El sacrificio como solución al problema de los perros callejeros en Sarajevo

Artículo publicado el 10 de Enero de 2014
Artículo publicado el 10 de Enero de 2014

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Actualmente hay más de 13 000 perros callejeros en Sarajevo, la capital bosnia. Los cazadores de perros llevan años “solucionando” este problema, pero la situación se ha desbordado con la ley de protección y bienestar animal de 2009.

Actualmente hay más de 13 000 perros callejeros en Sarajevo, la capital bosnia. Los cazadores de perros llevan años “solucionando” este problema, pero la situación se ha desbordado con la ley de protección y bienestar animal de 2009. Hoy en día esta ley no es sino un chiste irónico. Esta ley decreta que cada municipio debe construir un refugio para perros, llamados “asilos”, para evitar que los canes y otros animales mueran en las calles. Aunque las autoridades locales están obligadas a construir refugios para perros y financiarlos durante toda su existencia, los municipios simplemente no tienen dinero para ello, lo que significa que la ley de 2009 no es sostenible y prácticamente no hay manera de hacer que se acate.

Hace unas semanas, el Partido Socialdemócrata, que actualmente está en el poder, y una de sus miembros, Nermina Zaimović Uzunović, propusieron una enmienda de esta ley para permitir que las autoridades sacrifiquen a los canes trascurridos 15 días de estancia en el refugio. La ley fue votada a favor por mayoría simple, pero la Cámara del Pueblo aún tiene que confirmar esta votación en la segunda vuelta.  Antes de debatir esta propuesta, muchas organizaciones denominadas de protección animal alzaron la voz en contra del cambio legislativo, defendiendo que la esterilización es una solución mucho mejor que la eutanasia. Piden que se implemente la ley existente de 2009, que se ha puesto en práctica en muy pocos municipios, entre ellos Konjic o Bosanska Gradiška, donde no hay ningún perro callejero. Resulta muy difícil estimar el coste de los refugios para perros, pero a juzgar por las experiencias pasadas, podemos llegar a la conclusión de que la mayoría de municipios no tienen intención de construirlos.

Tras muchos debates, la opinión pública se encuentra dividida en dos posturas extremas: aquellos que quieren que los perros vivan y los que preferirían matarlos a todos. Además, la nueva ley es, por lo general, muy difícil de poner en práctica, puesto que regula  la estancia de los perros en un refugio antes de que se lleve a cabo la eutanasia, pero como todos sabemos, no hay refugios, por lo que tampoco es aplicable y, por desgracia, es imposible implementarla. Mientras tanto, los perros atacan a la gente con bastante frecuencia. Ha habido varios casos de personas que han sido mordidas y atacadas por jaurías de perros. Una de ellas es Amila Lončarić, que ahora tiene miedo hasta de un caniche. “De verdad que me encantan los animales, me solían gustar sobre todo los perros. Jugaba con ellos, les daba de comer y los acariciaba, pero después de unos cuantos ataques en mi zona, tengo miedo hasta del dibujo de un perro.” Vive en el municipio de Centar, en el centro de Sarajevo, el cual tiene poca iluminación y está desierto por las noches, por lo que es un lugar ideal para cientos de perros callejeros. A medida que se acerca el invierno, se vuelven más agresivos y hambrientos, enloquecen. Aún no se ha registrado ninguna muerte, pero todos los días, cientos de personas acuden a los hospitales bosnios a causa de mordiscos. Un niño incluso desarrolló diabetes después de ser mordido por un perro callejero. Emina Mračković, una logopeda del hospital estatal de Sarajevo, dice que en los últimos años ha aumentado el número de niños que tartamudean, y una de las causas, afirma, es el miedo a los perros callejeros.

Otra de las personas que han sufrido mordiscos es Berina Zajimović, que fue atacada delante de su casa. “Me atacaron 13 o 14 perros. Gracias a Dios, tenía un bolso bastante grande, así que lo usé para defenderme, pero sin la ayuda de mi novio, que acudió en coche y los ahuyentó después de golpear a uno de ellos, probablemente me hubieran matado a mordiscos.” Berina dice que eran enormes, lo que significa que podrían atacar a cualquier adulto, incluso a un grupo de personas. “Además de atacar a la gente, han matado a todos los gatos de la ciudad, ahora ya no se ve ninguno”.

