El verdadero Budapest: descubriendo mi ciudad

Artículo publicado el 13 de Agosto de 2008
Artículo publicado el 13 de Agosto de 2008

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

El distrito octavo de la capital del Danubio ha pasado de ser considerado un gueto a centro turístico para los locales gracias a la inciativa de unos jóvenes húngaros

Alrededor de una docena de personas, equipadas con botellines de agua, se reunía en las escaleras del museo nacional, uno de los lugares de encuentro más románticos de la ciudad. Al ir aproximándome me di cuenta de que, como yo, pertenecían al grupo Beyond Budapest (Más allá de Budapest), un grupo especial de visitas guiadas que parte desde aquí todos los sábados por la mañana.

Hace bastante calor, nos ponemos en marcha para la excursión de cuatro horas un banco donde estamos sentados, a la sombra de los árboles de cien años que hay en el parque del museo. Manó Domjan y Gyorgy Baglyas, nuestros guías de hoy, no lo van a tener fácil. Aunque en grupo se compone sobre todo húngaros, hacen muchas preguntas y también hay algunos extranjeros. Los guías, con la ayuda de un orden del día de andar por casa y algunas anécdotas ingeniosas, recuerdan los pasajes más importantes de la Historia del país en cinco minutos.

(Foto: Judit Jaradi/ Schvéger Judit)

La oferta de Jozsefvaros

Los jóvenes, licenciados en trabajo social, han conseguido lanzar lo que ellos llaman “el negocio más prometedor de 2008”, que comenzó en el 2006 y 2007, explica Gyuri. “Un amigo extranjero que vino a pasar un par de días a Budapest nos pidió que le ensenásemos nuestros lugares favoritos del distrito en el que entonces vivíamos. Disfrutó tanto del paseo que tuve la idea de hacer negocio con ello, mostrando los valores y la riqueza de esta parte de la ciudad, la cual había permanecido injustamente escondida a turistas durante décadas”.

El distrito octavo de Jozsefvaros se podría dividir en dos partes: el llamado ‘distrito palacio’ y la zona pobre, la barriada al otro lado del Gran Bulevar. Según la renta per cápita, esta zona sigue siendo una de las más pobres de la capital de Hungría. La mayoría de sus habitantes son gitanos húngaros, eslovacos y chinos. “Mucha gente piensa que es un gueto, algo totalmente erróneo. Yo diría que es una barriada”, añade Gyuri.

Los ciudadanos de Budapest aprenden sobre su ciudad

Una de la razones de su mala fama es la falta de seguridad pública. A pesar de la disminución de la criminalidad la gente sigue asociándolo con peligrosidad. Otra de las razones por las que el distrito ha sido dejado de lado, aunque esté3 en proceso de rehabilitación, cuando se busca piso por ejemplo, es la alta población de etnia gitana que habita en la zona. “Nuestro objetivo es cambiar la reputación de este barrio”, continúa Gynuri. “Queremos que se mezclen las distintas culturas y mostrar a la gente un lugar ‘no turístico’ y un ambiente agradable”.

"Nuestro objetivo es cambiar la reputación de este barrio"

Los ciudadanos de Budapest también pueden aprender muchas cosas en estas visitas, como le ocurrió a Piroska, una chica húngara que se unió a las visitas acompañando a un amigo suizo. “Yo también soy guía turística y he aprendido mucho sobre Budapest en este medio día que ha durado la excusión”, explica. Su amigo suizo Davide dice que prefiere esta manera de descubrir una ciudad ya que “aprendes más que en una excusión típica”.

Empiezo a sentirme incomoda, es difícil reconocer que tengo un conocimiento superfluo de mi propia ciudad. Me he pasado toda mi vida en Budapest y tras una hora de visita guiada me siento como una extranjera, tanto como la chica americana que tengo a mi lado.

Revelar secretos de lo que se cree conocer

La mayoría de las ciudades tienen estatuas o fuentes, nosotros tenemos placas conmemorativas que celebran la existencia de personas importantes. La mayoría son interesantes. Si te quieres familiarizar con los secretos escondidos de la ciudad tienes que mantener los ojos bien abiertos. Esto mismo es lo que Mano y Gyuri han venido haciendo desde que se enamoraron del distrito.

(Foto: Judit Jaradi/ Schvéger Judit)La excusión transcurre sin saber lo que viene después. Desde las banales historietas y excéntricas vidas de dos familias licoreras rivales, hasta la señora del vecindario que se cuela para contar anécdotas sobre tanques aparcados delante de su casa durante la revolución de 1956 que, además, nos invita al escondido y aromático jardín del patio del edificio que teníamos en frente para a continuación señalarnos que se trata de la casa de Albert Szent-Gyorgyi, médico húngaro ganador del premio Nobel. En otro jardín escondido del taller de la pintora Ilona Szuts, nos invitan a un festín de higos frescos cogidos de un árbol suyo.

Tras una corta presentación sobre la unión de las antiguamente separadas partes de Buda y Pest, nos dirigimos a descubrir los ángeles al teléfono en la fachada de una antigua fábrica de transmisiones telefónicas, y una herrería de cien años cerca del museo nacional. He pasado por esa tienda en varias ocasiones y siempre pensé que era un sitio abandonado y olvidado, y ahora se ha convertido en un lugar vivo de mi ciudad. Por fin obtengo una explicación de porqué todos los edificios públicos están pintados de amarillo canario. ¡Estaría encantada de darte la respuesta pero serás tú mismo el encargado de averiguarlo! Mientras tanto las interactivas visitas guiadas de la pagina web Beyond Budapest permiten a los participantes en la excursión relatar sus propias visiones sobre los edificios y las calles que les rodean.