Marseille: el acento deja mucho que desear

Artículo publicado el 31 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 31 de Mayo de 2016

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Tras la emisión de los primeros capítulos de Marseille, la nueva serie francesa de Netflix, la prensa no oculta su decepción y cada uno suelta su comentario desagradable. Critica, sobre todo, el acento forzado e irregular de Benoît Magimel, un acento que hace ya reír a toda la Canebière. Este artículo recuerda algunos términos o expresiones propios de la Provenza. 

Ya sea en los anuncios publicitarios, en el cine, en la calle o en la interpretación de algunos actores de la serie Marseille, el acento marsellés es con frecuencia (mal) imitado - no, no todos tenemos el acento de la cagole [chica joven cuyos modales son vulgares y provocativos]- y la utilización de su vocabulario un poco impreciso. Y si, al contrario que algunos, dudáis usarlo a propósito o simplemente entender lo que se os dice, aquí tenéis una selección de términos y expresiones emblemáticas con su correspondiente explicación. 

«On craint dégun»

Célebre eslogan del orgullo marsellés. Significa simplemente «no tememos a nadie». Dégun está construido tomando como modelo el pronombre indefinido «quelqu’un» ('alguien') pero expresa exactamente lo contrario: el término viene del latín nec unus, y ha pasado al francés a través del occitano degun. Tener esto en cuenta la próxima vez que tengáis ganas de contestar «¿Quién?» a «Y avait dégun au bar hier soir» (literalmente 'había alguien en el bar ayer por la tarde' pero en realidad significa 'no había nadie...'). 

«O peuchère!»

Expresión utilizada a diestro y siniestro por los franceses del norte, e incluso del sur, aunque la mayoría ignoran su significado. Peuchère es la forma afrancesada del occitano pécaire, derivada del latín peccator, es decir «pécheur» ('pecador' en castellano). Hoy en día se emplea para expresar pena, lástima, compasión, y no asombro y sorpresa. En la frase «Il n’a pas toute sa tête, peuchère», peuchère se podría traducir por «pobre de él». La traducción de la frase completa sería 'No está completamente lúcido, pobre de él'.

«Tu m’emboucanes…»

El verbo polisémico emboucaner puede emplearse en diferentes contextos. En Francia, sobre todo, este término del argot significa «apestar, oler mal», como es el caso de la frase «Mais ça emboucane ici!» (¡Esto apesta!). Pero en el sur también puede significar «tener a uno negro, discutir con alguien» cuando se emplea en un enunciado del tipo «J’ai pas envie de m’emboucaner pour si peu» ('No tengo ganas de discutir por poca cosa'). En ese contexto, otro verbo típicamente marsellés, s’engatser, es una variante posible.

Otro caso: en «Arrête de m’emboucaner!», el verbo adquiere el sentido de «engañar a alguien contándole milongas, tomarle por un idiota». Por último, en el siguiente ejemplo, también en sentido figurado, «Ne me fais pas la bise, je suis emboucané », el verbo en cuestión significa «estar resfriado/enfermo». La traducción de la frase sería 'No me beses, estoy resfriado/enfermo'.

«Vé le avec ses yeux de gobi»

El imperativo del verbe provenzal veire, , significa «mira, ve». En cuanto a gobi, se trata del nombre provenzal dado a un pescadito mediterráneo de ojos grandes y boca enorme. Esta expresión no es realmente halagadora, y se utiliza para burlarse de una persona que tiene los ojos saltones o, por extensión, aspecto de tonto. Y si no queréis parecer un turista, pronunciadlo bien insistiendo en la «o», con una pronunciación muy abierta.

Y el trío que mata: péguer, néguer, séguer

Imposible residir en Marsella sin entender uno de estos tres verbos ¡imprescindibles! Significan respectivamente «pegar», «ahogar» y «masturbar» (sí, sí), y los dos últimos se utilizan también en su forma pronominal. Del provenzal pégapéguer no se debe confundir con empéguer, verbo muy usado que significa «estar borracho» o «multar». 

Por lo que respecta a néguer y séguer, uno es una variante dialectal de noyer, del latín necare, y el otro viene del occitano segar, originalmente «cosechar». Esto hace preguntarse por qué, en una escena breve pero cul-ta de la serie Marseille, los actores no se masturban en lugar de «tocarse el cipote mientras hablan de Picasso», ¿no? 

Con todo lo dicho hasta aquí ya lo habréis comprendido, el «habla marsellesa » es rica y a menudo hace sonreir. Esta lista queda lejos de ser exhaustiva: de hecho, detallar todos los términos, expresiones y particularidades de este dialecto sería lo mismo que matar moscas a cañonazos. 

 

Avance de la serie Marseille, actualmente disponible en Netflix.