El tango es un pensamiento triste que se baila

Artículo publicado el 13 de Junio de 2014
Artículo publicado el 13 de Junio de 2014

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Vi­vi­mos en una jóven ge­ne­ra­ción que se re­tro­ali­men­ta en sus me­lo­días. El tango, con su ban­do­neón es­tri­den­te, re­apa­re­ce con fuer­za, cada vez más gente es­pe­cial­men­te jóven, quie­ren verse atra­pa­dos, en­can­ta­dos, em­bru­ja­dos en sus pasos, giros sen­sua­les, mi­ra­das con­tro­ver­ti­das y pa­sio­na­les.  

la vida y sus aza­res

Una amiga de re­dac­ción me pidió que es­cri­ba algo sobre el tango, a lo cual muy aten­ta­men­te me dió el con­tac­to de una es­cue­la por aquí en el cen­tro de Ber­lín, para ver si podía con­se­guir al­gu­na en­tre­vis­ta con algún pro­fe­sor o pro­fe­so­ra. El re­sul­ta­do fue, que des­pués de un par de veces, de ir al lugar no con­se­guí la en­tre­vis­ta; al final, la pro­fe­so­ra que es­ta­ba ahí me pidió que si que­ría, le man­da­ra las pre­gun­tas por co­rreo elec­tró­ni­co. Sa­be­mos que los ges­tos ha­blan y el tono de voz  son el tras­fon­do de mil pa­la­bras, no que­ría que la en­tre­vis­te, se no­ta­ba que es­ta­ba de mal humor,  creo que por ser la se­gun­da vez que me veía, me puso cara de do­ber­mann. En­ton­ces pre­gun­té por otros pro­fe­so­res, lo mismo; igual no po­dían, no te­nían tiem­po, hasta den­tro de mil o 7 mil se­ma­nas. En­ton­ces me fui con la ca­be­za gacha pa­tean­do latas por las ca­lle­s de Ber­lín hasta tomar el S Bhan que me lle­va­ra a casa. En el por­tón de mi edi­fi­cio para mi sor­pre­sa lle­gan­do, en­con­tré a Jamal. Jamal es un hom­bre gi­gan­te de dos me­tros que es­tu­dia di­se­ño de modas aquí en la ca­pi­tal. En­ton­ces le conté mi pro­ble­ma a lo cual se rió y me dijo que él toma cla­ses de tango los fines de se­ma­na con un par de ami­gos. Por ca­sua­li­dad le pre­gun­té si  no que­ría de­jar­se en­tre­vis­tar. A lo que me dijo que bueno, que veía eso di­ver­ti­do, así que lo in­vi­té a casa a tomar té; él con­tes­tó que era abu­rri­do tomar té, que mejor si com­pra­ra­mos unas cer­ve­zas. Com­pra­mos un afa­ma­do sixpack Becks. Bueno no todo en el monte es oré­gano, pero por lo menos con­se­guí ex­traer la ex­pe­rien­cia sobre que se sien­te la gente cuan­do apren­de tango, a tra­véz de mi ve­cino Jamal.La vida es un tango pensé, uno no sabe que va a pasar. 

el tango  re­fle­ja los es­ta­dos me­lan­có­li­cos del alma

En­ton­ces Jamal pren­de un ci­ga­rri­llo en la ha­bi­ta­ción, mien­tras  abro las la bo­te­llas de cer­ve­za. En eso mien­tras hago cosas me aco­mo­do en la silla para sen­tar­me, me pren­do un ci­ga­rri­llo etc. Le pre­gun­to a Jamal por que baila tango, cual fue su pri­me­ra mo­ti­va­ción, para con este gé­ne­ro  mú­si­cal, si es que la tuvo y como fue. 

Él me dice: Mi madre es ar­gen­ti­na y mi padre de Bos­ton. Crecí allá en los USA, pero siem­pre quíse saber sobre mis raí­ces, mi madre bailó tango desde muy chica ... bueno ahí co­men­zó todo...

¿Y qué es lo que des­cu­bris­te bai­lan­do tango? pre­gun­to yo, te pro­du­jo qui­zás un mundo de sen­sa­cio­nes nue­vas cuén­ta­me un poco sobre eso...

La ver­dad es que el tango es muy jo­di­do de bai­lar- res­pon­de, en es­pe­cial si vie­nes de USA, -ríe, pero des­pués con el tiem­po el cuer­po se sin­to­ni­za sólo, para luego dis­fru­tar, se­guir la mú­si­ca con el alma es es­cen­cial, para poder man­te­ner los pasos, giros etc.

