¡Emergencia a la vista!

Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2005
Artículo publicado el 29 de Septiembre de 2005

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Estando en algún país de la Unión Europea, ¿qué número marcaría usted si se encuentra ante una emergencia? La respuesta debería ser 112, el número europeo de emergencias. Pero, a pesar de su lanzamiento hace 14 años, nadie parece saber de su existencia.

En el Reino Unido, si necesita contactar a los servicios de emergencia, el número a marcar es 999. Pero, ¿qué hacer si está uno en Francia, donde hay tres diferentes números? ¿Acaso sabe cuáles son esos números? Cuando en septiembre de 1989 la Comisión Europea propuso establecer un sólo número europeo de emergencia -el 112-, la principal razón era acompañar al mercado común con una iniciativa concreta orientada hacia la ciudadanía que pudiera salvar vidas. El Consejo aprobó la introducción del número en julio de 1991, pero no estuvo disponible en la UE-15 sino hasta 1999, es decir, ocho años después. Incluso ahora, 16 años después de la propuesta, el 112 no ha sido del todo implementado, revelando la indiferencia generalizada de los Estados miembro hacia la legislación de la Unión Europea y el espíritu detrás de la misma.

A nadie le importa

El principal problema es que la gente desconoce la existencia del número. Hasta 2003, cuando la responsabilidad de la promoción del 112 fue transferida a los Estados miembro de la Unión Europea, la Comisión no hizo nada para publicitar el número, y no obligó a los Estados a que informaran a sus ciudadanos. Lo que es peor, incluso si el público está enterado de un único número europeo de emergencia, el manejo de la respuesta a las llamadas es altamente problemático en varios Estados. La ley estipula que las llamadas al 112 deben ser "atendidas apropiadamente y gestionadas de la forma que mejor se ajuste a los sistemas de organización nacional de emergencia, dentro de las posibilidades telefónicas de las redes". Sin embargo, esta regla nunca ha sido implementada de una forma coordinada en la base de estándares comunes de calidad. Los tiempos mínimos de respuesta sólo obligan legalmente a unos cuantos países europeos. En Portugal, único país que ha evaluado la calidad del servicio 112 en 2003, para el 15% de las llamadas en portugués y español, el 29% de las llamadas en inglés y el 20% de las llamadas en francés, ¡los servicios jamás llegaron al lugar de emergencia! Por otra parte, el sistema de localización del usuario no ha sido aún implementado. Este sistema, que permite a los servicios de emergencia ubicar con precisión el origen de la llamada, podría salvar miles de vidas. De cualquier forma, a parte de una recomendación expedida en 2003, la Comisión ve con reticencia el forzar a los Estados miembro a implementar dicho servicio.

Propagando la noticia

Para promover mejor la existencia y eficacia del 112, un pequeño grupo de voluntarios creó la Asociación Europea del Número de Emergencia (EENA por sus siglas en inglés): una asociación no lucrativa establecida en Bélgica. Este mes, en el aniversario de la introducción del 112, EENA formuló una petición ante el Parlamento Europeo solicitando lo obvio: una mejor implementación del 112, revisión de la norma comunitaria sobre el asunto por parte de los Estados miembro y el aumento de la información para los ciudadanos. A mediados de septiembre, la Comisión Europea emitió un comunicado en el que solicitaba a los Estados invertir en la mejora de los servicios de seguridad pública con miras a la total implementación del 112, para permitir la introducción a partir de 2009 de sistemas en todos los automóviles nuevos, capaces de llamar automáticamente al 112 en caso de accidente (un sistema denominado eCall). ¿Acaso la industria automovilística logrará apuntarse un éxito en aquello en lo que la sociedad civil ha fracasado? Conociendo la manera en cómo trabaja la Comisión, ¡parece que éste será el caso!