Ephemerals: ninguna banda es una isla

Artículo publicado el 2 de Junio de 2017
Artículo publicado el 2 de Junio de 2017

Tanto como músicos y como personas, Ephemerals desafían el convencionalismo. Su música es un poco de  funk, un poco de jazz, un poco de soul, y una mezcla ecléctica de inglés, francés y americano. Cafébabel habla con ellos en el final de su gira europea.

Sentados en la terraza de Sunset Sunside, un bar de jazz escondido a un lado de la calle del primer arrondissement de París, los seis hombres con los que he venido a hablar un jueves por la noche parecen formar parte de otra pandilla más de hipsters parisinos: el vello facial va desde la barba de un día hasta una densidad donde ni los rayos de sol se abren hueco. También hay una impresionante gama de colores en sus atuendos, pero un mismo brillo en sus rostros. Solo cuando te acercas lo suficiente para escuchar su acento británico te das cuenta de que son de por aquí.

Un chico fornido con un sombrero pork pie se levanta de la mesa y camina hacia donde estoy parado cerca de la entrada. Es Jimi Needles, el baterista. Mientras me da la mano, me explica que están esperando para hacer una breve sesión de fotos, pero que hay un problema: “Wolf’s desapareció”, dice. Por lo que parece, no es nada raro. Pasan unos minutos hasta que aparece el cantante americano de la banda, Wolfgang Valbrun enfundado en un gorro de lana terminado en una borla con forma de leopardo de las nieves y con sus dedos engalanados con anillos. De acuerdo, Cuando quiera señor DeMille, estoy lista para rodar.

Hechas las fotos, sigo a la banda hacia abajo, al sótano del bar, donde su equipo está ya listo. Formamos un semicírculo a un lado de una habitación dotada de sillas de cuero rojas y blancas. Todos están entusiasmados, pero también están visiblemente cansados: esta es la última noche de una gira europea que les ha llevado por todo el Reino Unido, Alemania, Bélgica y finalmente París

La mayor parte de la charla la protagonizan Wolf y el guitarrista de la banda: Nic Hillman Mondegreen, un chico esbelto con moño y barba a quien Wolf describe como el "arquitecto de la banda". Los dos muchachos se conocieron cuando Wolf acompañaba con su voz a otra banda en 2013. Ahí nació Ephemerals con Nic reuniendo cada vez más músicos a lo largo del camino.

“Es mi trabajo encontrar a personas que encajen. Conozco a Jimi ​y a Adam [Holgate, el bajista] y a Damien [McLean, el trompetista] desde hace algún tiempo. Perdimos nuestro saxofonista hace algunos años, y Thierry [Lemaitre] vino repentinamente porque era de París y teníamos un bolo aquí. Tan pronto como lo oímos tocar, eso fue todo. Lo hemos perseguido desde entonces.”

Ephemerals ha lanzado hasta ahora tres álbumes - el más reciente, Egg Tooth, fue publicado en abril - con una banda de trece músicos, incluyendo un arpista y un cuarteto de cuerdas. Esto ha permitido que su sonido sea intenso y variado, pero también proporciona un desafío para el pequeño contingente que ha venido de gira. "A diferencia de la mayoría de las bandas, estos chicos no ensayan sus canciones. Graban primero y, después, trabajan la logística de una presentación en directo", reconoce Nic.

“Cuando subes al escenario te sientes al descubierto tras haber estado en el estudio”, dice Nic. “Siempre nos preguntamos qué hacer con esta parte donde se supone que tocan las cuerdas. Es tratar de hacerlo con buen gusto, no invadiendo ningún espacio, pero encontrando el balance con siete personas".

Mientras que los dos primeros álbumes de la banda - Nothin is Easy and Chasing Ghosts - tienen un sonido soul más tradicional, Egg Tooth vira a lo psicodélico. El nombre, explica Adam (resplandeciente en un poncho de lana), viene de la naturaleza - un ‘egg tooth’ es lo que las aves y reptiles usan para salir de sus cáscaras de huevo hacia el mundo. En particular, el primer sencillo del álbum, The Omnilogue, destaca evidentemente por su duración: seis minutos en medio de un álbum repleto de canciones de tres minutos. Pero de acuerdo con Wolf, es totalmente natural.

“Una persona evoluciona y aun así sigue siendo la misma”, explica. “Una banda puede evolucionar y seguir siendo la misma banda. A veces la gente mira a las bandas como si fueran esculturas: no evolucionan, están congeladas en el tiempo. Nosotros no somos una escultura, somos seres humanos. El nombre de esta banda es Ephemerals: somos fugaces”.

Parece que, de alguna manera, la mayor parte de la vida de Wolf ha sido efímera de una u otra manera. Criado en Nueva York, vino a París cuando después del divorcio de sus padres, cuando aún era adolescente. Pero cuando le pregunté cómo se siente tocar en su ciudad natal, me dijo que actualmente no tiene su propio lugar y vive de bote en bote. Tampoco se siente francés, a pesar de vivir aquí desde su adolescencia: “Realmente no puedo identificarme con una nacionalidad o un sentimiento patriótico. Me gusta unirme a las personas, pero no a un único lugar o cultura.”

