Elecciones 26-J: El día de la marmota 

Artículo publicado el 27 de Junio de 2016
Artículo publicado el 27 de Junio de 2016

España rompe con las encuestas y repite unos resultados muy parecidos a los de sus elecciones de diciembre. El Partido Popular de Mariano Rajoy sale fortalecido, pero seguirán haciendo falta acuerdos que impliquen a más de dos partidos para formar Gobierno.

Los ciudadanos españoles volvían seis meses después a las urnas, y lo hicieron para refrendar las opiniones que ya expusieron el pasado 20 de diciembre. España quiere pactos, puesto que para formar Gobierno sigue siendo necesaria la colaboración de, al menos, tres partidos. Sin embargo, estas elecciones tienen un claro ganador, el Partido Popular (PP), que ha aumentado en 14 escaños su número de diputados, a costa de la formación emergente Ciudadanos. Se trata de un dato que ha sorprendido a las encuestas, como también lo han hecho los 71 escaños de Unidos Podemos, un resultado calcado al de diciembre, a pesar de que los estudios demoscópicos afirmaban que podría superar al PSOE y situarse en segunda posición.

¿Han cambiado los españoles con respecto al 20 de diciembre? Más allá del trasvase de votos de Ciudadanos al PP, la fotografía del resultado electoral nos dibuja un panorama similar. Dos bloques (derecha e izquierda) que deben llegar a acuerdos entre sí para formar Gobierno. Los buenos datos que ha cosechado Mariano Rajoy invitan a pensar que es el favorito para ser Presidente, aunque el candidato socialista, Pedro Sánchez, no se ha descartado para ese puesto. No hay que olvidar que todos los partidos se opusieron al PP en la breve legislatura pasada, por lo que Rajoy se enfrenta a una tarea cuanto menos compleja. Una norma no escrita indica que es la lista más votada la que debe iniciar la ronda de contactos, algo que se espera que suceda este mes de julio.

El particular día de la marmota español lleva a muchos a cuestionar si era necesaria esta repetición de elecciones. Hasta la propia participación ha sido calcada a la de diciembre (un 69%). Lo que parece claro es que el beneficiado de estos seis meses de espera ha sido el Partido Popular, a la vez que las encuestas se han revelado ineficaces para predecir el resultado electoral. Todas hablaban del crecimiento de la nueva coalición Unidos Podemos frente al PSOE. Finalmente, la estrategia de unirse a Izquierda Unida no le ha funcionado a la formación de Pablo Iglesias. Un golpe duro para un partido que aspiraba a convertirse este 26-J en referente de la izquierda.

Las elecciones de este mes de junio perfilan también unas fuertes diferencias por edades, bastantes parecidas a las tendencias observadas en el referéndum del 'Brexit'. Los mayores de 50 años son en el principal caladero de votos de la opción ganadora, mientras que Unidos Podemos triunfa entre los jóvenes. Con una población muy envejecida, los partidos preferidos por los electores de mayor edad se acaban imponiendo. Pero todo eso ya lo sabíamos en diciembre. En realidad, España está igual que el 20-D, pero con 130 millones de euros menos que se han gastado en una campaña electoral que ha bordeado el hartazgo de los ciudadanos. Urge ahora la formación rápida de Gobierno, ya que España se enfrenta a numerosos retos, empezando por el necesario recorte de 8.000 millones de euros que ha pedido la Comisión Europea. Con una tasa de paro que supera el 20%, el país no puede permitirse ni un mes más de parón en las administraciones. Veremos si, siguiendo el perfil bajo que han mantenido en campaña, los políticos están ahora más dispuestos a pactar de lo que estuvieron en invierno. Lo contrario podría ser hasta contraproducente para la salud de los españoles.