Energía nuclear: España en el disparadero

Artículo publicado el 26 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 26 de Febrero de 2009
Detrás del acuerdo entre Berlusconi y Sarkozy para que Francia construya nuevas centrales nucleares en Italia, se esconden nuevas posibles etapas de la reconquista nuclear de Europa.Con cada crisis económica resurge la ilusión por la energía nuclear La empresa eléctrica pública francesa EDF se ha aliado a la empresa pública eléctrica italiana ENEL para construir 4 centrales nucleares en Italia.
Silvio Berlusconi, en su línea de gobernar como si dirigiera una empresa, es decir, a golpe de sondeos y de gestos personalistas, ha decidido sepultar el referendo que en 1986 desterró por orden de la mayoría de los italianos la energía nuclear de su país. Es cierto que hoy el 53% de los italianos está a favor de la energía nuclear, aunque muchos dirigentes regionales han alzado ya su voz para oponerse a la construcción de centrales nucleares en su región. El gobierno conservador italiano liderado por Berlusconi, quien llegó a tachar a los ecologistas de “fundamentalistas”, anuncia que antes de 2020 se habrá terminado al menos una nueva central. Todo esto ha sucedido la misma semana en que la eléctrica pública italiana Enel se ha hecho con el control total de la empresa eléctrica más importante de España: Endesa. Si a esto le añadimos que España y Francia están construyendo una nueva conexión eléctrica por los Pirineos, que España le compra electricidad generada en centrales nucleares a Francia, y que hasta los sindicatos de las compañías eléctricas españolas reclaman volver a apostar por las centrales nucleares para abaratar el coste de la factura eléctrica, es fácil deducir que apenas Zapatero abandone el poder, se habrá acabado el leve sueño ecologista en España.

planta solar solucar sevillaSi España cae en el grupo nuclear, nada parará esta ola en Europa

Hace un mes, el 26 de enero, se creó bajo el impulso de Alemania, Dinamarca y España, IRENA, la alternativa renovable a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Y es que existen tres diferencias entre España e Italia. En primer lugar, la mayoría de la población está en contra de reabrir las centrales nucleares: frente a la media europea de apoyo a la energía nuclear (44% según el eurobarómetro de agosto de 2008), en España sólo el 24% de la población se manifiesta totalmente a favor de esta fuente de esta alternativa energética. Es más, el 57% se manifiesta totalmente en contra. En segundo lugar, España, por una vez, se encuentra a la cabeza de los países europeos que apuestan por las energías renovables, léase solar, eólica, geotérmica o biomasa. No hay mes en que no se anuncie un nuevo récord de producción energética a través de las renovables y la previsión es que en 2010, el 29% de la energía eléctrica generada en suelo español sea mediante fuentes renovables. Por último, los empresarios españoles tienen puestas grandes esperanzas en el plan anunciado por el presidente estadounidense, Barack Obama, de reorientar la producción energética hacia las fuentes renovables, lo que permitiría a industrias españolas punteras en el ámbito solar y eólico entrar en el mercado norteamericano con poca competencia.

El fantasma de la polución

Por encima de todo, España sigue siendo el peor alumno europeo en la asignatura de reducir las emisiones de CO2 y cumplir con los compromisos del Protocolo de Kioto. Para ello está recurriendo como última solución a comprar derechos de emisión a los países del este europeo como Hungría, Polonia, Chequia o los países Bálticos. No obstante, la crisis de pronto juega en su favor en este apartado: en 2008, las emisiones de CO2 en el sector eléctrico se redujeron en un 17%. (Fotos: )