El 'Skatepark' a la sombra del Parlamento Europeo 

Artículo publicado el 29 de Octubre de 2014
Artículo publicado el 29 de Octubre de 2014

En Bru­selas, a pocos pasos del Par­la­men­to Eu­ro­peo, hay un gran espacio de colores azules que se asoma sobre la estación de Bru­xel­les-Cha­pel­le, donde algunos jóvenes se divierten con el monopatín... 

En el corazón de Bru­selas, at­ravesando el rico barrio de Sa­blon, donde te puedes reflejar en las vitrinas de las chocolaterías más lujosas de la ciudad, se alcanza el Ska­te­park de rue des Ur­su­li­ne. Aquí, detrás de la escuela y la iglesia, que da nombre a la calle, cada día y a cualquier hora se encuentran ska­ters y apasionados de las pequeñas ruedas de todas las edades y procedencias. Nos encontramos con Ser­gio y entiendo enseguida que se trata del sitio justo para disparar mis fotos. El chico, apenas ve la cámara de fotos,  muestra una gran sonrisa y se presenta. Quiere contarme tantas cosas...

El espectáculo ha empezado y el público observa. 

Aquí los skaters de Rue des Ur­su­li­nes 

Hay siempre algún riesgo... las heridas en las manos.

Preparados sobre la rampa de salto.

"ESTE AÑO NO VAMOS SOBRE EL 'SKATE', ¡SURFEAMOS!"

Ser­gio cuenta que el skatepark cambia a menudo su rostro. Cada año, los jóvenes que lo gestionan piden cada vez a un artista diferente que pinte las subidas y las bajadas que caracterizan el espacio. El pasado septiembre le tocó a la wri­ter Ca­ro­li­ne Bru­not­te que recubrió el cemento con ondas azules y blancas.

Según el joven skater, se trata del trabajo más bello: "este año no vamos sobre el skate, este año ¡surfeamos!"Entre un golpe y otro, me muestra las acrobacias, se hace daño, cae, se vuelve a levantar, me enseña las cicatrices de los tobillos, las de las manos, mira las fotos que he disparado. Me dice que en algunas no se gusta. Vuelve a repetir su flip, quiere ser más técnico. Mientras tanto, el skatepark se ha llenado de gente de todas las edades.

Un merecido momento de reposo.

También entre los ska­ters está la pasión del amor.

Los rasguños de la experiencia.

El 'flip' es per­fec­to

Ser­gio descansa, me dice que en pri­ma­ve­ra los jóvenes organizan clases para los más pequeños. Pero él ha aprendido aquí. Yo disparo fotos. Él mira a los amigos con la cabeza alta. Sonríe. Va a la escuela justo a la vuelta de la esquina y cuando acaban las clases viene siempre aquí. Cuando se cae del monopatín, vuelve a subir. Aquí lo vemos mientras con el pie derecho le da el empujón justo para ser más técnico.

Lo saludo y disparo de nuevo. Sonrío, él devuelve la sonrisa, le grito que su flip ha sido perfecto.

Alguno conisgue incluso leer.

Vistas entre el público que no paga.

Una breve y merecida pausa.

Últimos retoques, todo tiene que ser perfecto.

Este reportaje forma parte de la edición especial del proyecto "EUtopia: Time to Vote", dedicado a Bruselas. El proyecto está co-finanziado por la Comisión Europea, el Ministerio de los extranjeros franceses, la fundación Hippocrène, la fundación Charles Leopold Mayer y la fundación EVENS.