El poder de los libros

Artículo publicado el 24 de Abril de 2015
Artículo publicado el 24 de Abril de 2015

Los libros son capaces de hacer viajar al lector, despertar emociones y sugerir imágenes. También de crear conflictos y llamar al orden. Arraigar una ideología o remplazarla. En definitiva, logran no dejar indiferente a quien se sumerge en su lectura y disfruta con ella. 

"Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, deshacer entuertos y socorrer y acudir a los miserables". Con estas palabras agradeció el escritor Juan Goytisolo esta semana el Premio Cervantes a toda su trayectoria literaria. Se refería así a una imagen que tenía presente: la del hidalgo "a lomos de Rocinante" y lanza en ristre contra la corruptela, el desalojo de los desahuciados o las verjas punzantes de Ceuta y Melilla.

Se trataba de una declaración de intenciones motivada por un libro que se ha convertido en el pilar de su obra: Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. En su discurso durante el acto de entrega, el escritor citó en repetidas ocasiones al que considera como su "primer autor"; aquél que le marcó y con el que dio forma a un relato justiciero que se ha convertido en el abc de su pluma.

Goytisolo atestigua la capacidad que tienen los libros para evocar imágenes y despertar sentimientos. También para cambiar ideologías y creencias o enraizarlas en lo más profundo a través de la historia. Incluso para desatar guerras, conflictos y amenazas o apaciguarlas y dar tregua con unas líneas.

¿Quién no ha repetido en alguna ocasión aquello de espejito, espejito, quién es la más guapa? O ha hecho el amago de tirar una trenza por la ventana como Rapunzel y se ha acordado de Romeo y Julieta ante amores imposibles.

Los libros tienen incluso la capacidad de movilizar a cientos de personas en torno a festivales de superhéroes. En ellos, la gente se disfrazan y emula por un día a quienes salvan el mundo y "luchan a diario contra el mal". También reúnen a lectores con ganas de novedades en las ferias anuales y en las largas filas que se crean durante una firma de ejemplares.

Algunos autores permanecen en los anales de las célebres figuras como Cervantes, Shakespeare, Zola, Ibsen, Joyce, Hemingway, Lorca y una larga lista que daría para varios o muchos artículos. Otros son auténticas estrellas en la actualidad y algunos, en cambio, tienen que hacer frente a odios y persecuciones por lo que dejan impreso.

Los libros se prohíben, se censuran, se compran, se leen con avidez, se memorizan y ordenan en estanterías a través de pequeñas, grandes o inmensas bibliotecas. Tienen la capacidad de no dejar indiferente al lector, aunque sea para aburrirle o adormecerle, y en varias páginas hacerle viajar, reír o llorar. Y es que un buen libro es como tener una inmejorable compañía asegurada.