Elecciones en la extravagante democracia de Venezuela

Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2006
Artículo publicado el 30 de Noviembre de 2006

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Hugo Chávez, de 52 años, favorito en las elecciones del 3 de diciembre: balance de una democracia reformada y controvertida.

“Este señor es mi hermano y ojalá sea mi compañero de lucha.” Lo dijo el Presidente de Irán, Ahmadineyad, el verano pasado, en referencia a Hugo Chávez, el presidente venezolano que después de un golpe de Estado fallido en 1992, desde 1999, mediante elecciones libres y a caballo sobre su partido izquierdista fundado poco antes, el Movimiento V República, ha refundado Venezuela con una nueva constitución y con un estilo de hacer política que levanta pasiones encontradas. A Chávez no le faltan amigos de dudosa trayectoria democrática, como el presidente bielorruso Lukashenko o el cubano Fidel Castro. El próximo 3 de diciembre se enfrenta al candidato de la oposición unificada venezolana, el socialdemócrata Manuel Rosales, quien ya ha declarado que “si me matan todo el mundo sabrá que ha sido Chávez”.

15 años en el poder si vuelve a ganar

El parlamento venezolano está compuesto por partidos afines a la “revolución bolivariana”, tal y como define Chávez a su gobierno, en referencia al libertador de América Latina, Simón Bolívar. En las pasadas elecciones, la oposición se retiró, tratando de deslegitimar a Chávez. “Egoístamente”, afirma José Joaquín Urías, Letrado del Tribunal Constitucional de España, y que asesoró al gobierno chavista en 2001, “Chávez está interesado en que la oposición no se retire y gane más protagonismo parlamentario por una cuestión de imagen internacional”. A esto, Raúl Bocanegra, periodista del Correo de Andalucía que acaba de regresar de Venezuela tras ser invitado por las autoridades venezolanas, añade que “los chavistas quieren que la oposición entre en el parlamento por pragmatismo: los últimos puestos de las listas electorales se confeccionan con gente poco preparada para la política”. Como los partidos de Chávez ganaron todos los escaños, la calidad del debate parlamentario se presume baja.

Si ganara de nuevo las elecciones, Chávez se habrá podido mantener en el poder hasta 15 años, pero ya ha declarado que volvería a presentarse para otro mandato. ¿No querrá perpetuarse en el Poder? “Si es así, sólo lo sabe él”, explica Urías, “Chávez ya ha dicho otras veces que su proyecto requiere de mucho tiempo. No sería el único en gobernar durante mucho tiempo.” (Felipe González y François Mitterrand lo hicieron durante 14 años y Helmut Kohl durante 16.) “Dicho esto”, concluye, “su régimen es muy personalista y su figura es de difícil substitución”.

¿De populismo a progresismo?

Esta misma constitución prevé la posibilidad de un referendo abrogatorio a mitad de mandato contra todos los cargos públicos electos. Una medida de alcance democrático muy desestabilizadora que la oposición usó contra Chávez en 2004 sin éxito. “Desde entonces”, prosigue Urías, “Chávez es cada vez menos populista y más progresista, pues la oposición se vino abajo y por fin el presidente pudo ponerse a gobernar.” “Su plan de infraestructuras es gigantesco”, afirma Sergio Pascual, un ingeniero español de 29 años presente durante la campaña electoral. “Se acaba de inaugurar un puente sobre el Orinoco, dos tramos del metro de Caracas y el metro de Maracaibo. Los centros de salud”, asevera, “están tan equipados como los españoles. Sin embargo”, matiza, “existe mucho oportunista y un grado de corrupción importante.”

A este respecto, las televisiones privadas y los grandes periódicos del país –como El Universal y El Nacional-, en manos afines a la oposición, no le permiten divulgar su acción de gobierno. Por ello, cada semana aparece en la cadena pública de televisión en la que durante horas se dedica, entre soflamas antiimperialistas, a explicar sus iniciativas. “Usa un lenguaje coloquial para que la gente humilde se identifique con él”, se indigna Carlos Armas, estudiante de odontología de 25 años en Caracas. “Es más populista que nadie nunca”. Para este joven, que se declara apolítico, “el gobierno no actúa de forma democrática. El diputado chavista, Luís Tascón, elaboró una lista con los nombres de quienes habían solicitado mediante firma el referendo abrogatorio contra Chávez de 2004, y ahora se les veta en las empresas públicas”. Junto a Claire Olmer, su pareja de origen francés, sostiene que “si vuelve a ganar Chávez, nos iremos del país”.

“Lo que a un europeo le puede resultar más extraño”, comenta Raúl Bocanegra, “es el lenguaje cuartelero de Chávez”. A menudo habla de “¡Venezuela en marcha!”, de “Complot contra las elecciones”, o de “Frente contra la pobreza”. En un país en el que el 51% de la población vive de la economía informal y el 90% de los préstamos son a corto plazo debido a la poca confianza en la economía, Hugo Chávez no ha sabido buscar otra receta para insuflar energía en la población que recuperar los modales de su pasado militar, aun a riesgo de polarizar la sociedad.

Acción de gobierno muy europea

No sólo de discursos se sirve el presidente Venezolano. Para transformar el país, expropia tierras e industrias sin explotar para entregárselas a campesinos y grupos de trabajadores que las vuelven a poner en marcha, argumentando que “la propiedad privada debe estar subordinada al interés público”. Nada que no aparezca recogido en la mayoría de las constituciones europeas. A lo que hay que añadir que sus referencias son Simón Bolívar -que en su día quiso unificar Latinoamérica en un solo país- y los ejemplos de integración económica como el de la UE. Por ello, ha adherido el país en 2006 al MERCOSUR y pertenece, junto a Cuba y Bolivia, al ALBA (Alternativa Bolivariana de las Américas), una zona de cooperación que ya ha permitido –a cambio del envío de 92.000 barriles de petróleo al día a Cuba- que 30.000 especialistas cubanos trabajen en Venezuela en la Salud, la Educación y el deporte. Ya sólo le falta reclamar elecciones libres en Cuba.

Foto Micro: whiffer / Flickr

Fotos de la Caravana electoral de Chávez y de suburbios en Caracas: Sergio Pascual & Francisco Pascual

Foto Candidato Rosales: Blmurch / Flickr