Emparejamientos

Artículo publicado el 19 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 19 de Marzo de 2008

Es marzo y la primavera está a la vuelta de la esquina. La nueva estación no trae sólo el cambio de ropa en los armarios, sino también los sentimientos primaverales. Aunque a veces haya que ayudar a los que no sean capaces de encontrar a su otra mitad por toda Europa.

Los alemanes preferirían solicitar los servicios de un mecánico para emparejarlos (Verkupeln), del mismo modo que éste uniría dos partes de un motor en un acoplamiento para la transmisión de energía. Sin embargo, lo crean o no, aunque hoy se busque con desenfreno la media naranja, la alcahuetería estuvo perseguida en Alemania hasta 1969.

Por su parte, los franceses, en la misma búsqueda que los alemanes, se esfuerzan por lograr esa mecánica a través del romanticismo. Hablan literalmente de conectar dos partes (brancher quelqu'un avec quelqu'un) y, para ser, si cabe, todavía más románticos, relacionan el enchufe y la toma de corriente cuando pretenden librar de su soledad a dos pobres corazones.

En Polonia, este concepto advierte de manera expresa de ciertas consecuencias para el futuro. El que posibilita que dos corazones se encuentren se llama swatka y esta palabra está emparentada con la palabra rusa swadba o “boda”.

En la península ibérica se manifiesta la herencia árabe en lo que a relaciones de pareja se refiere. Los árabes llamaban “al-qawwad” al intermediario. En Cataluña derivó en “alcahuete” , extendiéndose al final a toda España. La misma raíz tiene la palabra portuguesa alcaoite. Sin embargo, lo que los árabes veían como un arte de la mediación, en Francia no era siempre visto con agrado. En el Languedoc de los siglos XIII y XIV, arcabot (en francés libertin) tenía la reputación de libertino o, incluso, rufián.

No obstante, de todos, los maestros han sido los ingleses. Aunque la historia de acoplamientos date de 1483, fecha en la que ya existe la palabra bawd, con la que se denominaba a los proxenetas, hoy en día en la isla las cosas se hacen como dios manda. Un buen partido (match, o también casamiento) ha de funcionar (match making)) y, si funciona, uno se casa sin pensárselo dos veces.

EStos son los sonidos de Europa:

Alemán: verkuppeln

Francés: brancher quelqu’un avec quelqu’un

Castellano: alcahuete

Inglés: match making