¿Es la ganadería la mayor amenaza para el planeta?

Artículo publicado el 26 de Febrero de 2015
Artículo publicado el 26 de Febrero de 2015

La producción de carne provoca consecuencias devastadoras para la tierra: es la actividad que más agua consume, poniendo en peligro terrenos y diversas especies animales. Ante la inacción de la Unión Europea, las grandes corporaciones siguen generando beneficios. [Artículo de opinión]

Hace unos años, me alarmó el documental Una verdad incómoda, de Al Gore. No es que no fuera consciente de la crisis medioambiental que se cierne sobre nuestro planeta, pero la solidez de los datos empíricos y la visión de osos polares muriendo en el Ártico dejaron en mí una profunda huella.

Desde ese momento, he cuidado al máximo cualquier gesto que pudiera dañar el medio ambiente. Lo básico: no dejar el grifo abierto lavándome los dientes, apagar las luces de las habitaciones vacías, intentar reciclar, no dejar nunca desperdicios en la calle (chicles tampoco) y muchas otras pequeñas acciones que pueden marcar realmente la diferencia.

Hace poco vi otro documental, Cowspiracy: El secreto de la sostenibilidad, que me hizo darme cuenta de que, por mucho que pusiera de mi parte para cuidar el planeta, la preservación del medio ambiente no dependía únicamente, ni muchos menos, de las personas normales como tú o como yo. Y es que, al parecer, la mayor amenaza para el planeta es la ganadería. Preocupada, busqué más información sobre el tema y mis temores se acrecentaron: básicamente, el consumo habitual de carne por parte de una gran proporción de la población mundial está echando a perder nuestro planeta. La ganadería destinada a alimentación produce ingentes cantidades de metano y óxido nitroso, que son gases de efecto invernadero más poderosos que el dióxido de carbono.

En Alemania, el año pasado el metano liberado por unas vacas provocó una explosión en un establo. Aunque la noticia se tomara a risa entonces, lo cierto es que es la señal a pequeña escala de un peligro inminente. La principal fuente de metano es la fermentación entérica, un proceso digestivo de los rumiantes (bovinos, caprinos y ovinos, entre otros).

Según Cassandra Brooks, del Instituto Woods para el Medio Ambiente de la Universidad de Standford, se prevé que la producción de carne se doble de aquí a 2020 debido al aumento de la población mundial y del consumo de carne per cápita. La mayor parte del incremento de la producción procederá de sistemas industriales. La científica asegura que esta tendencia repercutirá gravemente en todo el planeta, ya que el transporte “virtual” de ingentes cantidades de energía, agua y nutrientes entre países provocará graves consecuencias ambientales tanto a nivel local como mundial. Con todo, estudiando en profundidad estas previsiones, afirma, es posible controlar los múltiples efectos de los sistemas industriales de producción cárnica y plantear medidas para contrarrestar los perjuicios ambientales inducidos por el aumento del consumo de carne.

La actitud de la Unión Europea

El empeño por limitar el calentamiento global a menos de dos grados centígrados se da de bruces con la ausencia de medidas para detener la emisión de gases de efecto invernadero a gran escala. En lo que respecta a las medidas preventivas, la Unión Europea parece no tener interés por despertar la conciencia social. Como señala el eurodiputado italiano Giovanni La Via, si bien todos somos conscientes de los efectos de la alimentación sobre nuestra salud, el impacto de la producción y del consumo de alimentos sobre los recursos mundiales es menos conocido.

Por su parte, la eurodiputada holandesa del Partido de los Animales, Anja Hazekamp, indica que la reducción del consumo de carne por parte de la población de los veintiocho choca con la actual política agraria de la Unión, puesto que casi la mitad del presupuesto europeo se destina a subvenciones para la agricultura y la pesca, promoviendo así los productos agrarios europeos, incluidos la carne y los lácteos.

En octubre de 2014, Hazekamp y otros 36 eurodiputados dirigieron a la Comisión Europea una carta en la que abordaban el problema de la ganadería y le urgían la publicación del informe Construir un sistema europeo de alimentación sostenible, que, aunque previsto para finales de 2013, sigue sin ver la luz. Antes de que José Manuel Durão Barroso dejara la Presidencia, la Comisión respondió, aunque sin entrar en detalles ni explicar el retraso de la publicación del informe.

La producción de carne de vacuno requiere un consumo descomunal de agua en regadíos, pone diversas especies animales en peligro de extinción y destruye ecosistemas naturales como la Amazonia. Con estos excesos, estamos llevando al planeta hacia su destrucción y las consecuencias ya se dejan sentir.

Prioridad: el planeta

Cuando pienses en la carne que sirven los gigantes de la comida rápida -McDonald’s, Burger King, KFC, etcétera-, no pienses solamente en su calidad, sino también en la enorme cantidad que necesitan todos los días para mantener el negocio. Está claro que, mientras les sea rentable, el planeta no les importa. ¿Te importa a ti?

Mis preocupaciones no acaban ahí. Pienso en mis sobrinos, aún pequeños, y en toda la generación que nos sucederá. Es este pensamiento el que me lleva a perseverar en mi determinación por impulsar el cambio.