Enmiendas anti Le Pen: el Parlamento quiere esconder a los extremistas

Artículo publicado el 6 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 6 de Mayo de 2009

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El nacionalista Jean-Marie Le Pen, a punto de cumplir 81 años, es el miembro de mayor edad de la Eurocámara, y es por tanto a él a quien corresponde el honor de presidir la sesión inaugural del 14 de julio. ¿El problema? Sus afirmaciones negacionistas, repetidas infinidad de veces, incomodan a sus colegas parlamentarios... ¿Qué hacer cuándo la democracia europea de tiñe de extremismo?

Los eurodiputados no paran en los pasillos del Parlamento Europeo (PE). Jean-Marie Le Pen, el cabeza de lista del Frente Nacional francés, cumplirá 81 años en agosto y deberá presidir la sesión inaugural del 14 de julio. Pero sus polémicas declaraciones sobre la II Guerra Mundial son impactantes: "un negacionista del holocausto no puede presidir una asamblea parlamentaria plurinacional", ha declarado Martin Schultz, jefe del grupo socialista del PE. De golpe, los eurodiputados se están organizando para calmar, o en su defecto esconder, a los extremistas.

Precisamente ha sido el Partido Socialista Europeo (PSE), junto con el Partido Popular Europeo (PEE), quienes ha presentado una enmienda (apodada 'anti Le Pen') que debería modificar parte del reglamento interno. Prevé que, a partir de la próxima legislatura, el presidente de la sesión no sea el miembro de mayor edad, sino otro diputado según el siguiente orden: el presidente saliente Hans-Gert Pöttering, y después uno de sus vicepresidentes. Si ninguno de estos parlamentarios resultara reelegido en junio, el próximo presidente de la sesión sería el eurodiputado de mayor 'antigüedad'. Atención al matiz.

Dieudonné y sus listas antisionistas

(Alexandre Hervaud/flickr)También en Francia se está intentando meter en un cajón a los extremistas problemáticos. Por ejemplo, a las listas "antisionistas y anti-comunitarias" del 'cómico' francés Dieudonné. Condenado varias veces por incitación al odio racial, este agitador mediático que ya se presentó a las europeas en 2004 (en una lista 'europalestina') ha levantado ampollas en el gobierno. Desde arriba se intenta prohibir las listas: "Dieudonné ha hecho del antisemitismo su única profesión", se justifica Claude Géant, secretario general del Palacio del Eliseo. 

Como puede deducirse de este ejemplo francés, el extremismo preocupa a Europa, que promueve la democracia tanto dentro como fuera de sus fronteras. En 2007, el Parlamento Europeo ya redactó una resolución dirigida a "combatir la escalada del extremismo en Europa". Pero dentro del hemiciclo, tanto para los candidatos como para los diputados, las soluciones no siempre son tan evidentes, ya que surgen problemas jurídicos: nunca antes se ha prohibido la participación de un candidato en unas elecciones. Oficialmente, entre los criterios para presentarse no hay nada escrito sobre las ideas defendidas. La ley del 7

de julio de 1977, que rige los comicios europeos, "no prevé otro motivo de prohibición para presentarse que el no respetar las condiciones de elegibilidad y las normas de igualdad".

Los extremistas en el mandato actual

Actualmente, los partidos considerados como extremistas, agrupados bajo la denominación 'no inscritos' a falta de efectivos (se necesitan veinte diputados para formar un grupo político) están muy presentes en el Parlamento Europeo. Y desde luego no pasan desapercibidos. En 2007, el grupo de extrema derecha

Identidad, tradición y soberanía tuvo una corta existencia. Reunía diversas alianzas entre las cuales se encontraban el Frente Nacional francés, el Vlaams Block belga, el partido de la Gran Rumanía, un partido británico, y Alessandra Mussolini. La nieta del dictador italiano provocó una rápida disolución de

esta formación tras polémicas declaraciones relativas a los rumanos. En la misma línea, el eurodiputado búlgaro Dimitar Stonyanov, del grupo extremista Atakar, se hizo notar en 2008 declarando que podía informar a todas las personas interesadas acerca de los lugares en Bulgaria en los que se pueden "comprar" gitanos de 12 años. Una encuesta reciente muestra que el 9% de la población del país podría votar a esta formación política en junio.

Lo que hay en juego en las elecciones europeas

Las elecciones podrían ver la llegada de más diputados extremistas. Entre ellos, el neerlandés Geert Wilders, líder del Partido de la Libertad, considerado el nuevo Pim Fortuyit (líder extremista asesinado en 2002) y acreedor de numerosas intenciones de voto. El autor del filme islamófobo Fitna, que declaró

en 2008 que "el Islam no es una religión sino la ideología de una cultura atrasada", se opone totalmente a la adhesión de Turquía a la UE. Asimismo, defiende la anulación de la entrada de Rumanía y Bulgaria, a quienes considera "naciones corruptas". Todos estos partidos extremistas denuncian las políticas europeas actuales y comparten reivindicaciones comunes. Entre ellas, el rechazo a la inmigración, la vuelta a una Europa de las naciones, la llamada a un nacionalismo exacerbado y, en líneas generales, una limitación de los asuntos europeos a una simple cooperación económica.