestaba más atención al reforzamiento de las leyes y la cooperación judicial que a la prevención del tráfico de seres humanos y la protección de sus víctimas. El Convenio Europeo contra el Tráfico de Seres Humanos de 2005 recuerda la obligación de los Estados de respetar y proteger los derechos de las víctimas, y hace hincapié en la prevención, investigación, persecución y cooperación internacional. Amnistía Internacional elogia el convenio pero recomienda a la UE sobre la necesidad de tomar medidas individuales y colectivas dirigidas a las raíces que originan el tráfico de seres humanos y a atender a las víctimas en el marco de una migración legal y segura.

Deporte y venta de sexo

La prevención del tráfico de seres humanos destinado a la prostitución durante la celebración de grandes eventos deportivos se ha convertido en una prioridad fundamental para los ministros de la UE. Según el informe del año 2006 elaborado por la eurodiputada socialista austríaca Christa Prets, en Alemania ya esperan una afluencia importante de prostitutas provenientes del Este de Europa con motivo del Mundial de Fútbol de 2006, abogando por la toma de medidas apropiadas. En esas cuatro semanas se espera un incremento de al menos un 30% en la demanda de prostitutas. Se estima que unas 40.000 mujeres y niñas puedan ser llevadas a Alemania con este motivo.

La prostitución es legal en Alemania, pero no tiene el status de una “profesión regular”. Ya se están preparando "hiper-burdeles" e instalando máquinas expendedoras de preservativos para atender el negocio extra durante los días del mundial. La ONG “Coalición contra el Tráfico de Mujeres”, argumenta que dichos preparativos estimulan el tráfico, y ya están haciendo campaña en contra del binomio deporte/turismo sexual. “Comprar sexo no es un deporte”, sostienen. En octubre de 2005, durante la Conferencia de Prensa del Manifiesto de Supervivientes de la Prostitución y el Tráfico de Seres Humanos, las víctimas declararon que los gobiernos deben parar de legalizar y de despenalizar la industria del sexo al facilitarle a los proxenetas y a los clientes permiso legal para abusar de las mujeres a través de la prostitución.

A medida que la prostitución se tolera más, grupos como el Colectivo Internacional de Prostitutas creen que la legalización de la prostitución propicia que ésta rompa sus vínculos con el crimen, ofreciendo a las prostitutas más oportunidades para denunciar los abusos y la explotación. CATW y Acción Cristiana, argumentan que las barreras éticas deben desaparecer al mismo tiempo que lo hacen las barreras legales, y que la despenalización del comercio sexual sólo baja el listón a aquellos que buscan la prostitución. Aparecen nuevos trucos para mantener el comercio más antiguo del mundo, mientras las nuevas soluciones son difíciles de encontrar.