Entrevista: Alok Jha atrapado en la Antártida

Artículo publicado el 1 de Abril de 2014
Artículo publicado el 1 de Abril de 2014

La pasada Nochebuena 77 científicos y exploradores encallaron en la Antártida durante 9 días cuando su barco, el MS Akademik Shokalskiy, quedó atrapado en el hielo. Hablamos con el corresponsal de ciencia del Guardian, Alok Jha, que formaba parte de la expedición. Charlamos sobre informar desde la Antártida, sus planes para el futuro y el secreto de la capa de invisibilidad de Harry Potter.

Ca­fé­ba­bel: ¿Qué te hizo em­bar­carte en esta ex­pe­di­ción?

Alok Jha: Va­rios cien­tí­fi­cos de la Uni­ver­si­dad de New South Wales, en Aus­tra­lia, es­ta­ban or­ga­ni­zan­do una ex­pe­di­ción igual que la ori­gi­nal de Dou­glas Maw­son, que fue uno de los pri­me­ros ex­plo­ra­do­res en ir a la An­tár­ti­da, pero 100 años más tarde. Pensé que sería una buena opor­tu­ni­dad por dos ra­zo­nes: pri­me­ro, por­que es un lugar mag­ní­fi­co al que poder ac­ce­der, no pue­des ir a mu­chos si­tios así sien­do re­por­te­ro. Y per­so­nal­men­te, es un lugar al que siem­pre he que­ri­do ir.

Ca­fé­ba­bel: ¿Qué es­ta­bas ha­cien­do antes de que­dar­te atas­ca­do en el hielo?

Alok Jha: Es­ta­ba con mi com­pa­ñe­ro, Lau­ren­ce Top­ham, que es­ta­ba sa­can­do fotos y gra­ban­do vi­deos. Para no­so­tros el barco era el lugar desde el que in­for­má­ba­mos.

Ca­fé­ba­bel: ¿Cuál fue el sen­ti­mien­to ge­ne­ral al daros cuen­ta de que el barco había en­ca­lla­do?

Alok Jha: Una ma­ña­na nos des­per­ta­mos y es­tá­ba­mos atas­ca­dos. Al­gu­nos es­ta­ban bas­tan­te es­tre­sa­dos, otros sa­bían mu­chas más cosas. Es como en la vida real, un des­or­den. Pero Lau­ren­ce y yo es­tá­ba­mos muy ocu­pa­dos y el lugar era pre­cio­so, la ver­dad.

Ca­fé­ba­bel: Desde el punto de vista de un re­por­te­ro ¿te ale­gró que su­ce­die­se aque­llo?

Alok Jha: Hay mu­chas ra­zo­nes por las que ha­bría es­ta­do bien vol­ver a casa el día pre­vis­to, pero estoy con­ten­to de que nos que­dá­se­mos atas­ca­dos por­que fue emo­cio­nan­te estar in­vo­lu­cra­do en ello. Era ex­tra­ño, pero las cosas ines­pe­ra­das son las más in­tere­san­tes y nos des­cu­bren mucho sobre la gente, sobre cómo reac­cio­nar ante algo así.

Tanto en el do­cu­men­tal como en los ar­tícu­los in­ten­ta­mos con­tar una his­to­ria real de lo que es­ta­ba pa­san­do, así que no lo cuen­ta una per­so­na, sino mu­chas a la vez. Por­que el punto de vista de una per­so­na no ofre­ce la his­to­ria real y como pe­rio­dis­tas es nues­tro tra­ba­jo no exa­ge­rar ni mi­ni­mi­zar nada, sino re­fle­jar­lo de forma pre­ci­sa.

Ca­fé­ba­bel: Al­gu­nos in­ves­ti­ga­do­res han cri­ti­ca­do la ex­pe­di­ción di­cien­do que no es más que un viaje de tu­ris­mo que ha da­ña­do se­ria­men­te las in­ves­ti­ga­cio­nes cien­tí­fi­cas de la zona. ¿Qué pien­sas de esto?

Alok Jha: Ob­via­men­te, la ex­pe­di­ción quedó atra­pa­da y nos res­ca­ta­ron rom­pehie­los chi­nos y aus­tra­lia­nos, y tam­bién vi­nie­ron fran­ce­ses, aun­que te­nían otros tra­ba­jos que hacer. Es muy di­fí­cil lle­gar a la An­tár­ti­da y cual­quier re­tra­so en sus pla­nes va a cau­sar algún daño. Es im­por­tan­te in­ves­ti­gar­la, lo cual es parte de la razón de que fué­se­mos allí.

Pero la An­tár­ti­da no le per­te­ne­ce a nadie, no es pro­pie­dad de los cien­tí­fi­cos. Todo el mundo tiene de­re­cho a ir hasta allí así que los cien­tí­fi­cos no pue­den to­már­se­lo a mal. A veces me da la sen­sa­ción de que los in­ves­ti­ga­do­res y las or­ga­ni­za­cio­nes cien­tí­fi­cas son arro­gan­tes con su pro­fe­sión, creen que si no tra­ba­jas en el ám­bi­to de la cien­cia no eres digno. La cien­cia es un ejer­ci­cio in­te­lec­tual im­por­tan­te solo mien­tras los miem­bros del pú­bli­co quie­ran que los cien­tí­fi­cos la lle­ven a cabo, y nin­gún cien­tí­fi­co está por en­ci­ma de esto.

