Entrevista: 'Balthazar' hace bien las cosas

Artículo publicado el 19 de Abril de 2015
Artículo publicado el 19 de Abril de 2015

Aunque quizá se considere como el mejor de todos, el tercer álbum de la formación flamenca salió el pasado 30 de marzo a la venta dentro de una tranquilidad olímpica; es la paradoja que habla de un grupo cuyo talento es tan denso como la imprecisión que lo rodea. ¿Nuestro propósito? Intentar desvelar el misterio que rodea a Balthazar.

Cafébabel: Si os dijera que sois el grupo europeo que mejor encarna el tedio y la melancolía que nos rodea...

Jinte Deprez: En el caso de este álbum no tanto.  En Rats [segundo álbum del grupo], vale, era un álbum muy íntimo. Thin Walls, el nuevo álbum, lo escribimos en carretera, durante una gira...Y me parece que el resultado es más directo, más extrovertido, más ingenuo también. Un nuevo álbum se escribe siempre como reacción al anterior. Después, si hay melancolía, es quizá porque somos así.

Cafébabel: Como cualquiera, también podéis estar tristes. Habláis de "fealdad" para referiros a vuestras canciones...

Maarten Delvodere: No es realmente de la fealdad. Expresamos más la idea de que cuando creces en una sociedad encorsetada, a menudo se te dicta la manera en la que tienes que comportarte. En esta sociedad, muchos comportamientos se consideran incorrectos. Por ejemplo, desear a una chica fácil. Intentamos sacar la belleza de ese tipo de momentos. Hay mucho de verdad en esos episodios de la vida.

JD:  Es toda una filosofía lo que está detrás del título Rats. Cuando eres un niño, aprendes que una rata es repugnante. Pero cuando la utilizas para el título de un álbum, eso se convierte en algo bonito.

Cafébabel: ¿Tenéis resentimiento hacia la sociedad actual?

JD: ¡No, para nada! Pero es justo que si se pone por delante el aspecto tolerante de una sociedad, ¿por qué no poner en el mismo plano su lado irrespetuoso? Si vas borracho y te meas encima, se te despreciará aunque haría falta que pudiéramos mirarte a los ojos. 

MD: No decimos que somos rebeldes u otra cosa por el estilo, lo que decimos es que todo el mundo tiene su propia identidad. Quizá deberíamos dar conciertos exclusivos para esos tipos raros que piensan que tienen un problema solo porque la sociedad los ha etiquetado como tales. 

Cafébabel: ¿Creéis que a la gente le cuesta trabajo entender vuestra música?

MD: Nos lo dicen muchas veces. Sin embargo, creo que Thin Walls es un álbum bastante directo, más espontáneo que los otros. Puedo entender que se nos diga eso, me lo tomo incluso como un cumplido.

JD: Sí, porque creo que cuanto más tiempo te tomas para  comprender la música de alguien, más la sigues. Me cuesta trabajo volver a escuchar nuestro primer álbum, era quizá más accessible que Rats pero seguramente se recordará menos tiempo. Es un poco la lección que hemos aprendido para Thin Walls: nos importa un pimiento que suene hyp o cool, ya que lo que queda son las canciones, desprovistas de arreglos y de producción. 

Cafébabel: ¿Cómo veis vuestra evolución?

JD: Hemos cambiado muchísimo. En 5 años se puede ver que la diferencia entre nuestros álbumes es gigantesca.

MD: Rats era un álbum muy inteligente, que verdaderamente había salido del corazón pero muy inteligente. Thin Walls es un disco que sale de las entrañas. 

Cafébabel: Habéis escrito todo el álbum en la carretera, durante una gira. ¿Por qué?

JD: No teníamos la comodidad de estar en casa. Teníamos que componer en situaciones un poco incómodas, en el autobús, en un hotel asqueroso y en espacios de tiempo muy cortos. Sacábamos una guitarra, un piano e íbamos muy rápido. En realidad, no escribíamos un trozo de canción sino una idea. 

MD: Escribimos 270 fragmentos para este álbum y los escribimos todos en 5 minutos. 

Cafébabel: ¿Qué idea está detrás de Thin Walls?

MD: El tema general del disco retoma más bien su modo de fabricación. Dicho de otro modo, la gira y prácticamente dos años sin ninguna intimidad. Thin Walls ('Finas paredes', traducido al castellano), recoge la idea de que oíamos todo lo que pasaba alrededor, como las paredes de esas habitaciones de hoteles de poca monta a través de las cuales puedes escuchar todo.

Cafébabel: Balthazar es un grupo que existe desde hace 10 años. Sacasteis vuestro primer álbum 5 años después de la creación del grupo. ¿Por qué os llevó tanto tiempo?

