El sur de Italia a la reconquista de los turistas

Artículo publicado el 8 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 8 de Septiembre de 2009

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Tras el tremendo bajón en los ochenta y los noventa, la industria turística del sur de Italia vuelve a recobrar brío con un plan estudiado: más patrimonio, más servicios, más publicidad. A pesar de -o gracias a- la crisis

En el fondo de un valle de Campania, asoma Castelvenere. Su posición geográfica, su clima, la fertilidad de sus colinas cubiertas de viñas y olivos, ofrecen un vino extraordinario. Entre ellos, los famosos vinos de Solopaca, Guardiolo o Falanchina. A unos kilómetros de ahí, se yergue el castillo ducal de Faicchio, del siglo XII. Y las sorpresas no acaban aquí si se continúa la ruta en tren o carretera dirección sur.

La Italia meridional es un filón para el turista: pequeños pueblos perdidos en pintorescos valles, una rica historia trufada de sitios arqueológicos y leyendas, una gastronomía mediterránea excelente, mar y playa. Sin embargo, los turistas dejaron de venir. Así lo confirman los datos del Observatorio turístico de la región de Calabria: de los 712.000 turistas recibidos en 1981 se pasó a solo 64.000 en 1994.

Renacimiento turístico en Apulia

DIESUS / FlickrPero los datos recogidos por la agencia de Turismo de Lecce, en la región de Apulia, anuncian un cambio de tendencia. Las visitas a esta ciudad han aumentado un 3% de abril a mayo 2009, a pesar de la crisis y de los presupuestos más ajustados.

Incluso los bronces de Riace, las dos esculturas griegas del siglo V insignia de la región, comienzan a tener más compañía. “Los visitantes aumentan en toda la región”, explica el asesor de Cultura de Regio de Calabria, Santo Gioffrè. Uno de los puntos de este éxito es un mayor cuidado y recuperación del patrimonio: parece que ya se han dado cuenta de que dos obras de arte no son suficientes para alimentar el turismo. Los turistas alemanes, atraídos por los bronces, siguen ordenadamente a su guía en el museo de Regio de Calabria, pero antes de presentarse ante los dos guerreros, también se pasean por el resto de salas de la exposición.

Calabria en fase de restauración

Me / WikimediaEn el barrio Trabocchetto, en Regio de Calabria, se está organizando una zona de excavaciones. Entre la vía Garibaldi y el paseo marítimo, palacios y otros edificios comienzan a ser restaurados. El lugar de las murallas griegas, situadas a lo largo del paseo marítimo, también se ha cuidado. Edificios que se suman a la catedral o la plaza del duomo, renovando la cara de la ciudad.

Además, este espíritu conservador no se limita solo a las grandes capitales, sino que están fomentando que otros núcleos secundarios de la región comiencen a incorporarse a los itinerarios de los turoperadores. Además, para darle el último empujón, se han empleado algunos de los secretos a voces tradicionales: “la campaña publicitaria ‘descubre el Mediterráneo’ ha sido muy eficaz”, confiesa Damiano Gagliardi, el asesor regional de Turismo de Regio de Calabria.

Turismo que trae el viento

La región, por tanto, intenta atraer a visitantes, que, durante años, no han funcionado en estas latitudes, multiplicando las iniciativas. En Vieste (Apulia) hay quien ha hecho del viento un atractivo más: en una de catepol / Flickrlas playas de la bahía se han organizado cursos de surf. “Los que más lo han practicado son sobre todo los turistas alemanes”, explica el titular de esta atracción playera.

Con la vuelta a las vacaciones donde prima la sencillez y la cercanía, empujado por la crisis, regiones que tienen tanto que ofrecer como Apulia, Campania o Calabria, a menudo olvidadas por turistas extranjeros, renacen no solo para gran placer de los italianos.