El ponente de REACH: “No sólo en Escandinavia. Conciencia verde en toda Europa”

Artículo publicado el 21 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 21 de Febrero de 2007
Guido Sacconi y la carrera de fondo por la regulación de los productos químicos. “Yo les digo a los industriales: basta ya de propaganda”.

“Ahora podremos estar seguros de que la camisa que nos hemos puesto por la mañana no desprenderá sustancias peligrosas.” De este modo, el eurodiputado Guido Sacconi explica el primer efecto de REACH (la nueva legislación comunitaria que obliga a la industria química a realizar controles toxicológicos antes de sacar sus productos al mercado). Este miembro del grupo socialista es tajante: “REACH controlará por fin las 30.000 sustancias químicas que hay en circulación en Europa en otros tantos productos de consumo. De todas ellas, sólo de 300 se conocen los riesgos reales para la salud humana y el medio ambiente. Se determinarán también aquellas sustancias peligrosas -se estima que unos cuantos centenares, quizás dos mil- que no conocemos, y se las someterá a los procedimientos y autorizaciones que puedan facilitar su eliminación. Es”, explica Sacconi “una empresa sobresaliente y de vanguardia que no tiene precendentes en el mundo”. Sin embargo, REACH no ha dado sólo satisfacciones. Las medidas preventivas han sido centro de una de las más intensas campañas lobbísticas por parte de la industria química europea. En ella, el eurodiputado italiano ha jugado un importante papel como mediador.

Un miembro de Mavesz, la Federación de industrias químicas de Hungría, basándose en los objetivos de las medidas preventivas, ha afirmado que para las pequeñas y medianas empresas REACH comportará costes altísimos.

Estas son opiniones legítimas. Nosotros, de todos modos, hemos trabajado mucho en estos tres años para encontrar soluciones concretas para las pequeñas empresas y sé que se tendrán que hacer sacrificios. Pero los industriales no deben convertirlo en un argumento de propaganda.

Usted tiene una significativa experiencia sindical, en la FIOM-CGIL italiana, en un periodo muy caliente en la Historia sindical de Italia. ¿Qué peso ha tenido esta experiencia de armonización y de acuerdo entre varios grupos de intereses en las negociaciones por el REACH?

Los contextos son muy diversos, pero en los últimos momentos de todas las negociaciones se reencuentran dinámicas comunes. Lo importante es que, en definitiva, se minimice el desacuerdo. Yo, de todos modos, no me esperaba que la asociaión de las empresas europeas (BusinessEuropendr) diese saltos de alegría. Ahora bien, al final todos, de un modo más o menos dicreto y formal, han aceptado el compromiso alcanzado.

En la UE, por lo general son los países nórdicos los que guían las denominadas “batallas verdes”. Usted es italiano. ¿Es una señal de cómo evoluciona la mentalidad también en el terreno ecológico?

Me parece que sí. El rol de vanguardia desarrollado por aquellos países ha sido importante: gran parte de la legislación ambiental europea no hacía otra cosa que alinear el resto de Europa a los resultados ya obtenidos por los nórdicos. Sin embargo, ahora está creciendo un sentido ambiental común entre la opinión pública europea y quien la representa políticamente. En este periodo se están moviendo los países mediterráneos. Dentro de poco llegará el momento de los países de la Europa centro-oriental.