El rapero musta baarbari: el "bárbaro negro" de finlandia

Artículo publicado el 3 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 3 de Octubre de 2013

Uno de los primeros raperos negros de estilo gangsta de Finlandia se llama James Nikander, también conocido como Musta Barbaari (bárbaro negro). A finales de agosto apareció su nueva canción y sacudió en condiciones a la sociedad finlandesa.

Negro, 23 años y rapero. A primera vista parece lo típico del mundo del rap, pero James Nikander es finlandés, al menos nació en Finlandia, y, siendo allí uno de los primeros raperos negros, rapea en finés sobre estereotipos. La primera y hasta ahora única canción de Musta Barbaaris, " Salil eka, salil vika" (el primero y el último en el gimnasio), vio la luz a finales de agosto de 2013 y con su letra puso patas arriba el país:

„Mä käyn sossus enkä puurra hies mul on jo vaikein duuni suomes, mä oon musta mies.“ 

"Voy a la oficina de empleo, no me parto los cuernos trabajando porque ya tengo el trabajo más duro de toda Finlandia: Soy un hombre negro."

"Bueno, en Finlandia no soy realmente finlandés, pero cuando estoy en Tanzania y la gente me pregunta de dónde vengo, contesto que de Finlandia", aclara Nikander. El rap en la lengua autóctona está ya consolidado desde hace tiempo en Francia y Alemania, pero en Finlandia parece que es algo aún por descubrir.

James creció en Vuosaari, un barrio al este de Helsinki. Su padre es finlandés y su madre tanzana. El padre abandonó a la familia cuando James era todavía muy pequeño y su madre lo educó sola. Subraya la palabra "educar". "Mi madre me ha educado de forma muy estricta. Y cuando digo estricta, quiero decir realmente estricta". Su antigua zona residencial ha cambiado un poco. Pero la casa sigue estando ahí, aunque esté vacía. "No ha sido el peor barrio para crecer", añade James y señala con el dedo en dirección a su antigua habitación. "Cuando los vecinos me hablaban en finés y yo les contestaba en un finés fluido, se mostraban muy desconcertados porque no era lo que esperaban. Les decía que mi padre era finlandés y sólo contestaban: Entonces eres uno de los nuestros".

James fue a la escuela primaria de la zona. Durante su infancia aún era habitual separar a los "extranjeros" de los finlandeses. James nació en Finlandia y habla un finés sin acento y tan fluido como sus compañeros de clase blancos. " Mi madre insistió en que mi hermano y yo fuéramos a la misma clase que iban los demás niños". Para James, la escuela era importante y también interesante. Era un miembro de la clase perfectamente válido y todos lo trataban bien. Sólo durante las pausas se observaba el cliché de que los negros se juntaban con los negros y los blancos con los blancos.

"El lazo de unión era el fútbol", cuenta James. "De esta forma entré en contacto con otros alumnos. No había nada de lo que hablar, sólo estaba el deporte. También jugábamos en invierno, todos los días y a todas horas". James jugó durante 12 años en distintos clubs como delantero. Tras una lesión grave ya no pudo volver a jugar en el club. "Por eso voy al gimnasio, para mantenerme en forma".

"Desde el 2008 voy al gimnasio. Allí me siento como en mi segunda casa". James hace deporte desde su niñez y ya no se puede imaginar una semana, ni siquiera unos días sin deporte. Uno de los mensajes que quiere transmitir con su música a su público y a sus fans  es el de mantenerse en forma y hacer deporte. James tiene ahora 23 años. Por eso se compromete con la juventud y quiere ser un ejemplo a seguir.

En tres semanas su canción logró casi 800.000 reproducciones, lo que, con una población de 5,4 millones en Finlandia, supone un 15 por ciento. James aún no ha publicado ningún álbum, sólo esta canción. Con esta canción y un espectáculo improvisado están casi todas las entradas agotadas y así puede ganarse la vida. "No esperaba este éxito ni por asomo, en dos semanas me han querido entrevistar todos los periódicos importantes y todos los canales de televisión de Finlandia".

¿El futuro? No puedo saberlo, seguiré haciendo música y seguiré contando mi vida, cómo soy y cómo fue". James está seguro de que la sociedad finlandesa cambiará. La gente será más abierta y tolerante. "Ámsterdam es para mí un modelo a seguir en lo que respecta a cuestiones de integración y espíritu abierto, y no estamos hablando de drogas. Finlandia podría ser igual de abierta y tolerante". 

Este artículo forma parte del conjunto de reportajes EUtopia on the ground, que cada cada mes plantean la pregunta acerca del futuro de Europa. Este proyecto de cafébabel está respaldado por la Comisión Europea en el marco de una colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, la fundación Hippocrène y la fundación Charles Léopold Mayer.