El segundo incremento de IVA en Grecia paraliza el país

Artículo publicado el 9 de Julio de 2010
Artículo publicado el 9 de Julio de 2010
Todos los transportes públicos fuera de servicio durante 24 horas en Atenas y cancelaciones intermitentes en aeropuertos helenos

Strike, απεργία, huelga… el jueves 8 de julio fue otro de los días en los que no importa el nombre que se le asigne a la desesperación de la población griega ante las medidas de ahorro que está llevando a cabo el gobierno heleno para combatir la crisis en la que se encuentra el país. Por segunda vez en 15 días, coincidiendo con una sesión parlamentaria, donde se sometía a votación una ley laboral que contempla la fijación de un salario mínimo de 500 euros en primeros contratos para jóvenes, todos los transportes públicos han secundado una huelga de 24 horas. Además, gran parte de los vuelos programados ese día fueron cancelados en el aeropuerto de Venizelos de Atenas por paro de controladores aéreos.

Detonantes

El pasado 1 de julio aumentó, por segunda vez consecutiva, el IVA (ΦΠΑ) dos puntos porcentuales y pasó del 21 al 23 en productos como el alcohol, tabaco, gasolina y artículos de ‘segunda’ necesidad en general. En cuatro meses, los ciudadanos del país del Peloponeso han sufrido un incremento de cuatro puntos porcentuales en sus adquisiciones. Además, el sueldo de los funcionarios se ha recortado entre un 9 y un 15% en todos los sectores. Los concursos públicos se han suspendido excepto en Sanidad y Educación, donde se han visto reducidos en un 6%. Las pensiones se han congelado y se rumorea que, a partir de septiembre, el sector privado se verá afectado de forma directa con otra serie de ajustes.

(Foto: Clara Fajardo)Dimitria Yianikopulu, la encargada de la tienda Ifos Fashion de Corintos, se toma las cosas con resignación y explica que este año, con respecto al ejercicio anterior, sus ventas han bajado un 20% y no duda en culpar a la subida del IVA y al recorte de los salarios de los funcionarios que roza, incluso, el 30%. Es el caso de Panagiotis, un piloto del ejército especializado en extinción de incendios, cuyo apellido prefiere reservarse. Se muestra muy preocupado porque el presupuesto destinado al control de fuegos en Grecia se ha reducido de cinco a dos millones de euros para este verano, “algo muy peligroso” en un país tendenciosamente chispeante en los meses de mayo a octubre. 

Frente al descontento que provoca en algunos las medidas de la administración, Nicoletta, empleada de la agencia de viajes Skliris Travel de Corintos, asegura que, pese a que el volumen de negocio ha disminuido en lo que va de año un 20%, está completamente conforme con la “limpieza” que está haciendo el gobierno con los funcionarios. Nicoletta trabajó el año pasado en la Organización Nacional de Turismo (ΕΟΤ, por sus siglas en caracteres griegos) y “confiesa” que los 1.200 euros que cobraba por su cometido era un “sueldo muy inflado”, por lo que aprueba que ahora esa cifra se haya convertido en 900 euros. “Los funcionarios no hacen nada, hay que darles una lección, por eso ahora estoy en el sector privado”, añade.

Dilema sindical: ¿con o sin el pueblo?

(Foto: Clara Fajardo)Uno de los mayores sindicatos del país, PAME (ΠΑΜΕ), se está manifestando casi una vez por semana en los últimos meses. El pasado 6 de julio en la plaza Sintagma, en Atenas, aprovechando la disponibilidad de actores y grupos de música famosos en esta tierra como Majezitsas Lavzentis, volvió a hacerse notar defendiendo su compromiso con el pueblo heleno a pesar de la “mala prensa” que está recibiendo. Giorgos Korkulis, miembro de esta agrupación, defiende que es necesario “hacer algo”, ya que la situación es “insostenible”. “Creo que intervenir en el Pireo (puerto de Atenas) o cerrar de vez en cuando alguna calle no es tan grave como colapsar económicamente el país. ¿Qué hacemos si perdemos tanto poder adquisitivo?”. La justicia de este país ha calificado como “ilegales” las distintas huelgas que se están desarrollando en Grecia, lo cual divide la opinión pública entre los que están a favor y en contra.

Las huelgas han sido calificadas como "ilegales" por la justicia. La opinión pública está dividida

Otro Panagiotis, un taxista ateniense que frecuenta la ruta hacia el aeropuerto, está totalmente en contra de estos “días absurdos y vacíos”, puesto que piensa que sólo sirven para crear molestias a los turistas, que contribuyen con el 20% del PIB del país, en plena temporada estival aunque compañías aéreas, de ferrys y el propio gobierno prometen devoluciones íntegras del coste del billete al pasajero u ofrecer una nueva fecha de viaje, a voluntad del viajero.

Foto: principal: ΠΡΙΝ / Flickr); aeropuerto y manifestación ©Clara Fajardo