En vespa por la Francia de después

Artículo publicado el 7 de Mayo de 2007
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Artículo publicado el 7 de Mayo de 2007

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6 de mayo de 2007: Nicolás Sarkozy ha sido elegido presidente de la República francesa. He aquí imágenes de un París de fiestas, decepción e indiferencia.

El nuevo presidente de los franceses, Nicolás Sarkozy prometió durante su campaña la creación de un ministerio de la Identidad Nacional. Antes de su investidura el 17 de mayo, yo, periodista italiano instalado en París, decido dar una vuelta por la capital en Vespa -rabioso símbolo de la identidad nacional italiana– justo antes de “la Francia de después”, el eslogan faro del candidato de la derecha victoriosa. El 6 de mayo de 2007, hay que divertirse.

Primera etapa, la Plaza de la Bastilla, en donde cientos de militantes anti-Sarkozy desfilan y corean consignas como “Guerra a la Europa policial”. La policía responde a los manifestantes con granadas lacrimógenas.

Parada oficial en el Marais, el barrio de moda de la juventud parisina bobo [burgueses-bohemios], acomodada en las terrazas de los bares, entre mojitos y caipiriñas, sin echar mucha cuenta de las protestas que se desrrollan a unos cientos de metros.

Llego por fin a la Plaza de la Concordia, en donde se han dado cita los partidarios del nuevo presidente: “La victoria no tendrá sentido si no es del país entero”, lanza el candidato triunfador, de derechas, apoyándose en un 53% de votos favorables a su candidatura.

Los jóvenes pro-Sarkozy se bañan en la fuente de la Plaza de la Concordia... “¡El domingo todo será posible!”, rezan sus camisetas electorales empapadas.

Acabo mi excursión cerca de la calle Solferino, sede del Partido Socialista francés, gran perdedor de estas elecciones: “¡Viva la Zapatera!”, exclaman aún las pancartas. A pesar de su derrota, Ségolène Royal sigue dispuesta a liderar el partido. Próxima prueba: las elecciones legislativas de los días 10 y 17 de junio. Pero antes deberá resistir la embestida de sus compañeros de filas Dominique Strauss-Kahn y Laurent Fabius quienes, desde la noche electoral, hablaban de “grave derrota” para la izquierda francesa.

Fotos : Adriano Farano