El turismo extranjero se debate entre Madrid y Barcelona

Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2015
Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2015

España está en racha y los datos en el sector turístico hablan por sí solos. Hasta julio de este año 2015, más de 37,5 millones de extranjeros visitaron nuestro país, cifra de la que se benefician especialmente Madrid y Cataluña. 

En un contexto de clara confrontación entre ambos polos del posible paso secesionista, analizamos Madrid y Barcelona como puntos de referencia en el turismo europeo e internacional. 

Madrid

Cuando uno piensa en Madrid, irremediablemente le viene in mente la bandera española y su reciente historia. Así, el Madrid de los Austrias se puede apreciar en el Palacio Real y la Plaza de Oriente o el Teatro Real. Felipe II estableció la corte de España en el siglo XVI en Madrid, y desde entonces, el corazón del país y su pureza castiza son el estandarte de la ciudad.

Pero, cómo no, la fiesta madrileña, su vida nocturna y sus terrazas son grandes argumentos para elegir esta urbe como lugar de vacaciones y relax a pesar de su frenética vida laboral para sus residentes. El cielo de Madrid es uno de los más bellos de toda España, su luz y su alto porcentaje de ausencia de nubes durante gran parte del año son garantía para muchos foráneos de vitamina D en pleno asfalto.

Otros lugares de interés, por supuesto, la Plaza Mayor, el Mercado de San Miguel, El Parque del retiro o la Puerta del Sol, famosa recientemente por ser el centro neurálgico del movimiento 15M, iniciativa ciudadana denunciante de la crisis aguda social y económica que ha sufrido el país desde 2008. Además, su amplísima oferta teatral, musical e intelectual la convierten en centro neurálgico de la cultura española.

Barcelona

Es prácticamente imposible pensar en la Ciudad Condal sin evocar a Gaudí, máximo exponente del modernismo español y catalán cuya obra no se entiende sin Barcelona y Viceversa. El Parque Güell, la Casa Batlló, La Pedrera o la inacabada Sagrada Familia son algunas de las mayores manifestaciones de su arte. Pero además, su historia medieval queda perfectamente reflejada en el Barrio Gótico, una zona céntrica donde todos los edificios guardan celosamente la estética arquitectónica de la Catedral Santa María del Mar.

La posición geográfica de Barcelona hace de ella la ciudad más europea de España. Puerto de referencia en el Mediterráneo norte e inicio de miles de cruceros al año, y a 2 horas escasas en coche de Francia, la convierten en la ciudad de España más visitada. Atraídos gastronómicamente por las maravillosas tapas de Barcelona y su clima costero, el turista también se topa con una ciudad artísticamente de vanguardia por donde se introducen las novedades culturales en el País, tradición histórica que defienden sus dirigentes.

Sin embargo, a pesar de que hay tablaos flamencos y en algunos comercios se venden trajes de sevillanas, los movimientos catalanistas quieren desvincularse de esos símbolos “typical Spanish” porque, efectivamente, no definen a Cataluña como sí puede ocurrir en otros puntos como en Andalucía o Madrid. Es importante señalar que es la única región en la que se han prohibido las corridas de toros, otro símbolo ibérico.

Desembolso foráneo para ambas ciudades

Según el estudio Global Destination Index, el desembolso turístico de ambas ciudades las sitúan en las primeras cinco de Europa. En Barcelona, esta inversión extranjera rondaría los 12.000 millones de euros, mientras que en Madrid supondría casi la mitad, 6.000. Hasta ahora, la puerta de entrada a España para muchos forasteros ha sido Barcelona, si ésta, junto a Cataluña, se independizara del país.

¿Qué consecuencias tendría para su sector turístico? Trás 2 días de las elecciones consideradas plebiscitarias en Cataluña, empresarios,  banca catalana y española hablan de pérdidas catastróficas para Barcelona, pero en un contexto electoral de crispación, cualquier argumento podría estar salpicado para la lectura del resultado ajustadísimo ambos lados del dilema.