Elecciones en Bielorrusia, un país con lengua viperina

Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 26 de Septiembre de 2008
En Bielorrusia hay opiniones diferentes no solo sobre el presidente autocrático Lukaschenko, que ha anunciado elecciones parlamentarias para el próximo 28 de septiembre. Bielorruso o ruso. Quien es políticamente activo en Bielorrusia se debe decidir por un idioma

©diasUndKompott/flickr¿Se debe escribir la palabra presidente en bielorruso con mayúsculas o con minúsculas? Smitser Sauka, lingüista procedente de Minsk tiene una clara opinión al respecto: la palabra no es un nombre propio, sino que designa un cargo, y Sauka opina que este tipo de palabras se deberían de escribir con minúsculas en bielorruso. En la ley sobre la ortografía del bielorruso que, el presidente del gobierno, Alexander Lukaschenko, aprobó recientemente, se estipuló que la designación de su cargo se realizará con letras mayúsculas a partir del 2010. Para Sauka, contrario a la norma ortográfica y miembro del partido de la oposición, Frente Popular Bielorruso (BNF), la reforma únicamente sirve para mantener con vida el espíritu servil de los bielorrusos.

La reforma ortográfica es únicamente un ejemplo de cómo la política interviene en la discusión sobre la lengua. Con la independencia estatal en 1991, el bielorruso se declaró como lengua única oficial con el eslogan “un país, una nación, un idioma”. Sin embargo no todos los bielorrusos estaban de acuerdo en separarse del ruso, su lengua de cada día, en aras del idioma nacional bielorruso. Alexander Lukaschenko, el primer y hasta ahora único presidente estatal del país, retoma este ánimo en su campaña de elecciones de 1994 y después de las elecciones.

Dos grandes idiomas: ruso e inglés

"El bielorruso es un idioma pobre“, afirmó Lukaschenko por aquel entonces en un discurso. “En el mundo solo existen dos grandes idiomas: ruso e inglés.“ Y ya en 1995 realizó una consulta popular acerca de si el ruso debía ser idioma oficial junto con el bielorruso. El resultado: más del 80 por ciento de los votos estaban a favor del restablecimiento del ruso.

Pero no es tan fácil. Y esto no ocurre solo porque la oposición del bilingüismo estatal no tuvo ninguna posibilidad antes del referéndum de aparecer en los medios de comunicación y dar su opinión. Muchos bielorrusos parecen estar particularmente orgullosos de su idioma bielorruso, aunque no lo utilicen en absoluto.

Esto al menos puede aclarar la estadística sobre los usos lingüísticos del censo de la población de 1999: Más del 70 por ciento de todos los encuestados nombraron el bielorruso como su lengua materna, aunque al mismo tiempo menos del 40 por ciento de la población reconoció utilizar este idioma durante el día a día.

¿Lenguaje de protesta?

©unutranyholas/flickrPartidarios del bielorruso como idioma nacional están organizados en todo el país en la Sociedad Para el Idioma Bielorruso, que según información de su presidente, Aleh Trusau, es la ONG legal más grande del país. En la capital, Minsk, la Sociedad para el Idioma Bielorruso tiene su pequeña sede cerca de la Universidad de Lingüística Estatal. Allí se compran libros y cedés en bielorruso.

La ONG no se tiene por organización política a pesar de su lucha por los derechos del idioma. Y efectivamente el bielorruso siempre ha sido un símbolo importante de las protestas contra la presidencia de Alexander Lukaschenko: Los manifestantes fueron apaleados por la milicia, porque gritaban lemas sobre el bielorruso o porque se comunicaban es este idioma. Padres y alumnos, que eligen bielorruso como idioma para las clases, se consideran rápidamente como perturbadores políticos.

©dano_theoriginal/flickrAunque el bielorruso es el idioma de la oposición contra el presidente estatal Lukaschenko, no se puede generalizar. Jurij Drakochrust, locutor político de la redacción bielorrusa de Radio Free Europe, pide seriamente cuidado ante estos prejuicios. “Entre los políticos ruso parlantes también hay patriotas, que están a favor de la independencia de Bielorrusia", afirma Drakochrust. Importantes partidos de la oposición, como por ejemplo el Partido Liberal Unido, libran su batalla electoral sobre todo en ruso.

La mayoría de los bielorruso parlantes pertenecen tanto ahora como antes a generaciones más viejas, viven en el campo, no tienen estudios y anhelan más pertenecer a la Unión Soviética que a la UE. Junto a ellos existen sin embargo cada vez más jóvenes y gente culta en las ciudades, sobre todo en Minsk, para los que el bielorruso tiene una imagen rebelde. En páginas de Internet, como Facebook u Hospitalityclub no solo se dejan entradas en el libro de visitas bielorruso, sino que disponen de una amplia lista de amigos en del oeste en su lista de contactos. Y si se tuvieran que decidir sobre la reforma ortográfica del idioma bielorruso, seguramente escribirían la palabra “presidente” en letras minúsculas.

Mark Brüggemann (Minsk)