El siguiente “¡Que se jodan!” viene desde Bruselas

Artículo publicado el 17 de Julio de 2012
Artículo publicado el 17 de Julio de 2012
El Consejo Europeo no ha introducido ninguna medida específica para luchar contra el incremento del desempleo juvenil. Un estudio del Eurofound estima que los ninis (como algunos medios denominan a los jóvenes que ni estudian ni trabajan) suponen el mismo gasto que la recapitalización de los bancos españoles.
¿Cuánto costará en el futuro esta generación olvidada por los gobiernos del Viejo Continente?

Hace algo más de una semana que terminó una de las cumbres más importantes de la historia de la Unión Europea. Sin embargo, no se incluyó en la orden del día una de las patatas calientes en la agenda política de todos y cada uno de los países miembro. De hecho, parece que solo estaban en juego la supervivencia del euro, la adhesión de algunos países europeos al pacto fiscal y el rescate de los bancos con problemas de liquidez. De este modo, se cerró la puerta a las expectativas y esperanzas de toda una generación que no tiene dinero en los bancos, que todavía no ha tenido tiempo de endeudarse hasta las cejas y que maldice la moneda única cada vez que no encuentra en el bolsillo más que la calderilla justa para pagarse el tren de vuelta a casa.

“Solo el 0,1% del presupuesto de la Unión se ha destinado a programas para la juventud”

Pacto de estabilidad y crecimiento, unión bancaria, rescate del euro, pacto fiscal: estas palabras mágicas bastan para inflamar las bolsas europeas y cantar victoria en los periódicos nacionales de todo el continente. “Super Mario ha ganado, pero Merkel no ha perdido” u “Hollande promete una rectificación rápida del pacto fiscal” son titulares de primera página. Todos los gobiernos restan contentos de haberse llevado a casa un resultado positivo, en algunos casos determinante para garantizar la propia permanencia en el poder, y orgullosos de haberse hecho escuchar en Bruselas. Paciencia para los que no se sienten representados o no están de acuerdo con las decisiones de unos pocos: ellos trabajan por Europa, la de verdad, la que está metida en la moneda única desde hace más de diez años.

¿En qué Europa tendremos que vivir?

En los días precedentes a la cumbre europea de Bruselas, en concreto el 25 de junio, llegó a la mesa de Herman Van Rompuy y de los jefes de estado europeos una carta delEuropean Youth Forum que reclamaba la adopción de medidas específicas de apoyo al empleo de los jóvenes europeos. Y es que solo el 0,1% del presupuesto de la Unión se destina a los programas para la juventud: un dato que pone en la picota las premisas del “pacto de estabilidad y crecimiento” tan cacareado en Bruselas.

En este sentido, los 120 mil millones de euros de inversión para el “crecimiento” a nivel europeo previstos en la cumbre podrían no ser suficientes para resolver el dramático problema de la desocupación juvenil, con una media del 22,1% en la zona euro según datos de la OCDE. Según una encuesta del Eurofound, la falta de empleo de los ninis le cuesta a la Unión 2 mil millones de euros a la semana; es decir, al menos 100 mil millones de euros al año. En la cumbre de Bruselas ha faltado voluntad política para ligar el crecimiento del PIB a la ocupación de esta nueva generación.

Si no se puede considerar al Youth Forum como representante de todos los jóvenes del continente, tampoco se considerará legítima su petición hecha por carta. ¿Es posible que estos señores, salvadores de nuestra economía, paladines del empleo y profetas del crecimiento, hayan olvidado de pronto que la economía, como todos los sectores de la sociedad, se basa en el trabajo humano?

No habrá ningún crecimiento, ocupación o bienestar sin la aportación de la generación más joven. El capital humano de una generación entera, el recurso más importante del presupuesto de la Unión, se ha dejado fuera otra vez. Esperemos que, al menos, esté seguro en algún banco… suizo.

Foto: portada, Emanuele Rosso/Flickr.