Senad Avdić, el editor jefe del periódico bosnio semanal "Slobodna Bosna", hizo una sugerencia desternillante en su artículo de opinión. Después de recoger más de 20 000 firmas en una petición contra la nueva ley que propone la eutanasia, propuso que cada uno de los firmantes se llevara un perro a casa. Aunque lo decía en broma, muchas personas de distintas organizaciones lo atacaron en las redes sociales, tachándolo de fascista y proponiendo la eutanasia para su familia. Amila Lončarić dice que en la mayoría de los casos, así es como se comunican con sus oponentes las personas que no están de acuerdo con la ley del la “eutanasia”. “Forman diferentes grupos y páginas de seguidores en las redes sociales, donde amenazan a todos los que no piensan igual que ellos.” Cuando escribió un artículo satírico sobre este tema, recibió más de 200 amenazas por correo electrónico y aproximadamente el mismo número de comentarios en Facebook, donde la gente le dedicaba los insultos más horrendos y le deseaba una “muerte por pit bull”. “Eso también fue una experiencia horrible, así que decidí unirme a la oposición, un grupo informal de ciudadanos fundado por veterinarios con el nombre de "Stop ugrizu" (Parar los mordiscos)”. Los miembros de este grupo han sido invitados a distintos programas de televisión locales, a veces oponiéndose a la organización británica "Dogs Trust", que también pide que se acate la ley existente de manera íntegra, sin eutanasia ni muertes brutales. Dogs Trust, que funciona a base de presupuestos, llegó a Bosnia en abril de 2012 y recibió muchas donaciones provenientes de todos los rincones del globo, al contrario que "Stop ugrizu", que solo reúne voluntarios para los proyectos en los que están trabajando. La parlamentaria bosnia Nermina Zaimović Uzunović antaño calificó a las organizaciones como Dogs Trust de “colonizadoras”, acusándolas de llevar a cabo experimentos en Bosnia, mientras que en el Reino Unido existe una ley idéntica a la que ella ha propuesto.

Jelena Paunović, una de las activistas que lucha por los derechos de los animales dice que la propuesta de la diputada Uzunović es cualquier cosa menos una solución al problema. Dicen que no hay dinero para refugios, pero ahora quieren matar a los perros después de solo dos semanas en un refugio inexistente. No lo veo lógico.” Ozren Kebo, uno de los periodistas bosnios más importantes, dijo en su perfil de Facebook que no volverá a votar a los socialdemócratas y, que a causa de esta propuesta, va a luchar contra ellos hasta su último aliento. Tanto Kebo como Paunović acudieron a las protestas de la semana pasada contra la nueva ley, en las que cientos de personas alzaron la voz contra la propuesta de Zaimović Uzunović. A pesar de sus buenas intenciones, Paunović y Kebo no son optimistas. Paunović añade que todo esto se trata de política y que ya no hay cabida para el debate normal. Desde su punto de vista, los políticos recopilan razonamientos políticos baratos y esconden su reticencia a cambiar las cosas. Pero no son los únicos en esta lucha: el cineasta Damir Janeček también se ha unido a ellos y filmó un documental sobre este problema.

En última instancia, es muy difícil ver la luz al final de este túnel. Obviamente, las autoridades locales no tienen intención de hacer el más mínimo esfuerzo por proteger a estos animales. Mucha gente piensa que hay cosas más importantes que financiar. Los perros seguirán atacando a gente en las calles y, a medida que pase el tiempo, las personas cada vez se enfadarán más. Una situación perfectamente plausible, aunque indeseable, es que los ciudadanos acabarán solucionando el problema a base de pistolas y otras armas. En medio de un mar de debates, polémica y distintas sugerencias, en realidad no hay nadie que ofrezca una solución real y factible. Al final, como siempre acaba sucediendo en Bosnia, todo el mundo sigue igual que empezó.  Los bosnios no se pueden poner de acuerdo en nada, ni en las grandes cuestiones políticas ni en los problemas prácticos de los ciudadanos. Y probablemente las cosas seguirán así durante bastante tiempo.

En Rumanía existe una ley similar que sido objeto de muchas críticas, tanto dentro del propio país como en el extranjero. Hay otros países que padecen este mismo problema, entre ellos Serbia y Ucrania, donde los medios han informado de corrupción y blanqueo de dinero en estos sectores. La diputada Zaimović Uzunović también ha acusado a algunas ONG de ganarse la vida con este problema, aunque ellas lo han negado categóricamente.

Aún está por ver cuál será la solución al problema de los perros callejeros en Bosnia, pero parece que los remedios propuestos son una misión imposible.