Entrevista con el fundador de 'Vouliwatch', Antonis Schwarz

Artículo publicado el 7 de Abril de 2015
Artículo publicado el 7 de Abril de 2015

La situación en Europa es crítica y pone en riesgo los valores democráticos de la unión estatal. Muchos europeos reclaman más participación en la política pero la falta de transparencia hace que la brecha entre la administración política y la población crezca continuamente.

Florian Schmitz (FS): La página Vouliwatch.gr está inspirada en la plataforma democrática alemana Abgeordnetenwatch.de. ¿Puedes explicar qué es exactamente este portal griego y quién está detrás de él?

Antonis Schwarz (AS): En Vouliwatch permitimos el diálogo público entre los miembros del Parlamento (MPs) y los ciudadanos. En ella puedes hacer preguntas y nosotros dirigimos el proceso de moderación. Por otro lado, vemos cómo votan los MPs en el Parlamento. Comparado con  Abgeordnetenwatch, también ofrecemos supervisión de políticas, para lo cual hemos recopilado varios programas de partidos políticos de forma condensada. Nuestros usuarios pueden compararlos basándose en varios aspectos como la economía o el medio ambiente y pueden comentar e indicar las potenciales mejoras que se deberían poner en marcha. Luego está Candidatewatch, una sección en la que observamos y analizamos varias campañas electorales. Finalmente, nuestros usuarios pueden subir sus propios proyectos de ley y dejarlos para que se somentan a debate.

FS: ¿Los usuarios de vuestro portal son en su mayoría personas afines a la izquierda política o también lo utilizan aquellos más conservadores? 

AS: Diría que es gente de la sociedad civil emergente en Grecia. Entre ellos muchos hay personas muy comprometidas con el movimiento democrático que se ha originado en el país. Sin embargo, siempre depende de la situación actual. Por ejemplo, recibimos muchas preguntas sobre la privatización de las compañías de agua estatales durante el referéndum no oficial en Thessaloniki. Aun así, nuestros usuarios no pueden ser reducidos a un solo grupo. En todo caso, es gente entre de edades comprendidas entre los 18 y los 35 años.

FS: Cuando dices “sociedad civil emergente”, ¿a qué te refieres?

AS: Creo que los movimientos democráticos están creciendo hoy en día. Para mí Grecia es un buen ejemplo de lo que sucede cuando los partidos políticos tienen todo el poder y los ciudadanos no tienen la oportunidad de participar en los procesos políticos fuera de las elecciones. En Vouliwatch se defiende claramente el sistema de la democracia parlamentaria, pero tiene que haber otros medios de participación civil además de las votaciones que se celebran cada cuatro años.

FS: Has hablado de la sociedad civil y de la democracia de base. ¿Puedes explicarle a nuestros lectores cómo Vouliwatch está conectada a esos conceptos?

AS: Somos una organización muy joven. Sobre todo tratamos de que los políticos y MPs contesten las preguntas de nuestros usuarios. En este sentido, nos movemos en el marco que la constitución nos concede. No existen ni comisiones de peticiones dentro del Parlamento ni ninguna otra manera formal de permitir mayor influencia. Lo único que queda es escribirle a tu MP y esperar que él o ella acepte responder. Tratamos de hacer este proceso más público y queremos brindar una herramienta adicional para que los ciudadanos hagan presión.

FS: Entonces, se trata de comunicar de una forma más abierta y transparente. ¿Cómo ves precisamente el desarrollo de la transparencia en Grecia desde el comienzo de la crisis?

AS: Ese ha sido un problema constante durante mucho tiempo y cobró mayor importancia con la crisis. Tengo la impresión de que, en Grecia, la presión aplicada por la sociedad civil podría ser abordada de forma más eficiente. Las quejas contra el sistema a menudo no son lo suficientemente específicas. La gente debería fijarse en los detalles y decir: “Bien, el sistema no funciona, necesitamos mejorar 'esto' y ejercer la presión en 'aquello'”. Además, ha quedado demostrado que pertenecer a organizaciones internacionales es bueno para Grecia.

FS: ¿Crees que los ciudadanos establecen una conexión entre el problema de la transparencia y la situación actual del país?

AS: Por supuesto, la gente es absolutamente consciente pero creo que a menudo se pone todo en el mismo saco pensando que el sistema es corrupto, que no funciona y que por eso no vale la pena hacer nada. Muchos simplemente eligen adaptarse y aprovechar lo más posible la situación. Para mí, este sentimiento de inutilidad es el mayor peligro de la crisis; el no ver la razón por la cual lidiar con la política puede ser útil. Sobre todo ahora que se necesita mayor compromiso político, la gente se aleja. Por supuesto que esto no puede generalizarse. No todos entierran la cabeza en la arena como se hace en otros países de Europa, incluida Alemania.

FS: En tiempos de incertidumbre en Europa los prejuicios van en aumento. Siendo medio griego y medio alemán, ¿qué crees que los griegos deberían saber sobre los alemanes y los alemanes sobre los griegos? ¿Cuáles son los prejuicios que podrían despejarse si nos comunicáramos mejor?

AS: Permíteme expresarlo así: Lo que los europeos deberían saber sobre los griegos es que Grecia, en cierto modo, es un país relativamente joven con una historia muy difícil. Fue solo en 1.821 que los griegos se independizaron de los turcos. Algunas partes del país lo hicieron 100 años después. Luego tuvo lugar la catástrofe de Asia Menor, cuando de pronto el país tuvo que acoger a 3 millones de refugiados. Después tuvo lugar la ocupación alemana y la dictadura militar. Grecia fue ocupada por los otomanos durante 400 años y por ello estuvo muy alejada de Europa. No había clase aburguesada y los griegos adinerados estaban en el extranjero, en Alejandría, por ejemplo.

FS: ¿Igual que gran parte del capital griego que actualmente está en el extranjero?

AS: En cierto modo sí, pero los grandes oligarcas son los que todavía están en el país. También juega un rol importante el hecho de que el país no haya experimentado un período de ilustración o de reforma, lo que explica por qué la Iglesia tiene tanto poder...

FS: ... Y está constantemente involucrada en procesos legislativos.

AS: Exactamente. Grecia tiene una historia única. Es considerado como un país europeo y al mismo tiempo la cultura de todo el Mundo Occidental se origina allí. Sin embargo, ha pasado mucho tiempo desde la Antigua Grecia hasta la actualidad. Esto muestra que la identidad del país es todavía muy joven.

FS: ¿Qué prejuicios existen en Alemania que la gente debería dejar de lado urgentemente?

AS: Muchos, y en particular los medios de comunicación se benefician de muchos de ellos. Tienen que darse cuenta de que es un país entre el este y el oeste. Hay que tener en cuenta que mucha gente en Grecia dice cosas como: “Él estudió en Europa”.

FS: ¿Y qué es lo que los griegos deberían saber sobre los alemanes o los europeos en general?

AS: A veces, la Unión Europea se ve fuertemente estigmatizada. Por supuesto que aún es posible mejorar cosas pero creo que Grecia ha recibido grandes beneficios por ser miembro, particularmente en el terreno de la financiación. Tenemos que comprender que somos miembros de un club donde no podemos quejarnos y retirar dinero al mismo tiempo. De momento, lo más importante es lidiar con los problemas internos. La gente ha comprendido que Europa no es la razón de la crisis, sino que son los problemas domésticos los que están detrás de ella.

Lee la entrevista completa en eudyssee.eu