El proceso de Bolonia: Las universidades francesas cabreadas

Artículo publicado el 9 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 9 de Febrero de 2009
A finales de 2008, las universidades italianas, españolas y griegas manifestaron su descontento. En 2009, es el turno de Francia. Una profesora universitaria explica las razones de la movilización

“El 2 de febrero, la universidad y la investigación se paran". De derecha y de izquierda, los profesores-investigadores (que también son llamados 'profs de fac') están en huelga, los estudiantes los siguen, los empleados administrativos apoyan, los laboratorios de investigación se declaran en lucha. Dos chipas hicieron saltar el polvorín.

El gobierno francés quiere cambiar el estatuto de los profesores-investigadores: una reforma que es consecuencia de la “ley relativa a las libertades y responsabilidades de las universidades” (LRU): votada y aplicada en 2008 a marchas forzadas, dio un poder enorme a los presidentes de la universidad en detrimento de las instancias colectivas. Estos últimos tendrán entre sus manos el poder de disminuir o aumentar el número de horas de los cursos de los 'profs de fac'. Los opositores denuncian el riesgo de arbitrariedad y de atentado a la autonomía intelectual. A pesar de su nombre, esta ley también aumentó el poder del Estado a través de un nuevo modo de financiación que recurre en mayor medida a las empresas.

Formación y precariedad de los profesores

El gobierno impone también una reforma brutal de la formación y la contratación de los profesores de primaria y secundaria, llamada 'masterización': cinco años de estudios como antes pero el último año deja de ser una práctica pagada (los estudiantes tendrán que costearselo de su bolsillo) y las oposiciones tienen un contenido intelectual más débil. Se trataría, según el gobierno, de una alineación con las normas superiores europeas.

Sobre esos dos puntos se incorpora el desmantelamiento (entre otras cosas) del Centro Nacional de la Investigación Científica que el gobierno quiere recortar en varios institutos bajo el pretexto de la visibilidad y un mayor control de sus orientaciones, a riesgo de un embargo del Estado sobre la ciencia. La financiación también suscita la furia de los científicos: es ahora la Agencia Nacional para la Investigación (cuyos miembros son nombrados por el gobierno), que distribuye la parte esencial de los créditos sobre los proyectos de investigación mayoritariamente definidos por el Estado. Privilegia la aplicación industrial en detrimento de la investigación fundamental, y con empleos temporales, que condenan a los investigadores a la precariedad hasta los 40 años. Se trata de la versión francesa de las preconizaciones europeas sobre la articulación entre investigación e innovación industrial.

Como la reorganización de los cursus universitarios en Grado-Maestría-Doctorado aplicada en Francia desde 2004, la ley LRU es la versión francesa de ciertos aspectos del proceso de Bolonia que recomiendan un 'gobierno' más jerárquico en las universidades. ¿Qué va a acontecer de aquí a la Conferencia Europea sobre la Enseñanza Superior y la Investigación que debe efectuarse el 28 y 29 de abril en Lovaina? 

Marie-Pierre Gaviano es maestra de conferencias en la Univerisdad de Besançon y miembra de la asociaciónfrancesa 'Sauvons la Recherche' (Salvemos la investigación)