Energías renovables: Arquímedes inspira al sol en los campos de Sevilla

Artículo publicado el 13 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 13 de Mayo de 2011
En marzo de 2011 y por primera vez en la historia de las energías renovables en España, la producción de energía eólica ha superado al aporte de energía nuclear, lo que representa una excelente noticia para los defensores de las energías renovables.
Aún así, esta primicia encierra una gran paradoja: en el país más soleado de Europa, el viento ha proporcionado el 16% de la electricidad producida en 2010, mientras que el sol sólo ha aportado un 2,7%. ¿A qué se debe? Para entenderlo mejor, pongamos rumbo a Sevilla, donde el sol brilla 3000 horas al año.

Un desarrollo fruto de corrientes alternativas

La ley exige su instalación en todos los edificios de nueva construcción o renovados.Estamos en lo más alto de la Giralda y, por raro que parezca, los paneles fotovoltaicos brillan por su ausencia.Según Pablo Alonso, el Director General de Irradia Energía (con varios parques solares alrededor de Sevilla que proporcionan alrededor de 30 megavatios en total), esta situación se da porque los tejados no son lo bastante amplios como para acoger una instalación rentable. Es por ello que las empresas del sector prefirieron orientarse hacia la construcción de ‘granjas solares’, unas extensas instalaciones fotovoltaicas que pueden ocupar varias hectáreas y que se colocan encima de edificios dedicados a los sectores secundario y terciario o incluso en pleno campo. "De esta forma, hemos podido asentar una economía de escala en el sector y bajar los precios de la producción de energía solar fotovoltaica de un 70%" nos explica el joven empresario, miembro de la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF). Aún así, el sector atraviesa ahora un periodo dificil pues se trata de un ámbito que necesita una reglamentación inequívoca, en el que aún se ha de invertir mucho, y en estos últimos años, el gobierno no ha sido coherente. De hecho, entre 2007 y 2008, el sector experimentó un fuerte crecimiento gracias a las ayudas públicas, pero luego llegaron los recortes, la campaña mediática negativa y el clima general de incertidumbre, frenando las inversiones. A finales de 2010 el gobierno remató al sector al revisar a la baja las ayudas, sin dar garantías algunas más allá de 2013.

Se cierra el grifo de las ayudas públicas

Si bien estas decisiones del Gobierno central indignan a los profesionales del sector, no sorprenden al Ejecutivo andaluz: "es obvio que en época de crisis, el Gobierno no puede rechazar ningún tipo de ahorro" reconoce Mónica Sánchez Astillero, jefa del departamento de planificación de la Agencia Andaluza de la Energía. "En lo que respecta a la política autonómica, fijamos unos objetivos que hemos superado con creces: aspirábamos a instalar 400 MW de paneles solares en 2013 y ya tenemos 700 MW". Este argumento tiene doble filo para aquellos que, como José Manuel Izquierdo, ya no quieren invertir en la energía solar fotovoltaica. Para el jefe del Grupo Textura, un foro de análisis y discusión ubicado en Sevilla que estudia y analiza la temática de las energías renovables desde una perspectiva social y cultural, "la relación coste beneficio de esta tecnología no es satisfactoria. Además, la mayoría de los productores de paneles solares fotovoltaicos están en China o India, lo que mitiga el balance medioambiental y social de esta tecnología". Pablo Alonso pone el grito en el cielo. Enumera todos los miembros de la ASIF que han tenido que cerrar o que están pasando por dificultades y exclama: "Todas estas empresas son PYMES que crean empleos locales sin reubicación posible. Con un mercado estable y una política coherente, hubieran podido desarrollar una producción local al estilo de lo que se está haciendo en Alemania".

Andalucía (re)descubre los espejos de Arquímedes

Se trata de 6 instalaciones que producen un total de 331 MW en la región.- El objetivo es pasar a 800 MW en 2013Si los andaluces pasan de la energía solar fotovoltaica es porque tienen una nueva pasión: la energía termosolar. Desarrollada en 1977 por el Centro Tecnológico Avanzado de Energías Renovables en la plataforma de Almería, esta tecnología se inspira en los espejos ustorios que Arquímedes usó para incendiar la flota romana que asediaba Siracusa. La radiación solar, captada por unos espejos móviles, lleva a ebullición un fluido que activa unas turbinas. "Hoy en día, esta tecnología se ha perfeccionado y la empresa Abengoa la explota comercialmente en su parque tecnológico de Solucar, cerca de Sevilla" nos explica José Manuel Izquierdo. Desde 2006, se han construido tres torres solares. Se trata de unas instalaciones gigantescas (centenas de hectáreas de espejos dirigidos hacia unas torres de entre 50 y 165 metros de alto) que pasman a los viajeros que aterizzan en el aeropuerto de Sevilla y causan un gran impacto sobre el paisaje de Sanlúcar la Mayor, un municipio rodeado de campos de trigo.

Según Manuel Jesús Bernal, temporero en la explotación Casa Quemada, proprietaria de las tierras ocupadas por Abengoa, estas torres no importunan el trabajo agrícola; más bien se han convertido en una honra para los sanluqueños. A principios de abril, por ejemplo, el príncipe Carlos de Inglaterra, en su viaje oficial por España, se detuvo en este municipio. En la terraza de uno de los bares frecuentados por los empleados de la empresa, la opinión es unánime: "la llegada de Abengoa ha brindado nuevas perspectivas a los jóvenes de Sanlúcar". En una zona asolada por el desempleo y la contratación ilegal, este comentario no puede desoírse.

Falsos debates, oportunidades verdaderas

Aún siendo un máster enteramente financiado por fondos públicos, la relación con la empresa Abengoa es muy estrechaHoy en día, el sol da trabajo a más de veinte mil personas en Andalucía, de las que un tercio trabajan en la energía solar fotovoltaica, 45% en la energía solar termoeléctrica y el resto en las calefacciones solares. Según Manuel Silva Perez, profesor en el Departamento de ingeniería energética de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla, no hay motivo alguno para oponer energía solar fotovoltaica y energía solar termoeléctrica pues "se trata más bien de dos energías renovables con sus ventajas y desventajas". Ahora bien, incluso los estudiantes prefieren la energía solar termoeléctrica: "un cuarto de nuestros estudiantes deciden escribir su tesis sobre este tema. Asimismo, últimamente han llegado numerosos estudiantes europeos, sobre todo estudiantes erasmus procedentes de Italia y Alemania, pero también estadounidenses". Todos saben que el futuro está en la energía solar.

Este artículo es parte de la serie de reportajes Green Europe on the ground, que ya ha pasado por ciudades como Roma, Berlín o Bruselas buscando su lado más sostenible. No perdáis de vista las próximas ediciones de la serie.

Fotos : ©Andrea Paracchini