¿Es el DEPORTE LA RESPUESTA?

Artículo publicado el 24 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 24 de Octubre de 2013

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

El Dr Syed Kamall, eurodiputado y copresidente de los Amigos del Deporte en el Parlamento Europeo habla sobre si el deporte es el pasaporte hacia una vida plena y saludable.

El deporte siempre ha permitido que  personas de todas las edades mantengan un estilo de vida activo y saludable. Lo que los diseñadores de políticas y los políticos en sí, a menudo olvidan, es que este puede ser la solución a multitud de problemas sociales que van más allá de la salud del individuo.

Siempre habrá personas que hagan deporte que se encuentren “viviendo un sueño” a una edad muy temprana, como Yiannis Antetokounmpo, un griego-nigeriano, que en el “draft” de la NBA de este año consiguió el mejor puesto tras ser seleccionado con el número 15 por los Milwaukee Bucks. O el croata Borna Ćorić, el campeón del Open de Tenis Junior de EEUU, que fue entrenado por el londinense Ryan Jones.

Para la mayoría de nosotros, el deporte no nos llevará al camino hacia la gloria, pero puede mejorar nuestras vidas y la de otros en nuestras comunidades. El deporte enseña autodisciplina, una de las aptitudes vitales necesaria para conservar un trabajo. Hace unos años, jugaba al bádminton en un polideportivo destartalado, en el noroeste de Londres, donde conocí a un entrenador de bádminton que trabajaba mayoritariamente con jóvenes procedentes de la marginada comunidad afrocaribeña local. Me contó cómo enseñarles a jugar al bádminton, les había infundido un respeto por las reglas, la disciplina y a ser conscientes de los límites. Se sentía orgulloso de que esto había dado como resultado un índice menor de absentismo escolar y unos mejores resultados académicos. Explicó que desde su experiencia, la gente que entiende como vivir de acuerdo a unas reglas tiene, en general, una mayor probabilidad de encajar en la sociedad y una menor probabilidad de que se dediquen a delinquir.

La cuestión es que el deporte no sólo les proporciona a los jóvenes una excusa para vivir una vida saludable, sino que también puede otorgarles una oportunidad lejos de la delincuencia y de trabajos mediocres. No todo el mundo está destinado a ser una estrella de la NBA, pero deberían fomentarse proyectos como el de la Fundación del Tottenham Hotspur, que da a jóvenes con diversas aptitudes y de una amplia variedad de procedencias étnicas y sociales la oportunidad de matricularse con dedicación plena en el nivel 2 o 3 del curso de Estudios de Ciencia y Tecnología Empresarial y en el nivel 2 y 3 del curso de Cualificación Vocacional Nacional, con la posibilidad de continuar hasta obtener un título de la Fundación en Desarrollo y Enseñanza del Deporte.

Me gustaría ver entrar antes en los colegios a entrenadores más cualificados que ayudaran a los profesores a impartir la enseñanza de la educación deportiva con un nivel alto. Hemos comprobado como el absentismo escolar se puede reducir cuando las estrellas de fútbol aparecen para ayudar en clase o cuando los colegios trasladan sus jornadas lectivas al club de fútbol local, con la promesa de encontrarse o de entrenar con las estrellas locales. Estas estrellas del deporte son capaces de llegar a los jóvenes de un modo que los profesores normales y corrientes, a menudo, sencillamente no pueden.

El deporte ofrece esperanza a los niños que ya han sido expulsados del colegio. He visto como la Academia de Boxeo de Londres, que combina el entrenamiento con el estudio para los exámenes del Certificado General de Educación Secundaria, ha transformado las vidas de niños que, sin esto, habrían estado destinados a una vida delictiva en la calle. Me conmovió especialmente saber de un chico en estas circunstancias que había sido expulsado de diferentes colegios, pero que viajaba cada día alrededor de dos horas desde Ruislip, en el este de Londres, hasta Tottenham, en el norte, para asistir a las clases, atraído por la posibilidad de estar en contacto con el deporte.

El deporte también une a las comunidades de una forma que otras actividades no serían capaces. Consigues aficionados del club de fútbol  procedentes de todo tipo de círculos sociales. Logras que los patrióticos británicos de todo el país animen a un refugiado musulmán africano llamado Mo Farah, a fin de conseguir la medalla de oro de la victoria en las Olimpiadas.

Con el desempleo juvenil en algunos países de la Unión Europea acercándose al 50 por ciento, a muchos desempleados se les debería proporcionar un mayor acceso al deporte. Esto les concedería la posibilidad de centrarse, de elevar su autoestima y sus niveles de resistencia, y les dejaría mejor preparados para el mundo laboral. No podemos esperar a que los gobiernos de la UE nos faciliten estas oportunidades ya que probablemente las presentarían mal de todas formas. Creo que los políticos y los líderes de la comunidad necesitan trabajar más duro para persuadir a aquellos que saben organizar e inspirar a la gente a hacer deporte para que se involucren en hacer que este sea accesible a una mayor cantidad de jóvenes. ¿Cómo animamos a los clubes deportivos a hacer algo por las comunidades en compensación? Busco respuestas y estaría encantado de escuchar lo que los jóvenes piensan.

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