Elecciones Europeas : Estupor y débilidades

Artículo publicado el 20 de Febrero de 2014
Artículo publicado el 20 de Febrero de 2014

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Si las elec­cio­nes eu­ro­peas son cada vez menos atrac­ti­vas, mu­chas veces es por­que los que su­pues­ta­men­te deben cau­ti­var la aten­ción y ani­mar el de­ba­te eu­ro­peo son dé­bi­les. El ejem­plo de una cam­pa­ña elec­to­ral en el Sur-Oes­te Fran­cés.

No vamos a ha­blar aquí de los ré­cord de ab­sen­tis­mo re­gis­tra­dos muy a me­nu­do en las elec­cio­nes eu­ro­peas de nues­tros re­pre­sen­tan­tes en el Par­la­men­to Eu­ro­peo. En­fo­que­mos más bien uno de los mo­ti­vos prin­ci­pa­les del de­sin­te­rés por Eu­ro­pa de los ciu­da­da­nos eu­ro­peos: unos can­di­da­tos fa­li­bles.

Ya somos mu­chos en haber via­ja­do, es­tu­dia­do, tra­ba­ja­do y vi­vi­do en un país miem­bro de la Unión Eu­ro­pea dis­tin­to de nues­tro país de ori­gen. Por­que pues la ge­ne­ra­ción ERAS­MUS, y mas es­pe­cí­fi­ca­men­te la que viene del Sur-Oes­te de Fran­cia, no se in­tere­sa por la po­lí­ti­ca eu­ro­pea si es que exis­te dicha cosa ?

La idea del joven eu­ro­dipu­tado di­ná­mi­co y pro-ac­ti­vo ya no hace la una­ni­mi­dad aquí, y con razón: esta cir­cuns­crip­ción cuen­ta ya con mas can­di­da­tos ex-mi­nis­tros en bús­que­da de una ju­bi­la­ción ho­no­ra­ble que con jó­ve­nes po­lí­ti­cos hom­bres y mu­je­res mo­ti­va­dos y con­ven­ci­dos por esta idea de una Eu­ro­pa fuer­te y di­ná­mi­ca.

Pero esta di­cho­sa inocen­cia ya nos re­pug­na... Como ex­pli­car a los elec­to­res ya sean de de­re­cha o de iz­quier­da, del hy­per­cen­tro o de la ex­tre­ma ex­tre­mi­dad que tie­nen que es­co­ger entre una "Mi­chèle Alliot-Marie" a la bús­que­da de una hora de glo­ria per­di­da (ya saben, se trata de nues­tra an­ti­gua mi­nis­tra de la jus­ti­cia, mi­nis­tra de la de­fen­sa, mi­nis­tra del in­te­rior y mi­nis­tra de asun­tos ex­te­rio­res y eu­ro­peos, des­ti­tui­da del go­bierno de Sar­kozy/Fi­llon y de­rro­ta­da en las elec­cio­nes le­gis­la­ti­vas de 2012 en su feudo Vasco), un Louis Aliot de­rro­ta­do él tam­bién en las elec­cio­nes le­gis­la­ti­vas de 2012 y a la bús­que­da de un lote de con­sue­lo (una pe­que­ña pre­ci­sión sobre este pa­ja­rín se trata del afor­tu­na­do asis­ten­te par­la­men­ta­rio de Marine Le Pen, no vean aquí nin­gún ne­po­tis­mo por su­pues­to), un Jean-Luc Mélenchon el tam­bién an­ti­guo mi­nis­tro y se­na­dor de­rro­ta­do en las elec­cio­nes le­gis­la­ti­vas de 2012 en la dé­ci­mo-pri­me­ra cir­cuns­crip­ción del Pas-de-Calais (es decir la pro­vin­cia fran­ce­sa más ale­ja­da del Sur-Oes­te por no decir opues­ta) no obs­tan­te ya eu­ro­dipu­tado aquí en el Sur de Fran­cia, siem­pre dis­pues­to y ex­pe­di­to para gri­tar su des­con­ten­to en las ca­lles pa­ri­si­nas pero to­tal­men­te in­ca­paz de alzar la voz en el he­mi­ci­clo de Es­tras­bur­go, es para pre­gun­tar­se si no se le ha ol­vi­da­do que su fun­ción su­po­ne que se des­pla­ce (por lo menos un poco macho) a Bru­se­las y a Es­tras­bur­go votar, en­men­dar las pro­po­si­cio­nes de Re­gla­men­tos, par­ti­ci­par a los de­ba­tes, pro­po­ner in­for­mes ; vamos, cum­plir con su rol de eu­ro­dipu­tado... Al­gu­nas es­ta­dís­ti­cas para Mé­len­chon : solo ha par­ti­ci­pa­do en 63% de los votos del pleno en Es­tras­bur­go y Bru­se­las y no ha re­dac­ta­do nin­gún in­for­me en 5 anos pero no se preo­cu­pen que sí ha co­bra­do los 6 200 € men­sua­les de sa­la­rio que su­po­ne el pues­to de eu­ro­dipu­tado... Todo un ca­ba­lle­ro.

Des­pués esta el Par­ti­do So­cia­lis­ta... (largo sus­pi­ro)... Qué se puede decir de este par­ti­do am­plia­men­te ma­yo­ri­ta­rio aquí en el Sur-Oes­te fran­cés que se vio im­po­ner por la di­rec­ción del Par­ti­do de la calle Solférino (en París) en vir­tud de un acuer­do entre el Par­ti­do So­cia­lis­ta y el Par­ti­do Ra­di­cal de Iz­quier­da, una can­di­da­ta, que ade­más en­ca­be­za la lista elec­to­ral y pro­vie­ne del Par­ti­do Ra­di­cal de Iz­quier­da; claro esto a pesar del pa­re­cer de los mi­li­tan­tes del PS de aquí... La ver­dad es que no te­ne­mos nada en con­tra de esta pobre Virginie Rozière, que apa­ren­te­men­te es bri­llan­te y re­pre­sen­ta el re­na­ci­mien­to y el di­na­mis­mo eu­ro­peo de­ma­sia­das veces au­sen­te.

Pero pasa lo si­guien­te, es com­pli­ca­do ir a ex­pli­car­le a la Se­ño­ra Françoise Castex (eu­ro­dipu­tada por el Par­ti­do So­cia­lis­ta que se va a re­pre­sen­tar pero esta vez por el par­ti­do Nou­ve­lle Donne) que a pesar de su tra­ba­jo re­le­van­te, par­ti­cu­lar­men­te re­la­ti­va­men­te al re­cha­zo del pre­su­pues­to eu­ro­peo de la aus­te­ri­dad, en la lucha con­tra las ne­go­cia­cio­nes por el acuer­do de libre co­mer­cio con Es­ta­dos-Uni­dos o tam­bién y so­bre­to­do en su ac­ti­vis­mo en con­tra del tra­ta­do ACTA. Tiene que apar­tar­se ca­lla­di­ta y con la son­ri­sa y que acep­te las or­de­nes de la di­rec­ción del par­ti­do (pero no se preo­cu­pen, el se­cre­ta­rio ge­ne­ral del PS, Har­lem Désir, como no, sí que en­ca­be­za­ra la lista elec­to­ral de los can­di­da­tos de la cir­cuns­crip­ción pa­ri­si­na... OUF... Nadie del Par­ti­do Ra­di­cal de Iz­quier­da para ro­bar­le su silla).

A pesar de lo dicho: vo­te­mos pri­me­ro, in­dig­né­mo­nos des­pués. Como ciu­da­da­nos res­pon­sa­bles.