Elecciones: ¿Y si algo cambia esta vez?

Artículo publicado el 21 de Marzo de 2015
Artículo publicado el 21 de Marzo de 2015

En 2015 España se enfrenta a un año cargado de elecciones autonómicas, municipales y generales en poco meses el  país que ha dado la vuelta al mundo con la Spanish Revolution y los "indignados" de Sol vuelve a votar por contada triple.

Hoy, cuatro años después de la sentada más multitudinaria contra la clase política, los españoles se preguntan ¿esto va a cambiar? 

[Artículo de opinión]

Este domingo empieza la carrera con las autonómicas andaluzas, primera prueba de fuego para los emergentes Podemos y Ciudadanos, entre otros. Además, el Partido Socialista, amo y soberano de esa comunidad desde la Transición ve bajar sus adeptos con cierta desconfianza y recelo. Tras estas elecciones, las ansiadas municipales del 24 de mayo más las autónomicas de Comunidades como Madrid, Castilla y León o Canarias. En septiembre la temida Cataluña convoca elecciones bajo el liderazgo de un independentismo a voces; y terminamos el año con las generales, como guinda del pastel. ¿Quién da mas?

Pero qué bien se vive antes de elecciones; los días previos se parecen mucho al día anterior al sorteo de la lotería de Navidad. Cada vez que camino por mi ciudad y veo cantidad de cosas que no me gustan, voy a casa, pongo la televisión y una señora mayor, o un profesor, u otro que no conozco me dicen que lo van a arreglar, es más, me van a bajar los impuestos, van a poner más líneas de autobuses, los chicos tendrán más espacios para jugar y yo para pasear, no tendré contaminación y en vez de coches habrá bicicletas. La ciudad estará limpia y reluciente y los pequeños negocios abrirán cada mañana tempranito para recibir a los numerosísimos clientes que entrarán y comprarán, porque ya tendrán dinero para hacerlo gracias al aluvión de puestos de trabajo que van a crear. Los niños correrán felices y contentos a su guardería o colegio público y gratuito mientras las madres y padres van a trabajar sabiendo que, gracias al programa de conciliación familiar y laboral van a poder jugar con ellos mucho mas tiempo. En fin, un futuro idílico.

Pero esto ya lo he vivido antes, concretamente hace cuatro, ocho o doce años. Siempre que se anuncian elecciones. Mi abuela, el día antes de la citada lotería de Navidad se acostaba muy pronto para madrugar y con su único décimo en mano, ponía la televisión y veía el sorteo, soñando con que un golpe de suerte arreglara algo lo que no iba del todo bien. Mi abuela murió sin que pudiera celebrar un premio y ahora entiendo lo que sentía al día siguiente: “otra vez lo mismo” repetía. Pues bien, a lo mejor ya me he cansado de esperar que un golpe de suerte (o de urna) arregle lo que estropearon los mismos que ahora me prometen una vida estupenda.

No quiero esperar más, con mi décimo (voto) en la mano hasta que me muera, porque al contrario de la lotería, en la que no intervengo, aquí si puedo elegir, y quiero pensar que otros muchos como yo también quieren elegir de verdad, pero sobre todo exigir lo cumplido. Igual que ocurre con el décimo que no toca, se debería no volver a mirar ni votar al que no cumple. Es a mí a quien tienen que tener, si no contenta, al menos no arrepentida de haber dado mi confianza y mi dinero a quien se ha aprovechado de ambos para su propio beneficio.

Si, también he vivido antes la decepción del día después, solo que no es cada año cuando renuevo las ilusiones sino cada cuatro. Pero a ver si esta vez...