El segundo entierro de Lech Kaczynski

Artículo publicado el 19 de Agosto de 2010
Artículo publicado el 19 de Agosto de 2010
¿Es posible que el eslogan publicitario de una marca de cerveza desencadene un conflicto entre los dos partidos políticos más importantes de un país? La respuesta es afirmativa si el susodicho país es Polonia y si la mencionada cerveza lleva el nombre del presidente polaco que falleció en una tragedia aérea el pasado mes de abril

Lech es una de las marcas de cerveza más antiguas y populares de Polonia. Hace algunos años, la cervecera optó por el eslogan publicitario “Zimny Lech”, “Una Lech muy fría”. Y es que, las papilas gustativas disfrutan más de las cualidades virtuosas de la cerveza cuando se sirve helada. Hasta hace poco, a nadie se le habría pasado por la cabeza que pudiera existir la más mínima relación entre esta inofensiva frase publicitaria y el antiguo presidente de la República. Sin embargo, la situación no ha sido la misma desde que la cervecera colocara una gigantesca pancarta publicitaria en la fachada de un hotel ubicado enfrente de la Catedral de Wawel, en Cracovia, lugar en el que hasta la fecha, y a pesar de las críticas, descansan los restos mortales de Lech Kaczynski y de su esposa.

pero los militantes del PiS han entendido "Un presidente muerto"

La mencionada pancarta, situada a un kilómetro escaso del panteón polaco, se ha hecho no sólo con el paisaje de la ciudad, sino también con el paisaje mediático-político del país. Y es que, en polaco, “muy frío/fresco” también puede hacer referencia al cuerpo de una persona “muerta y enterrada”. Así, el lugar en el que se encuentra la valla le ha conferido al eslogan un nuevo matiz: “Un Lech muerto y enterrado”. Algunos miembros del partido Ley y Justicia (PiS), fundado por Lech Kaczynski, han interpretado esta publicidad como un complot encabezado por Plataforma Cívica (PO), el partido de la oposición, cuyo candidato, Bronislaw Komorowski, se proclamó ganador de las elecciones presidenciales el pasado mes de junio. Sienten repugnancia y han solicitado que se proceda a la retirada inmediata de la pancarta. La cervecera, por su parte, se ha deshecho en disculpas y la ha retirado, asegurando que todo ha sido un desafortunado malentendido y que no pretendían suscitar una provocación deliberada.

No obstante, las llamas de la polémica siguen encendidas. Ahora, una nueva valla publicitaria ocupa el lugar de la anterior, despertando los comentarios del bando conservador. Se trata de una bebida energética, Oshee, con el eslogan “Ożyj i zwyciężaj”, “Revive y gana”. ¿Demasiada imaginación? ¿Demasiado alcohol en vena? No se sabe a ciencia cierta cuál de los dos excesos es el responsable de que un debate tan absurdo haya hecho correr ríos de tinta. Este mini escándalo (otro más que se añade a una larga lista) hace las veces de epílogo de la campaña presidencial polaca ya que reúne toda su esencia a la perfección: a falta de argumentos, cualquier pretexto es bueno para iniciar un ataque contra el adversario político y, sobre todo, para evitar el verdadero debate. 

Fotos: principal ©Kirstysplodge/Flickr, las dos vallas publicitarias ©mjaniec/Flickr