El regreso de la inquisición a Eslovaquia

Artículo publicado el 22 de Septiembre de 2014
Artículo publicado el 22 de Septiembre de 2014

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En Eslovaquia, la situación no es fácil para ninguna de las minorías. En lo que concierne a la intolerancia contra los homosexuales, este país se diferencia de sus vecinos, e incluso podría hacerle la competencia a Rusia. La tensión llega hasta la población ante la posibilidad de un referéndum que podría cambiar las cosas.

La campaña dirigida contra los homosexuales ha ido llevándose a cabo desde hace ya algún tiempo. Gracias al partido conservador KDH (Movimiento Cristiano Democrático) y a sus acuerdos con el partido socialdemócrata en el poder, el SMER (Dirección-Socialdemocracia), las iniciativas de los movimientos cristianos han conseguido encontrar un hueco en la Constitución. En junio pasado, se enriqueció, de hecho, con esta frase: "El matrimonio es el lazo único entre un hombre y una mujer. La República eslovaca protege el matrimonio por todos los medios necesarios y ayuda a su buen funcionamiento". Y eso no es todo. El movimiento Alianza para la Familia anunció en septiembre que había reunido firmas suficientes para organizar un referéndum que prohibiría la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, cualquier otra forma de unión que no fueran el matrimonio y, finalmente, la prohibición de la obligación para los niños de participar en los cursos de educación sexual si los padres no están de acuerdo con su contenido. 

¿Anticonstitucionalmente?

"Desde el comienzo de esta iniciativa, estamos convencidos del carácter anticonstitucional de este referéndum. El objetivo de sus iniciadores es el de limitar el acceso de una parte de la población a las instituciones legales del matrimonio, la adopción y los PACS (Pactos Civiles de Solidaridad); instituciones que realzan, sin embargo, el derecho a la vida privada y a la construcción de una familia. De hecho, quieren bloquear estas posibilidades para el futuro", ha declarado el jefe del movimiento Ser Differente en respuesta a la demanda de referéndum. El presidente de la República, Andrej Kiska, se ganó la enemistad de los inciadores de la petición y la Iglesia al someter la demanda de referéndum al Consejo Constitucional para que fuera verificado su carácter constitucional.

La antigua Ministra de Justicia,  Lucia Žitňanská, también ha reaccionado: "Como abogada, pienso que las cuestiones que se plantean en el referéndum afectan a los derechos y libertades fundamentales de la persona humana. He leído distintas opiniones sobre el tema y he hablado con especialistas en derecho constitucional para llegar a esta conclusión".

« Peor que asesinos » 

En estos momentos, la tensión aumenta entre el grupo que propuso el referéndum y sus detractores, y esto, no solo en lo que respecta a lo legislativo. La semana pasada, el sacerdote católico Marián Kuffa, subió a la revista virtual semanal týždeň (Semana) un vídeo que provocó el escándalo. Este último declaraba que: "Los homosexuales a veces son peores que los asesinos". Esto antes de calificar a los homosexuales de "asesinos en serie" que podrían provocar "un genocidio nacional". Este vídeo fue retirado del sitio web tras la presión ejercida por el público. Un movimiento que reúne a líderes de la opinión y a artistas ha nacido rápidamente para hacer frente a esta amenaza que pesa sobre los hombros de los derechos constitucionales. Carteles con el logo del arcoiris han aparecido en las calles exponiendo así las facetas del mundo mediático y cultural eslovaco. "Si fuera lesbiana, ¿dejaríais de leer mis libros?" pregunta la editora Evita Urbaníková. "Si fuera gay, ¿dejaríais de escuchar mi música?" demanda el músico Robo Papp. Romana Schlesinger del Forum Queer Leaders (asociación cívica) se une a esta campaña. "Estamos muy contentos por este apoyo y esperamos que todo el mundo reflexione con calma sobre lo que supone este referéndum. Con amor y comprensión podemos ir mucho más lejos que compartimentando constantemente a la gente", ha declarado en el sitio web O Médiách.

Por su parte, los conservadores preparan su batalla. "Alianza para la Familia se ha reunido con varios responsables de diferentes partidos para hablar sobre políticas pro-familia y sobre el apoyo al referéndum. Tres partidos (OľaNO – Gente Corriente y Personalidades Independientes –, KDH – Movimiento Democrático Cristiano – y el SNS – Partido Nacional Eslovaco) nos han ayudado gran interés por medio de varios diputados", ha declarado Anton Chromík, miembro de la  Alianza. "Este referéndum no pretende retirar ningún derecho a nadie. Sólo nos importa conservar un statu quo en nuestra sociedad de manera que los papás y las mamás de Eslovaquia puedan pronunciarse libremente sobre lo que es mejor para los niños", explica el movimiento.

Gracias a la acción del Presidente de la República, el referéndum se encuentra en este momento sobre la mesa del Consejo Constitucional. Es él el que decidirá si los eslovacos votarán al mismo tiempo que las municipales de este otoño contra los derechos de sus ciudadanos homosexuales.