"Creo que es más una cosa de co­ra­zón, se sien­te la me­lan­co­lía a veces tis­te­za pero de pron­to, el con­tra­pun­to de un ban­do­neón hace que la can­ción re­vi­va, te lleve a otros es­ta­dos me­lan­có­li­cos del alma". 

Eso te que­ría pre­gun­tar .... el tango pa­ra­re­ce a pri­me­ra vista que siem­pre es sin duda al­gu­na un pen­sa­mien­to tris­te que se baila, algo de bo­rra­chos me­lan­có­li­cos que viven pre­sos de las penas amo­ro­sas por la eter­ni­dad...

Bueno Da­niel si lo plan­teas de esa ma­ne­ra por ahí puede ser, pero no te ol­vi­des que cuan­do bai­las una mi­lon­ga, la sen­sua­li­dad de la pa­re­ja juega un rol es­cen­cial el ero­tis­mo es algo que esta ahí, que tiene va­rios mis­te­rios, ma­ti­ces, que no se pue­den re­sol­ver me­dian­te ex­pli­ca­cio­nes sino más bien sen­sa­cio­nes. Te abre un mundo de po­si­bi­li­da­des in­fi­ni­tas.

¿Qué pien­sas acer­ca de la evo­lu­ción del tango?, no se si sabes algo de ello...

Como es­tu­dian­te o un sim­ple afi­cio­na­do -sos­tie­ne Jamal, la ver­dad no se mucho, sí se de Gar­del, quien no lo sabe, como uno de los gran­des ex­po­nen­tes que tuvo, pero lo que si sé es que el tango es una fu­sión de va­rias mú­si­cas, cul­tu­ras tanto eu­ro­peas como sud­ame­ri­ca­nas. Se des­co­no­ce hasta ahora una clara eti­mo­lo­gía, in­clu­so el tango pri­mi­ti­vo como tal se dice que era de corte ale­gre. Solo cons­ta­ba de una gui­ta­rra, un vio­lín, voz y poco más. Ade­más de bai­lar­se en los arra­ba­les, de Bue­nos Aires, des­pués la Aris­to­cra­cia Pa­ri­si­na lo adop­tó, en­ton­ces se el tango pasó a ser de clase media y alta en la Ar­gen­ti­na.Más tarde en los 20 pasó a ser algo ya uni­ver­sal. 

"li­ber­tan­go"

Des­pués de to­mar­nos unas dos cer­ve­zas cada uno, le pre­gun­to a Jamal, que habla un buen es­pa­ñol, si cree que el tango  está evo­lu­cio­nan­do, y que por que tan­tos jó­ve­nes y no tan jó­ve­nes en Ber­lín lo bai­lan. Se ríe y me dice: la mú­si­ca de hoy se vuel­ve cada vez más ele­men­tal y sim­plis­ta, ya no tiene una es­cen­cia, no cuen­ta his­to­rias no crea mitos. Pre­ci­sa­men­te el tango es un gé­ne­ro lleno de mitos, in­tri­gas, re­co­ve­cos, men­ti­ras y ver­da­des. Las his­to­rias en su lun­far­do, que no deja en­ten­der­se, de ma­ne­ra fácil. La com­ple­ji­dad del tango es atrac­ti­va. Es un gé­ne­ro so­bre­vi­vien­te que no va a morir, de ahí que llama y en­can­di­la. Por su­pues­to que en Ber­lín hay mu­chas es­cue­las donde uno puede apren­der­lo.En­ton­ces opino, - sobre todo al ser una mú­si­ca que se con­ci­be desde la in­mi­gra­ción, tre­men­do ima­gi­na­rio po­pu­lar y vol­vien­do a eso de que los jó­ve­nes bus­can una pro­fun­di­dad, un ro­man­ti­cis­mo en los pasos de esta mú­si­ca.

Exac­to, dice Jamal el tango es algo que paso a paso se fue en­ri­que­cien­do de ese fe­nó­meno mi­gra­to­rio, se in­cor­po­ró mas tarde el ban­do­neón, des­pués Piaz­zo­lla hizo ma­ra­vi­llas con el so­ni­do....

¿Cuál es tu obra fa­vo­ri­ta de Piaz­zo­lla ? In­te­rrum­po...

"Mi pieza fa­vo­ri­ta es pre­ci­sa­men­te Li­ber­tan­go, mues­tra la ha­za­ña del so­ni­do mez­cla­do sin mi­ra­mien­tos donde el ban­do­neón es el actor prin­ci­pal. Si bien ahora hay un elec­tro tango vamos a ver como se con­so­li­da en el fu­tu­ro". Con­clu­ye Jamal.