Ca­fé­ba­bel: Tiene que haber sido di­fí­cil tui­tear y pu­bli­car desde el Polo Sur. ¿Cómo lo hi­cis­te?

Alok Jha: Te­nía­mos una co­ne­xión por sa­té­li­te (BGAN) que va hasta la punta de la An­tár­ti­da, pero era muy lenta. Nos co­nec­tá­ba­mos du­ran­te al­re­de­dor de media hora al día, man­dá­ba­mos mon­to­nes de tuits, vines y demás, y al día si­guien­te vol­vía­mos a ha­cer­lo si era po­si­ble. Lo peor era estar al aire libre cuan­do el tiem­po era muy malo o hacía vien­to por­que los or­de­na­do­res no fun­cio­naban, ya que es­ta­ban de­ma­sia­do fríos o la ba­te­ría se esfumaba. Iró­ni­ca­men­te, du­ran­te el tiem­po que es­tu­vi­mos en­ca­lla­dos tu­vi­mos mejor co­ne­xión que nunca por­que no nos mo­vía­mos.

Ca­fé­ba­bel: Por lo que en­tien­do eres una per­so­na bas­tan­te aven­tu­re­ra: no solo has in­for­ma­do en tiem­po real desde la An­tár­ti­da sino que tam­bién has flo­ta­do en un vuelo de gra­ve­dad cero con la Agen­cia Es­pa­cial Eu­ro­pea, te han se­cuen­cia­do el ADN, fuis­te co­ne­ji­llo de in­dias para pro­bar los efec­tos de la dieta At­kins y es­tu­vis­te con bo­tá­ni­cos te­me­ra­rios en el Lí­bano. ¿Qué pla­nes tie­nes para este fin de se­ma­na?

Alok Jha: ¡En reali­dad no soy nada aven­tu­re­ro! El viaje a la An­tár­ti­da ha sido lo más atre­vi­do que he hecho, e in­clu­so eso fue bas­tan­te mo­de­ra­do. Si pre­gun­tas a cual­quie­ra de mis ami­gos o com­pa­ñe­ros te dirán que no me gusta salir de la ciu­dad, no tener wifi o un buen café. ¿Qué voy a hacer ahora? Pro­ba­ble­men­te me vaya a la bi­blio­te­ca a tra­ba­jar en mi pró­xi­mo libro…

Ca­fé­ba­bel: ¿Nos pue­des con­tar algo sobre el libro?

Alok Jha: Trata del agua como ob­je­to cul­tu­ral, de cómo los hu­ma­nos han crea­do la idea de qué es el agua. Ob­via­men­te, es muy im­por­tan­te como ele­men­to quí­mi­co, es la razón de que la vida co­men­za­se. Por eso quie­ro con­tar la his­to­ria del papel tan im­por­tan­te que ocupa en la so­cie­dad y en la mi­to­lo­gía.

Ca­fé­ba­bel: En el re­su­men de tu pri­mer libro dices que el lec­tor «des­cu­bri­rá cómo fun­cio­na la capa de in­vi­si­bi­li­dad de Harry Pot­ter». Ni que decir tiene que me ha pi­ca­do la cu­rio­si­dad.

Alok Jha: Es­cri­bí ese libro hace unos años como un con­jun­to de en­sa­yos sobre 35 datos cien­tí­fi­cos que me pa­re­cen in­tere­san­tes y que reuní de forma más ac­ce­si­ble. Uno de los ca­pí­tu­los era sobre la in­vi­si­bi­li­dad y su reali­dad. Todos co­no­ce­mos la capa de in­vi­si­bi­li­dad de Harry Pot­ter y no puedo de­cir­te cómo fun­cio­na por­que eso era magia de ver­dad, así que hablé sobre el "me­ta­ma­te­rial", una es­pe­cie de ma­te­rial na­no­tec­no­ló­gi­co. Su es­truc­tu­ra es fina y re­fle­ja la luz de forma que si lo pones entre un ob­je­to y tú mismo esta luz se re­fle­ja en tus ojos, des­vián­do­lo com­ple­ta­men­te y ha­cien­do que no pue­das ver el ob­je­to. Ya se está usan­do para ocul­tar cazas de reac­ción de ma­ne­ra que los ra­da­res no pue­dan de­tec­tar­los, vol­vién­do­se así in­vi­si­bles. Están lle­gan­do a un punto en el que pue­den hacer luz in­vi­si­ble, de modo que si me cu­brie­se con ella ve­rías a tra­vés de mí.

Ca­fé­ba­bel: ¿Tie­nes pen­sa­do ir en barco en bre­ves?

Alok Jha: Si me ofre­cie­sen un cru­ce­ro y no tu­vie­se nada que hacer, sí, ¡lo acep­ta­ría! ¿Por qué no? A algún lugar in­tere­san­te, puede que cá­li­do, donde no tenga que tra­ba­jar tanto. ¡Ne­ce­si­to va­ca­cio­nes!