El YAAM de Berlín: ¿está cerca su cierre?

Artículo publicado el 22 de Noviembre de 2012
Artículo publicado el 22 de Noviembre de 2012
Los espacios culturales alternativos empiezan a ser perseguidos en la capital alemana. Tras el cierre del emblemático Tacheles, la próxima víctima parece ser el YAAM: el chiringuito de playa más apreciado por los berlineses. Un panorama inquietante desde Berlín.

Reconocido lugar cultural y social de Berlín en peligro de extinción, el YAAM (Young and African Arts Market) es un chiringuito de playa situado detrás de la East Side Gallery. Este espacio decorado con los colores de la bandera jamaicana está abierto a todo el público y organiza numerosas actividades: conciertos, comida africana, partidos de baloncesto, alquiler de bicicletas, exposiciones, terrazas al aire libre... En la playa, a lo largo del río Spree, nos cruzamos con turistas, rastafaris que tocan el tamtan, adolescentes con monopatines bajo el brazo, jugadores de baloncesto, familias y grafiteros.

Todo un oasis en la capital de Alemania.

El pasado 10 de octubre, la asociación que dirige este centro multicultural recibió una carta de suspensión de su contrato de arrendamiento. Urnova es la actual propietaria: una sociedad española que adquirió el terreno hace cuatro años por unos doce millones de euros. Los inversores esperan revenderlo por más del doble. A pesar de que no existe actualmente ningún comprador, el chiringuito jamaicano debe hacer las maletas a finales de año. Ortwin Rau, cofundador del YAAM, declara que necesita más tiempo para trasladar las estructuras del lugar y, sobre todo, para encontrar un nuevo espacio.

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El YAAM cuenta con el apoyo del ayuntamiento de Kreuzberg y el de Friedrichshain, conscientes del rol cultural y social que desempeña el bar en el que trabajan unas cincuenta personas durante el verano. Además de animar el barrio, el YAAM apoya económicamente a varias asociaciones en África y en el Caribe. Solamente el Senado puede actuar en favor del bar proporcionando un nuevo local central, pues ya cedió y acondicionó varios edificios para la organización de conciertos y otras manifestaciones sonoras. Una mesa redonda debe ser celebrada en las próximas semanas para buscar una solución, aunque desgraciadamente el interés financiero siempre gana.

Seis traslados después de su creación en 1994, en el YAAM están cansado de reconstruirse una y otra vez, sin contar con todos los gastos que esto acarrea. Cierto es que no es un simple bar de playa, sino que también alberga restaurantes africanos, cafeterías, dos estudios de grabación, una pista de skate, canchas deportivas... Todas estas estructuras se han construido a lo largo de los años sin ningún tipo de subvención ni ayuda económica: “La ciudad de Berlín no tiene una visión a largo plazo en términos de ordenación del territorio y no ven el valor de lugares como el YAAM —comenta Ortwin—. Gastan millones en la renovación de la ópera o en la construcción del aeropuerto internacional, pero no hay nada para nosotros”. Cuando las orillas del Spree sean cubiertas de oficinas y cuando los espacios alternativos que son el alma de la capital alemana hayan desaparecido, ¿será Berlín igual de atractiva?

Varias iniciativas se han puesto en marcha para salvar el YAAM, incluyendo la venta de postales para recaudar fondos y una petición en línea que ya ha sido firmada por más de 14.000 personas. El domingo 25 de noviembre se celebrará una manifestación que partirá del YAAM a las tres de la tarde. Las organizaciones que deseen convertirse en patrocinadores son también bienvenidas.

La autora de este artículo, Élodie Benchereau, es también responsable de goodmorningberlin.com: un blog en el que poder encontrar las direcciones del Berlín más alternativo, así como información práctica para visitar e incluso instalarse en la capital alemana.

Fotos: portada, © cortesía de la página en Facebook del YAAM; texto, © Élodie Benchereau.