El poder aprovecha la crisis para hipnotizar a los medios de comunicación

Artículo publicado el 22 de Enero de 2009
Artículo publicado el 22 de Enero de 2009
La ecuación es muy sencilla. Cuando hay crisis hay menos anunciantes. A menos anunciantes, menos ingresos publicitarios para los medios de comunicación. Y estos sufren para sacar sus cuentas con el riesgo de dejarse influir por los poderosos que les ayuden con liquidez o ampliaciones de capital. El gigante español PRISA, editor del diario El País, perdió el 82% de su valor en bolsa durante 2008.
En Europa, los medios y los periodistas viven un autentico terremoto cuyo culpable no tiene nada que ver con el auge de Internet, pues aún no existe un modelo económico viable para los medios que juegan a ser “pure players”, es decir, Internet . Cada día, despiden a decenas de periodistas de las redacciones europeas. Es entonces cuando aparecen los poderosos, ya sean magnates o políticos, para “salvar” la situación.

La crisis se ceba con la supervivencia de los medios de comunicación. Los gobiernos aprovechan la coyuntura. Para amansarlos, reforma el mercado de la publicidad a cambio de que miren hacia otro lado en tiempos de vacas flacas. El sacrosanto Financial Times de Londres acaba de anunciar 80 nuevos despidos para este mes.pata negra

Los medios públicos son la tuerca con el que juegan los políticos

Para evitar la bancarrota y el cierre de cabeceras, lo que necesitan las radios, televisiones o la prensa escrita es que se reduzca el mercado de la publicidad. Es decir, que haya menos medios que requieran publicidad, encareciendo de este modo el menor espacio ofertado a las empresas e instituciones que desean publicitar sus servicios y productos. ¿Qué es lo que hace el francés Sarkozy? Eliminar de un plumazo la publicidad en las televisiones públicas francesas desde el 1 de enero de 2009 para que sus amigos de TF1 –grandes colaboradores mediáticos de su campaña electoral- vuelvan a las cuentas saneadas. En España, el gobierno de Zapatero ensaya la misma medida pero de forma gradual: desde 2009 se ha reducido de 11 a 10 minutos por hora el tiempo para la publicidad en las televisiones estatales. Cada año se irá reduciendo en un minuto suplementario. Así es como Cuatro, Canal +, La Sexta, Antena 3 y Tele 5 le darán unos meses más de crédito a la hora de afrontar la terrible crisis que vive España con 1 millón de parados generados sólo en 2008.

Medios rusos independientes, sí, pero fuera de Rusia

El clásico vespertino británico conservador ha anunciado el 21 de enero que será adquirido por el magnate ruso Lébedev. “Mi influencia en lo editorial será igual a cero”, se ha aprestado en declarar el ruso, sabedor de la mala reputación de sus paisanos con la prensa libre. Pero nadie duda de que será al contrario, pues como él mismo se ha encargado de explicar, no tiene nada que ver con el clan de Putin, sino que es más bien socialdemócrata, cercano al ex dirigente soviético Mijaíl Gorbachov.

The Eveneing Standard

Lo que sucede es que sin prensa independiente en Rusia, la oposición a Putin y Médvedev –entre ellos los socialdemócratas- necesita proyectar su voz de la forma más barroca imaginable: en idiomas extranjeros, desde países extranjeros, pero con periódicos vendidos en Rusia. France Soir, otro vespertino clásico venido a menos en el país galo, anuncia su adquisición por parte del magnate ruso Alexander Pugachov. Todo hace pensar en una dinámica concertada.

La prensa sufre pérdida de lectores pero no es culpa de Internet

En todos los países, los diarios impresos pierden lectores. Juan Luís Cebrián, ex director del Diario , escribía el 20 de enero que su diario puede seguir existiendo como tal en 5 años, pero no sabe si aguantaría 15 años. acaba de inaugurar un proceso de transformación que le llevará a unir la redacción digital y la tradicional así como separar la división de comerciales creando una nueva empresa aparte. En Italia la concentración de los medios en pocas manos es lo que permite aún que la audiencia y los lectores financien los ingresos de los medios.

redaccionelpaisEl PaísEl País

En Francia, su presidente juega con la idea de dedicar en las escuelas una hora de lectura de periódicos cada pocos días. En el mismo país, el gremio de periodistas que se expresa a través de las Assises du Journalisme solicita del gobierno obligar a todo periodista a poseer una formación de tres años en la materia. Así, eliminarían de un plumazo los centenares de medios digitales surgidos en esta década de forma espontánea, a menudo informal y siempre gratuitos, como este medio, cafebabel.com. Sin embargo, el problema no reside en Internet o la gratuidad. Albert Montagut, director del diario gratuito español ADN, que acaba de cerrar su edición digital por falta de negocio, ha presentado el 14 de enero un libro en el que lamenta que “los medios hayan olvidado reporterismo frente al auge del mero transmisor de información”. Sin duda, es menester volver a contar historias al pie del cañón, desorientar menos al lector con sobreinformación y alejarse un poco de los controles institucionales. (Fotos: )