El nuevo turismo italiano: la Dolce vita se traslada campo

Artículo publicado el 27 de Agosto de 2009
Artículo publicado el 27 de Agosto de 2009

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¿Ibiza? ¿Polinesia? ¿O las Seychelles? Las mecas turísticas no son lo que eran y las necesidades de los que se van de vacaciones, tampoco. Ahora, la vida rural es chic

Paraísos perdidos con sabor a sencillez van robando turistas a los destinos exóticos y/o artificiales. Hablamos de una tendencia que en Italia se denomina 'regreso a los orígenes' y que difiere de la imagen que se tiene en general del turismo en la península itálica: ciudades rebosantes de arte, precios exorbitantes, turismo religioso o de moda. Ahora, las antiguas residencias estivales de la aristocracia italiana o las modestas viviendas campesinas, se han convertido en codiciado destino de una nueva élite de turistas.

Turismo en monumentos a la evasión de impuestos

boadiceafairy / FlickrFlorencia, Roma, Venecia... Lo que ahora está de moda en Italia son los pueblecitos de Alberobello, Conversano o Noicattaro, por citar algunos ejemplos de la región sureña de Apulia, donde el valle de Itria, con sus famosos trulli (construcciones cónicas de origen remoto y patrimonio de la Humanidad) se ha convertido en el nuevo imán para el turista. Lo curioso de estos pequeños edificios es que, hace décadas, nadie habría imaginado que se convertirían en destinos vacacionales para clases pudientes. En origen, los trulli se idearon con esta particular arquitectura para evadir el pago de los impuestos sobre las casas o incluso para comunicar mediante señales de humo la llegada de eventuales controles. En ese caso, se les quitaba el tejado literalmente, dejando aparecer el conjunto como un simple cúmulo de piedras, a la espera de ser reconstruido una vez pasado el 'peligro'. Hoy no es raro encontrar a importantes personajes V.I.P. entre los propietarios de estas moradas, quizás el primer ejemplo de evasión fiscal.

Vida y labores de una granja en Toscana

El agroturismo, otra expresión de esta tendencia del 'regreso a los orígenes', comienza a extenderse por toda Italia, aunque una región destaca sobre las otras: la Toscana. Entre sus verdes colinas y paisajes idílicos, se esconden una serie de cortijos a la italiana donde el turista puede no solo disfrutar de los alrededores, sino también reproducir la vida y labores típicas que se hacían en su interior: fabricar pasta, quesos, ordeñar, vendimiar... ¿El precio para realizar esta especie de 'viaje en el tiempo' rural? El margen es amplio, de 20 a 250 euros al día. Tú decides en función de tu bolsillo. En resumen, un vaso de vino acompañado de dos taralli (dulces típicos del sur de Italia) y daditos de queso local son una experiencia maravillosa en Italia... Pero saben aún mejor si previamente se ha dado el cayo en el campo.

Oishi Kuranosuke / Flickr

Casas del XVIII recuperadas para el patrimonio

Con un estilo muy distinto pero con el mismo espíritu encontramos las casas solariegas del siglo XVIII. Un ejemplo, de vuelta a Apulia, es Sanrà, la antigua residencia de los barones Noya, entre Noicattaro y Mola, en la provincia de Bari. Hoy, su restauración ha transformado este edificio en un gran proyecto que acoge eventos privados y, sobre todo, ha recuperado y dado vida a una parte importante del patrimonio cultural de la región. “La fuerza de estas casas solariegas no es la tierra, la piedra, sino la relación mágica que se crea entre estas estructuras y el territorio que las acoge: cada habitante local se siente en casa en este conjunto. Han crecido aquí y espera que el edificio continúe formando parte de su vida”, sostiene el propietario de Sanrà, Sante Radogna. 

VinoFamily / FlickrNo hay descuentos por grupo ni animaciones incesantes, no hay discotecas de moda, ni colas: una Dolce Vita muy distinta de la que Mastroianni nos contaba, pero que se ha puesto muy de moda entre los jóvenes turistas europeos.

Cómo llegar:

-Sanrà Masseria está en Noicattaro, en la provincia de Bari. Accesible en coche, por la carretera nacional SS16 hasta Mola di Bari y después siguiendo dirección Contrada Gallinaro, entre Noicattaro y Mola.

-Con transporte público: para llegar a Sanrà Masseria, coger el tren hasta Bari, línea sureste, el autobús de la línea sureste o el de Miccolis hasta Moicattaro, para continuar después en coche hasta la granja (30 minutos de camino).

-Alberobello: en coche, siguiendo por la carretera nacional SS110 durante aproximadamente una hora desde Bari, o, para un recorrido 'natural', carretera nacional SS16 hasta la salida Alberobello, en dirección a Monopoli y después la carretera provincial SP113.

-En transporte público: coger la línea del sudeste hasta la estación central de Bari. Son muchos los turoperadores que organizan excursiones guiadas, incluido el transporte desde varias localidades.