El verano a lo grande de Berlusconi

Artículo publicado el 25 de Agosto de 2008
Artículo publicado el 25 de Agosto de 2008
El presidente italiano pasará como cada año sus vacaciones en Cerdeña. Un paraíso donde Berlusconi está protegido por los servicios secretos, pero vigilado por los paparazzi

Berlusconi parece ser un hombre de costumbres, al menos en verano: cada año, en época de vacaciones, vuelve al mismo lugar. Con su vuelta al Gobierno, Berlusconi visita cada año su residencia veraniega, Villa Certosa, en Porto Rotondo. En mayo de 2003 declaró al New York Times: "tengo un barco, pero en los dos últimos años solo lo he cogido una vez para llevar a mi familia a casa. Hace dos o tres años que no he ido a mi casa de las Bermudas. Lo mismo me pasa con mi casa de Portofino: las cosas me van bien. Teatro, cascadas y búnker".

(Kabatology/flickr)Porto Rotondo, en el norte de Cerdeña, es una de las localidades costeras italianas más a la moda, frecuentada por la Jet set del país: un trozo de Caribe a menos de 300 kilómetros de la península Itálica, donde Berlusconi es dueño de Villa Certosa: una residencia de súper lujo de casi 120 hectáreas a la que no le falta un detalle. Si vas al falso anfiteatro de estilo griego con 400 asientos, a la falsa nugara (torre megalítica de piedra típica de Cerdeña), pasando por los falsos dólmenes, puedes atravesar un bosque surcado por un camino laberíntico, un huerto con más de 25 tipos de plantas medicinales, un olivar, un limonar, una rosaleda, un invernadero y otros jardines con plantas exóticas y medicinales (2000 cactus de alrededor de 500 especies diferentes, 850 tipos de hibiscos, 150 palmeras…).

Cascadas y lagos, todos artificales

Aquí podemos encontrar, además cascadas y lagos artificiales (con islote incluido), campo de fútbol y pista de tenis, embarcadero y un búnker anti atraco, recomendado por los servicios secretos en caso de que los moradores de tal mansión necesiten una evacuación de urgencia.

Según el Comité Ejecutivo para el Servicio de Información y Seguridad italiano (Cesis), Villa Certosa tiene el mismo reconocimiento que un palacio institucional y está protegida, incluso si hasta el momento las únicas incursiones han sido las de los independentistas sardos, que consideran la villa como un símbolo de la ocupación ‘extranjera’; de los ecologistas y de algunos políticos de la oposición.

Berlusconi descansa en este paradisiaco ambiente con su familia, colaboradores y amigos ‘VIP’, recibiendo también a los jefes de Estado mundiales: Tony Blair, George W. Bush o Vladimir Putin entre otros. A mediados de julio, el primer ministro se tomó algunos días de descanso con toda su familia para festejar el cumpleaños de su segunda esposa, Veronica Lario. La presencia de la señora de Berlusconi, atestiguada por los paparazzi, acallaba los rumores sobre las atenciones especiales que recibía la ministra de paridad de oportunidades, Mara Carfagna (antigua showgirl).

Además, en esta ocasión, Berlusconi no pudo contenerse: para divertir a sus nietos hizo montar en Villa Certosa un parque de atracciones. En abril, organizó un espectáculo de cabaret para Vladimir Putin, mientras que para las fiestas de ferragosto (fiesta celebrada en toda Italia el 15 de agosto) en 2006 y 2007 provocó sendas erupciones volcánicas artificiales.

Hogar dulce hogar

Aunque Cerdeña haya sido sobreexplotada turísticamente durante la última década, el presidente italiano –que es propietario de esta villa desde los años ochenta- no ha cambiado su lugar de residencia veraniega, codeándose con actores y cantantes, bajo el ojo atento de los periodistas de la prensa del corazón.

(surfstyle/Flickr)Además, Villa Certosa tiene ciertas características que muchos atribuirían también a su propietario: confusión entre lo público y lo privado, con su residencia privada convirtiéndose en sede institucional; la búsqueda de la espectacularidad y la sorpresa, exhibir la riqueza y un objeto de deseo (inalcanzable) para el italiano medio...

Siguiendo el ejemplo de su dueño, aunque Villa Certosa ha sido objeto de investigaciones y de un proceso judicial de cuatro años (por no respetar las restricciones de la construcción y por la violación de las leyes medioambientales), la mansión ha salido siempre indemne: una reciente sentencia anula los 13 cargos ya que “los hechos no se han producido”. Como afirma el propio abogado de Berlusconi, Niccolò Ghedini, “las obras fueron adaptadas a la Ley”, gracias a las modificaciones del proyecto.

De todas formas, aunque no hubiera sido así, esto no impide que este verano Berlusconi podrá disfrutar de sus vacaciones en Villa Certosa en paz: acaba de obtener la inmunidad gracias a la Ley Alfano (un paquete de leyes que otorga la inmunidad a los cinco altos cargos del Estado). “El bonito verano de Silvio”, como titula el periódico (de su hermano) Il Giornale, solo acaba de empezar.