Elecciones en España: Los indignados suman, restan, multiplican y ¿votan?

Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2011
Sálvese quien pueda: ¡esto ya no es una derrota, es el acabóse! Según las últimas noticias, el PSOE saldará las elecciones del 20 de noviembre con unos miserables 112 escaños. Es decir, 57 menos que en 2008. Su adversario político, el PP, espera alcanzar la cifra mágica de 198, es decir 29 más que la mayoría lograda por el PSOE hace tres años.
De poco ha servido apostar por el abordo y el matrimonio homosexual, ni imponer una privatización exprés de los servicios públicos.

Contra el PP, ¡saca la calculadora!

¿Se ha perdido toda esperanza? No. La mayoría absoluta que codicia el conservador Mariano Rajoy todavía se puede evitar. Queda saber hacer las cuentas. Y votar útil. #AritmEtica20N, resultado de un seminario celebrado hace un mes por la Universitat Oberta de Catalunya, es una base de cálculo creada para indicar, ciudad por ciudad, por quién votar. Ante esta tabla de cálculo los electores españoles se encuentran ante dos opciones de voto alternativas al trío de cabeza. Por ejemplo, en Barcelona, harán falta 52.110 votos en favor de ICV-EUiA (partido de los verdes catalanes, fruto de una escisión de IU) o 5.293 en favor de ERC-RI-CAT (partido de izquierda radical catalán).

¿Quién está tras #AritmEtica20N? ¡Los indignados, por supuesto! Pero no tan rápido. En el reino del compromiso ciudadano horizontal y no partidista, la libertad individual vale su peso en oro...

“Todos me dan arcadas”

Sábado 12 de noviembre

Esta realidad múltiple que supone la riqueza del movimiento me ha conmovido de nuevo el sábado 12 de noviembre, día en que los indignados volvieron a las plazas de las ciudades españolas. Yo he cometido el error de denominar "organizaciones" a Democracia Real Ya y #nolesvotes, de donde proceden varias personas que toman parte en #AritmEtica20N. “Por última vez, no se trata de "organizaciones". Somos individuos con nuestro libre albedrío ¡y en el seno de cada entidad hay voces discordantes!”, me grita una integrante de #AritmEtica20N al límite de su paciencia. Pues eso. Cuando le pregunto qué piensa de las críticas que interpretan que #AritmEtica20N corre el riesgo (¿involuntariamente?) de favorecer el auge de partidos intermedios que juegan el juego del sistema que los indignados denuncian, como IU y UPyD, ella estalla: “No, pero tú es que no me has entendido, yo no apoyo a ningún partido, todos me dan por saco y me producen arcadas. #AritmEtica20N se ha creado para impedir que el PP obtenga la mayoría absoluta, ¡no para apoyar en ningún caso a los otros partidos!”.

Teniendo en el bolsillo este testimonio espontáneo y bajo anonimato, un tanto brusco pero revelador de la angustia ante un eventual mandato a Mariano Rajoy, me dirijo hacia la Plaça Catalunya, donde los indignados están de regreso este sabado día 12 para proponer un punto de información sobre el 20-N.

“Voto aritmético útil” o “voto nulo útil”

Allí descubre con estupor una opción de voto inédita: el voto nulo útil. “Es mejor que el voto en blanco porque este no favorece los resultados electorales y es mejor que la abstención porque en ningún caso puede interpretarse como un desinterés hacia la política o la democracia”, explica el fascículo distribuido por Mar y Josep Lluís, de la comisión de economía y recursos de #acampadabcn. En el reverso hay un boletín que introducir en el sobre el 20 de noviembre, donde se incluyen dos reivindicaciones importantes: una reforma constitucional por voluntad popular y la suspensión de la devolución de la deuda soberana española hasta obtener la garantía de que se van salvaguardar los derechos sociales.

Dentro del propio interior del movimiento de los indignados, nos encontramos ante dos apelaciones contradictorias. De un lado el voto útil de #AritmEtica20N: votar a ICV para contrarrestar al PPSOE; del otro, el voto nulo útil: votar de forma nula para mostrar el rechazo del sistema electoral actual. “Es una campaña disfrazada a favor de ICV”, considera Josep Lluís a propósito de #AritmEtica20N. "El voto a los partidos pequeños y el voto en blanco le hacen el juego al PP", estima por el contrrio la participante en #AritmEtica20N. Ahora comprendo mejor por qué me he ganado una bronca al hablar de 'organizaciones'.

De izquierda, pero no socialista

En un artículo publicado en Le Parisien, un "portavoz" de los indignados apunta que el punto de información de los indignados en Plaça de Catalunya permite a la gente conocer “las distintas posibilidades de voto”, pero no da en ningún caso “consignas de voto”. “Democracia Real Ya no pide el voto para nadie, nuestros objetivos van más allá del nombre del partido en el gobierno”, sostiene por su parte un miembro de Democracia Real Ya a cafebabel.com. Sea cual sea el resultado de las elecciones el 20-N, la plataforma ciudadana se comprometerá en ocho frentes: la eliminación de los privilegios de los políticos, la lucha contra el paro, el derecho a la vivienda, los servicios públicos de calidad, el control de las entidades bancarias, la fiscalidad, las libertades ciudadanas y la democracia participativa, y la reducción de los gastos militares.

“Los indignados insisten en decir que ellos representan a toda la sociedad (...) pero por el momento yo no veo más que a gente que se considera de izquierda”

Pero para aquellos que, anclados aún en las representaciones clásicas y partidistas de la política, quieren de un modo u otro discernir por quién va a votar ese autoproclamado 99%, Sara, una estudiante sueca que sigue el 15-M desde sus inicios, tiene una respuesta plausible: “Los indignados insisten en decir que ellos representan a toda la sociedad, que son como todo el mundo, pero por el momento yo no veo más que a gente que se considera de izquierda. En cambio sí es cierto que están representadas todas las franjas de edad y todas las condiciones sociales”.

Fotos: Portada, Le.mat/flickr ; Texto:  ©Emmanuel Haddad