Le pregunto si es algo que ha tratado de hacer en el pasado. “Cuando era joven fue duro”, me dice. “Tú quieres decir ‘Vengo de la cultura occidental, eso soy’, pero solamente es una minúscula parte de lo que soy. Y luego la adolescencia te golpea y empiezas a darte cuenta de que la gente es una mierda, de que el mundo no es tan perfecto como te gustaría que fuera... Y entonces empiezo a pensar 'No quiero eso', te cierra”. “No quiero que alguien señale lo que soy. La gente ya hace eso lo suficiente porque soy negro. La gente siempre me pregunta de dónde soy, lo cual es una pregunta muy extraña. Estas obligado a justificarte constantemente, y eso es algo que ya no hago porque no me interesa.”

“Pero la banda tampoco tiene un hogar. Es por eso que es jodidamente genial. Vivimos en toda Inglaterra, estamos de un lado a otro, y cuando tocamos solamente entramos en nuestra pequeña burbuja”, añade Nic.

Por mucho que Ephemerals pueda pensar sobre sí misma como su propia micronación, ninguna banda es una isla en sí misma, y el grupo es muy consciente de la naturaleza turbulenta de la política moderna. Jimi recuerda el regusto amargo del Festival de Glastonbury en 2016, la mañana después del referéndum de Brexit [En 2016 se dio la paradoja de que el referéndum del Brexit se celebró a la vez que la gran cita musical en Reino Unido, Glastonbury, ndlr]: “Nos despertamos el sábado odiando todo. Era un sitio terrible para recibir una noticia tan horrible. Podías sentirlo, todos estábamos descorazonados. También los asistentes del festival... Y luego unos meses más tarde Donald Trump resulta elegido. ¿Cuándo demonios terminará todo esto?”.

Jimi también señala otro potencial efecto secundario de Brexit: ¿cómo va a hacer frente a los gastos burocráticos adicionales cuando el Brexit termine con la libertad de movimiento en la Unión Europea una banda que lucha por arreglárselas financieramente? Aun así, él lo considera como algo ‘egoísta’ : “La gran pregunta es, ¿por qué hay tal aumento de xenofobia, racismo y división? Muros, muros, malditos muros”.

“No pienso que sea así de egoísta”, defiende Wolf. “La política nunca debería influenciar la cultura. No de esa forma. Tú paralizas a la gente cuando no la dejas circular de la forma en que quiera. No es una cuestión de ser egoísta. Es una cuestión de darse cuenta que nos estamos alejando cada vez más y más de la libertad, y es algo aterrador”. ¿La solución? "Es sencilla", dice Nic: “Enfrentrse al odio con amor. Por eso es tan importante para mí que nuestro Twitter sea solamente positivo. Estoy tratando de acentuar lo positivo y de eliminar lo negativo.”

Nic está a cargo de todos los perfiles de las redes sociales de la banda, y cada una tiene un tono diferente: Instagram es para las bromas de la banda - una mezcla de fotos graciosas y bromas que son incomprensibles para los forasteros - mientras que la página de Facebook muestra la cara profesional de Ephemerals. Pero la verdadera resistencia es la cuenta de Twitter. Denominada como la ‘Advocacy Wing’ (grupo de defensa) de la banda, es una mezcla de citas célebres e imágenes inspiradoras, algunas de ellas políticas: hay menciones a los verdes del Reino Unido, y en la noche de las elecciones francesas Nic tuiteó una captura de pantalla de los resultados de las encuestas con un mensaje de una sola palabra: “Esperanza”.

El objetivo de Nic es que las apariciones de la banda, tanto en las redes sociales como en los escenarios, sean un espacio seguro donde todos puedan disfrutar. Pero eso no significa que ellos no hagan una separación de lo que es útil y lo que no. “También utilizamos recursos más ásperos”, admite. “Empezamos con una pieza de poesía que es muy difícil de entender. Eso despierta a la gente, la sacude de lo que pensaba que venía a ver”. ¿Pero alguna vez se preocupa de que pueda producir un efecto indeseado? Mantener al público alerta es una cosa pero asustarlos es otra.

“Wolf siempre habla sobre la constante batalla de la musica en directo, que lidia entre el arte y el entretenimiento. Es algo en lo que sentimos con fuerza. Tienes que asegurarte de que no estás alienando a la audiencia, tiene que estar allí ese elemento de entretenimiento. Pero no queremos ir al escenario y ser entretenedores. Tienes que estar seguro de hacia dónde vas artísticamente. Si quisiéramos escribir listas de éxitos, lo haríamos.”

Un miembro del personal del bar viene a movernos. Tiene que empezar a colocar las sillas para la presentación de esta noche, y la banda va en busca de comer algo. Mañana comenzarán a caminar en caminos separados - Jimi tiene un set de DJ en Londres la siguiente noche - antes de unirse una vez más para preparar otra gira en octubre. Solo el tiempo dictará cómo serán los Ephemerals cuando vuelvan a estar juntos.