Entrevista a Bèla Tarr

Artículo publicado el 13 de Noviembre de 2007
Artículo publicado el 13 de Noviembre de 2007
BÈLA TARR: “EN MIS PELÍCULAS INTENTO ESCUCHAR A LAS PERSONAS La señora de la limpieza recoge un papel de la alfombra azul justo en el momento en el que pasa la hermana de Woody Allen.
La semana de cine europeo en Sevilla va llegando a su fin, pronto nos marcharemos a casa con el recuerdo de imágenes sobre campamentos de la guerra Tchechena, travestís portugueses, desiertos, castillos que quieren convertirse en Monasterios, piedras en silencio…Y ahora, a las doce en punto de este último día de festival, la de un BélaTarr que sale del coche de la organización tan lánguido, distinguido, triste y entrañable como sus películas. “Hello” saluda el cineasta húngaro mientras nos estrecha la mano y se convierte en un hombre menos sobrio de lo que comunica su “americana” negra. Ya sentados en una soleada terraza de sillones de mimbre el director de la famosa nos mira, mueve sutilmente la mandíbula, sus movimientos pequeños y repetidos anuncian que va hacer así durante toda la entrevista pues parece que posee alguna enfermedad nerviosa. “” decimos, la traductora explica, el cineasta sonríe agradecido. En un gráfico Béla Tarr sería como una línea continua donde parece que no pase nada hasta que sonríe y llena la situación de una cercanía misteriosa.

SantangoBueno, antes de nada queremos expresarle nuestro respeto por su obra

B_la_Tarr_entrevista.JPG La última película que presenta, “El Hombre de Londres”, es una coproducción de Francia y Alemania ¿qué papeles han jugado estos países en su nuevo film?

Fácil, la historia transcurre a las orillas del mar y Hungría no tiene mar, así que la hemos localizado en el mar mediterráneo.

¿Piensa que el cine europeo es un cine de coproducciones?

No necesariamente, de todas formas Europa se puede entender como un "país", esa es la idea del espíritu europeo. Las coproducciones son necesarias sobre todo porque es un recurso financiero.

Usted es uno de los pocos artistas del mundo que hacen cine a su manera, ¿le es difícil conseguir financiación tal y como se está desarrollando el mercado cinematográfico?

En cada película es difícil la financiación, no hay una película más difícil que otra, pienso que no hay que diferenciar entre tipos de películas, porque el problema sigue siendo el mismo: el dinero.

Hoy en día está considerado por la crítica como uno de los 5 mejores directores de cine del mundo, si embargo, hemos leído que un profesor de fotografía en la era comunista le dijo que no tenia idea de hacer cine, y así que se retiró a trabajar como portero. ¿Qué le hizo volver al cine?

En realidad es mucho más simple que eso, yo primero entré en la universidad ha estudiar Filosofía pero luego me salí de esos estudios porque quería aprender cine. De todas formas se puede decir que tampoco llegué a estudiar formalmente en ninguna escuela de cine porque un profesor me dijo que aprendería más con los errores que cometiera haciendo películas que estudiando. Luego hice mi primer film, tuvo mucho éxito en Alemania, y así empezó todo.

Hemos leído en una entrevista que usted "nunca se había considerado un director de películas, que siempre había pensando que su única misión era cambiar el mundo". ¿Cree usted en el poder del cine como herramienta que ayude al cambio?

Realmente me he dado cuenta de que no (sonríe). Pero bueno, el cine es parte del mundo, así que si cambias un poco el lenguaje cinematográfico ya estás cambiando el mundo.

Si tuviera el poder de un político, ¿qué es lo primero que usted cambiaría del mundo, o de las conciencias humanas? ¿Qué es lo que más le preocupa como individuo de lo que ve a su alrededor?

Hay una cosa que no acepto (serio): la humillación. En mis películas, los personajes, como es caso de Maloin en “El hombre de Londres”, son personas apartadas socialmente, maltratadas. En mis películas intento transmitir al público la idea de que sólo hay una vida, y que hay que vivirla con calidad. Que no se debe atentar contra la sensibilidad humana.

Y para retratar a esos personajes “marginados” de sus películas, ¿qué recursos fílmicos utiliza? Godard decía: "el travelling es una cuestión de moral", nuestra pregunta entonces es qué "moral fílmica de Béla Tarr" hay detrás del uso del "blanco y negro", "del plano secuencia" o del "tiempo" que define su obra.

Hay un pilar fundamental sobre el que s levanta mi puesta en escena o mi forma de filmar y es la de escuchar a las personas, no escuchar a las historias y sí a las personas. Por eso los planos largos, el tempo... me permiten escuchar los ojos, el rostro: la verdad del estado del ser humano.

¿Y cree que el espectador está preparado para esa forma de mostrar cinematográficamente? Hoy en día estamos continuamente bombardeados por imágenes de la publicidad, los video clips, los videojuegos, las películas de mainstream donde el plano se cortado casi por segundo…

Creo que sí, simplemente si eres capaz de escuchar lo que te dicen tus ojos y tu corazón, sólo miras y te implicas en la película.

¿Qué consejo les darías a los directores noveles que intentan abrirse un hueco en esta “angustiosa” y “maravillosa” profesión de hacer cine?

Pues que lo intenten, que no se conformen y no cedan ante nada, y sobre todo, que sean ellos mismos.

En el Festival de Cine Europeo de Sevilla del año 2005 hubo un ciclo dedicado a su obra, nos alegra que haya venido este 2007 de nuevo con su trabajo, ¿qué le aconsejaría a este Festival de tan sólo 4 años de vida que tiene el deseo de que cada vez más sea una plataforma de encuentro y proyección de "buen cine"?

Bueno hace dos años prometí que volvería (se ríe), así que tenía que volver… Pero mí mensaje al festival para que siga siendo un punto de encuentro de buen cine es: que se haga. Tan simple como que lo sigan haciendo.

Paola García y Concha Hierro

Fotografía: (fotógrafo oficial del Sevilla Festival de Cine)

Lolo Vasco