El tory Michael Gove sigue con la reforma de la educación británica

Artículo publicado el 23 de Febrero de 2014
Artículo publicado el 23 de Febrero de 2014

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El Ministro de Educación británico, Michael Gove, sigue adelante con su despiadada reforma. Sus reformas han sido tan decisivas como controvertidas, pero a Gove no le dan miedo las críticas. ¿Qué es lo que pretende?

El conservador Ministro de Educación británicoMichael Gove, es un personaje muy controvertido. Paradójicamente, es uno de los ministros más populares de la coalición conservadora-liberal demócrata. ¿Qué tienen las políticas del incansable Gove para hacer que sea tan controvertido como popular? La base es que reconoce que el sistema de educación británico tiene problemas, y está preparado para cambiarlo. Que esto sea verdad o no es secundario a la capacidad de Gove de impresionar y cambiar las cosas.

Gove manda a los expertos a la mierda

Ha llevado a cabo tantas reformas que no podríamos mencionarlas todas. Pero todas ellas tienen que ver con la importante área del sistema educativo: desde la dirección de las escuelas y la gestión de los exámenes hasta los programas de las asignaturas. Su reforma para el programa de la educación primaria va en contra de la investigación que llevó a cabo la Universidad de Cambridge este año, ya que contradice casi todo el informe. Estas reformas fueron diseñadas pensando en rankings internacionales, para permitir que "nuestros niños puedan competir con los mejores del mundo". Estas clasificaciones se han vuelto cada vez más preocupantes, ya que el sistema británico no hace más que caer en picado.

La reforma de las administraciones escolares viene dada por la misma razón. Gove se ha fijado demasiado en Suecia y ha decidido apoyar agresivamente a las "escuelas libres", llamadas así porque no tienen que responder al gobierno local. Responden directamente al Ministerio de Educación y no están obligadas a seguir el currículum nacional, exigir los requisitos que el gobierno local impone para los profesores ni seguir estándares nutricionales. Es decir, enseñan lo que quieren, contratan a quien quieren y dan de comer a los niños lo que quieren. Desde que el gobierno laborista introdujo este tipo de escuelas, Gove ha sido su mayor propulsor. La OFSTED (Oficina para los estándares en educación) indica que algunas escuelas están suspendiendo para que les permitan convertirse en escuelas libres, así que está claro qué es lo que le interesa a Gove.

Algo huele a podrido en Suecia

Desgraciadamente para Gove, las noticias que llegan de su idolatrada Suecia no son buenas. En 1992 el feliz estado de bienestar sueco creó un sistema de escuelas libres, que permitía a los padres enviar a sus hijos a escuelas privadas operadas por terceros, pero siendo el estado quien pagaba las matrículas de los niños. Sin embargo, Gove decidió no permitir que las empresas se beneficiasen de la educación británica. Una buena decisión, habiendo oído recientemente los escándalos de empresas que han robado millones al Gobierno británico.

Las malas noticias las traen los todopoderosos resultados PISA, que demuestran que los niños suecos están empeorando en los rankings internacionales. Además, a esto hay que sumarle el cierre de la mayor empresa de educación gratuita de Suecia, JB Education, que ha dejado a cientos de niños suecos residentes en el Reino Unido en la calle. Con dos empresas suecas funcionando en Reino Unido, Kunskapsskolan e Internationella Engelska Skolan (IES), tenemos muchas razones para estar preocupados.

Pero el público no parece haberse enterado de nada de esto. Es verdad que algunos británicos han respondido a las reformas de Gove con una combinación de terror e indignación, pero para la mayoría Michael Gove sigue siendo un político muy popular. En mayo de 2012 una encuesta entre miembros Tory mostró que era el segundo ministro más popular, con un apoyo del 82% de los encuestados.

"¡Astros extinguíos! No aclare vuestra luz mis oscuros designios"

En un partido que hace tiempo que podría sufrir un regicidio (se ve la amenaza del alcalde de Londres), se rumorea que el Ministerio de Interior está dispuesto a implementar estas reformas. Los dos años y medio de gobierno que llevamos lo demuestran. Pero seguimos preguntándonos por qué. Este hombre ha hecho caso omiso a los consejos de profesionales y los profesores están en su contra. Su desmantelamiento del proyecto Escuelas del Futuro en seis áreas fue declarado ilegal porque no consultó con nadie antes de hacerlo. Ha creado nuevas políticas a un ritmo alarmante y ha sido Ministro de Educación durante la vergonzosa actuación en los exámenes finales de la ESO británica (los exámenes de Inglés se corrigieron con más dureza durante la segunda vuelta que durante la primera). Miles de estudiantes han visto peligrar su futuro.

Gove debe su popularidad a dos factores. Primero, en un gobierno que no oculta su deseo de querer recortar en los servicios a los más pobres, Gove parece ser el único que exige algo mejor para quienes están "atrapados" en el sistema. Implementa reformas constantes (con titulares apaciguantes) y está dispuesto a enfrentarse a los supuestamente poderosos sindicatos de profesores.

La segunda razón, que es el factor más insidioso, es la percepción de que el sistema educativo británico está fallando. Esto es lo que hace que Gove sea tan popular. Desde que Tony Blair dio su discurso "Educación, educación, educación", solo hemos oído que el sistema británico tiene problemas y necesita una reforma urgente. La reforma por fin llega, de menos de Michael Gove. Parece que se ha acabado el tiempo para buscar una solución comedida y la responsabilidad es del anterior gobierno laborista. Ahora da la sensación de que el Ministerio de Interior no puede hacer que las cosas vayan a peor, aunque puede que los suecos sepan que no es así.