Elecciones en Serbia: nacionalismo y criminales de guerra

Artículo publicado el 5 de Mayo de 2008
Artículo publicado el 5 de Mayo de 2008
Después de la firma del Acuerdo de Asociación y Estabilización, queda ver qué dirán los serbios en las elecciones anticipadas del 11 de mayo. ¿La renuncia a Kosovo la acerca a Europa?

La elección de los serbios en los próximos comicios del 11 de mayo será determinante para el futuro de los fugitivos serbo-bosnios Ratko Mladic y Radovan Karadzic. Los dos han sido puestos en busca y captura por el Tribunal Criminal Internacional para la Antigua Yugoslavia (ICTY), con base en La Haya, desde 2001.

De Radovan Karadzic, líder político durante la guerra de los Balcanes, no se sabe nada desde 1996. Su comandante militar, Ratko Mladic, está prófugo desde el arresto del expresidente yugoslavo Slobodan Milosevic, en 2001, aunque algunos indicios apuntan a que se esconde en territorio serbio. Algunas especulaciones apuntan a que el primer ministro, Vojislav Kostunica, junto con los nacionalistas, han conspirado con otros miembros del aparato de seguridad para ocultarlo.

¿Criminales o heroes?

Acusado de haber cometido crímenes de guerra y genocidio en Bosnia durante la desintegración de la antigua Yugoslavia, estos dos militares son responsables de la masacre de al menos 8.000 musulmanes en Srebrenica en julio de 1995. Aún así, para muchos serbios, tienen la consideración de héroes de guerra.

Los ultranacionalistas, en particular, se oponen de forma radical a cualquier tipo de colaboración con La Haya. Por su parte, el cuatro veces candidato a presidente, Tomislav Nikolic, líder del partido radical serbio (SRS), ha dicho que, en caso de ser elegido, “los criminales de guerra fugitivos buscados por La Haya no tendrán que volver a temer ser arrestados”. Nikolic obtuvo alrededor del 47,7% de los votos en las previas, superando al candidato del partido democrático, Boris Tadic. El SRS es el tercer partido más representado en el parlamento serbio, ayudado por el sentimiento nacionalista creciente tras la declaración de independencia unilateral de Kosovo, el 17 de febrero de 2008, que podría suponer un mayor apoyo en las elecciones de mayo.

Muchos serbios consideran al tribunal de La Haya anti-serbio. Este sentimiento se ha enraizado aún más después de la absolución del antiguo líder rebelde de Kosovo, Ramush Haradinaj de las acusaciones de asesinato, tortura y violación de serbios durante la guerra de Kosovo (1998-1999), el pasado tres de abril. El periódico serbio Press afirmó que, tras la liberación de Haradinaj, Serbia ya no tenía ninguna obligación con La Haya, ya que “los serbios han recibido otro mensaje claro de que no hay justicia hacia ellos”. En la misma línea, Nikolic dijo que “nadie más buscará a Ratko Mladic o Radovan Karadzic aquí”.

Mladic y Karadzic a cambio de entrar en la UE

La captura de Mladic y Karadzin y su extradición a La Haya es una condición impuesta por la UE si se quieren comenzar las conversaciones para la entrada de Serbia en la UE. De todas formas, el entusiasmo de Serbia para entrar en la UE se ha reducido después del reconocimiento de la independencia de Kosovo por parte de la mayoría de países europeos. Los nacionalistas utilizan las protestas sobre Kosovo para dar a entender que continuar por la senda de la UE significaría abandonar las pretensiones de recuperar este territorio.

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, ha dicho de forma clara que Serbia solo entraría en la UE con Kosovo como parte integral de su territorio. De hecho, ha sido la falta de acuerdo sobre las intenciones de Serbia ante la UE las que han llevado a la ruptura de la coalición de gobierno y la convocatoria anticipada de elecciones.

'UE, nunca’ y 'UE, de ninguna manera' grafiti, en los muros de Belgrado (Fotos: Limbic/ Flickr)

La firma por parte del vicepresidente serbio, Bozidar Djelic, el 29 de abril pasado en Luxemburgo del Acuerdo de Asociación y Estabilización (AAE) con la UE, ha cambiado un poco el panorama. La cláusula sobre la expatriación de Mladic y Karadzic sigue vigente: el acuerdo está sujeto al compromiso de Serbia de colaborar con el tribunal de La Haya. Holanda y Bélgica, se opusieron a la firma de este acuerdo, aduciendo la necesidad de la colaboración firme de Serbia en la causa de los fugitivos.

Para saber si finalmente estos fugitivos rendirán cuentas con el tribunal de La Haya, habrá que ver si este gesto de buena voluntad por parte de Europa prevalece sobre la acritud creada tras la separación de Kosovo. Si los serbios eligen una coalición formada por los nacionalistas y ultranacionalistas, probablemente, los fugitivos podrán seguir viviendo en libertad el resto de sus vidas.

Fotos: en el texto – Idolatrando a los fugitivos en una camiseta durante una fiesta, Belgrado (Andrej_Filev/ Flickr), portada