MD: Al principio no éramos realmente serios, no teníamos prisa, decíamos que éramos un grupo que quería parecer cool. Era cualquier cosa menos serio. En resumen, en los comienzos de Balthazar no sabíamos muy bien hacia dónde ir. Normalmente, los grupos cambian de nombre tras un cierto tiempo, pero nosotros decidimos mantenerlo. Balthazar comenzó realmente a partir de Applause, nuestro primer álbum. Antes, no éramos más que adolescentes que hacían música.  

Cafébabel: Hay incluso fragmentos que intentasteis eliminar y que volvisteis a encontrar en Internet...

JD: ¡Sí, pero es normal! Éramos completamente diferentes, eso ya no nos representa para nada. En aquel momento queríamos simplemente divertirnos grabando sonidos en coches. Pero...¡Puto Internet, es la repera. Yo pensaba que lo habíamos limpiado todo!

MD: Antes estábamos muy jodidos con eso. No nos apetecía que eso influyera en nuestra imagen. Ahora, no importa, podemos reirnos de ello. 

Balthazar - Buncker

Cafébabel: La historia cuenta también que tocábais uno enfrente del otro en una calle de un pueblecito de Flandes...

JD: Sí, nos conocimos así. Se trataba un poco de ver quién ganaba más dinero. Pero enseguida nos dimos cuenta de que podíamos entendernos en el plano musical.

MD: Él tocaba tres fragmentos repetidamente. Y era un coñazo. Pensamos que si uníamos nuestras fuerzas, podríamos tocar seis. 

JD: Yo vengo de un pueblucho realmente perdido al lado de Courtrai, en Bélgica, y era el único tío en hacer música. Después me acerqué rapidamente a él cuando me percaté de que otro chico de 15 años hacía lo mismo que yo.

Cafébabel: Se habla también mucho de Patricia, la violinista del grupo, que ha conseguido afinar vuestros dos egos...

MD: Los dos tuvimos una breve historia sentimental con ella y es verdad que ella llevó al grupo durante un tiempo. Después se instaló con el exbatería del grupo y eso nos serenó a los dos. Desde entonces, las relaciones son más sanas.

Cafébabel: ¿Cómo trabajáis?

MD: Intercambiamos ideas. No nos sentamos juntos detrás de un piano. Analizamos lo que hemos hecho de forma individual y seleccionamos lo mejor.

JD: Teniendo en cuenta los 270 fragmentos que escribimos en carretera, tocamos cada uno a 5 cancionse por semana. Fue bastante fácil, nos conocemos tan bien que podemos decirnos cualquier cosa del estilo: "joder, ese estribillo es totalmente cool, pero tus estrofas, un asco".

Cafébabel: A veces respondéis cualquier cosa a los periodistas que os preguntan sobre datos biográficos. Siempre hay algún dato impreciso que rodea a Balthazar. ¿Es una forma de protegeros?

JD: Creo que el título de nuestro nuevo álbum, Thin Walls, es una buena respuesta a eso. Cuando escribes canciones, las escribes bajo el efecto de la experiencia; a continuación escribes palabras y, cuando sale el disco, esas palabras se interpretan. Siempre hay una distorsión de la verdad.

MD: No estoy totalmente de acuerdo. La manera en que escribimos las palabras es la verdad. Ahora bien, la forma en que las explicamos durante las entrevistas es diferente, puesto que no queremos desnudarnos en esos momentos.

Cafébabel: Esa no es mi pregunta. Yo hablaba de vuestra historia, de...[interrumpen la entrevista].

MD: Estamos hartos también de responder a las mismas preguntas, así que a veces, es verdad, alteramos un poco un dato interesante, lo transformamos. Pero todos los datos que te hemos confirmado son verdad. Prometido. [Se escupe en la mano y me la tiende para hacer un juramento].

Cafébabel: Vale. Por el contrario, vuestro comportamiento frente a los fans (en el escenario, en Facebook...) es superprofesional. ¿De dónde viene eso?

JD: Pienso que cuando componemos a dúo, nos reforzamos ambos y tomamos el asunto un poco más en serio. Y en el conjunto del grupo es igual, todo el mundo curra muy duro, desde el ingeniero de sonido hasta el representante. Intentamos sacar lo mejor de nosotros mismos. Tenemos también una visión muy precisa de nuestro sonido. Nuestro ingeniero de sonido es el mismo desde hace 8 años. Hoy es capaz de decirnos cuando hacemos algo que no es excelente. En resumen, todo esto es resultado de un trabajo de mucho esfuerzo.

Cafébabel: ¿Os sentís infravalorados?

JD: Oh no. Tenemos la suerte de tocar, de promocionar nuestros álbumes que son muy bien acogidos. Después, somos un grupo belga, no somos internacionalmente conocidos. Pero eso no es algo malo.

MD: Sería pretencioso decir que estamos subestimados. Lo que nos sucede es simplemente increíble.

Escuchar : Thin Walls, de Balthazar (PIAS/2015)