Esa palabra que empieza con 'm': rompiendo el complejo búlgaro

Artículo publicado el 8 de Enero de 2010
Artículo publicado el 8 de Enero de 2010
En enero de 2009, el entonces alcalde de Sofía y actual Primer Ministro prohibía las protestas antigubernamentales fruto de la desilusión social por la corrupción del país; Bulgaria es oficialmente el estado más pobre y corrupto de la Unión Europea, según Transparencia Internacional.
Un año después, los restos de una ‘cultura de protesta’ chocan con la fragmentación urbana, cultural y mediática de una sociedad arraigada en la tradición y en el pasado

"Acontecimientos como éste son raros", señala Elena Dimitrova Stoyanova en la radio nacional. "Se sienten como el principio de una cultura alternativa, que comenzó a ser una gran ola en la primavera de 2009”. La actriz y estudiante de la Academia Nacional de Teatro y Artes Cinematográficas, de 28 años, es sólo una cara familiar entre el público asiduo al jazz punk en directo que a menudo asiste a las protestas y marchas de Sofía. Aunque la última vez que hubo una manifestación, se convirtió en un motín, una reseña en el periódico británico The Observer decía: «Estamos hartos de vivir en el país más corrupto. Esta protesta única une a la gente en su deseo de vivir en un país europeo normal". "La policía golpeó a mis amigos”, explica el estudiante de Sociología, Ljubo Pozhaliev. "Cualquier comportamiento de protesta en Sofía se hace añicos”. En un café enfrente de la catedral de Alexander Nevski, dos hombres enfundados en cuero y pantalones vaqueros bromean con una camarera. “Mis amigos van allí”, afirma Ljubo. “La mafia está en todas partes, está en nosotros”.

Fábricas de cultura

Un performance en el Festival Undergroun de Sofía, en 2008/ Studio DauhausElena trabaja en el Butcher’s Club, donde me encuentro con Dauhaus Studio , los DJs de la noche. El colectivo con base en Sofía tiene como lema "el arte es / como la resistencia". El co-fundador Yovo Panchev, de 28 años, pagaba un alquiler equiparable a un sueldo por un espacio en una fábrica, donde conoció a Ivo Ivanov y Kalin Angelov, quienes le ayudaron con la financiación y el concepto. El “desarrollo de la cultura informal a instancias de una cultura sostenible e independiente” fue el primero en hacer fiestas en un almacén y en acoger al talento europeo musical, cinematográfico y de de diseño visual de forma habitual en la capital. “Empezamos a finales de 2005 como un servicio al arte y a nuestra sociedad. Terminó siendo un negocio muy generoso en el aspecto moral, así como un ‘servicio’  de infraestructuras para eventos y proyectos". Pero el edificio fue comprado y demolido por un ‘gran oligarca’ en mayo de 2007. "Es un desastre causado por el cambio de sistema en 1989 - cuando el gobierno arruinó al país e hizo que la mafia se quedara con el dinero que esta gente utilizaba para volver al poder democráticamente. El poder es tanto económico como político. Ésta es la estructura de este Estado.

"El 99,7% de las tierras sujetas a la restitución había sido devuelto a su legítimo propietario en el año 2000 después del colapso del socialismo, según Instituto Nacional de Estadística. Otros edificios, como una vieja fábrica de azúcar detrás de la estación de tren que fue noticia en noviembre, han sido abandonados. "Es un monumento de la cultura establecida", explica el editor del periódico Courrier des Balkans, Tristán Lefilleul. "La compañía dejó de trabajar, dejó abiertas las puertas sin guardias. TAB fue parte del entramado de Exelbi Chipre, pero no tiene número y no responden en la dirección indicada: una empresa fantasma. Se supone que no tienen derecho a destruir la fábrica y reconstruirla, pero se puede hacer... si se cae por su propia cuenta". Yovo se siente frustrado en cargo dentro del Instituto Estatal para la Cultura. "La gente no sabe lo importante que es la cultura. Fui a buscar ayuda con un desarrollador de planes de negocios para un proyecto de la UE y crear una residencia para artistas en una aldea cercana. El tío escribe proyectos para vivir y tiene dinero de la UE para 40 casas de huéspedes y 60 hoteles. Por qué la UE ayuda a hacer esto, no lo sé, pero él no podría conseguirlo”.

Papel, plástico y Rolling Stone

El número del pasado diciembreThe Apartment (El Apartamento), un bar, chocolatería y salón de té en el número 68 de Neofit Rilski, es una prueba de que algunos proyectos alternativos funcionan. Una enorme bandera tibetana adorna la entrada de un edificio de 105 años, una clínica maternal convertida en kommunalka (apartamentos comunitarios del antiguo régimen comunista, en los que varias familias compartían el baño y la cocina), que el ex millonario Plamen ha alquilado durante seis años. El club privado se convirtió en una asociación en 2007, ‘A:part:mental’ (que se puede traducir como ‘una parte mental’ y que también hace referencia a ‘apartamento’) es una oenegé para “el desarrollo de la nueva cultura basada en el proceso creativo y la interdependencia humana con la naturaleza y la sociedad”. Regularmente ofrece servicio gratuito, proyecciones de cine ‘verdes’, así como comida vegetariana y órganica y una biblioteca. 

Ubicada en una estantería detrás de un grupo de turistas españoles se encuentra una copia de One Magazine. La revista mensual independiente, que vio la luz en 2001, es otra plataforma cultural que proporciona a Sofía una identidad alternativa. Cada año, lanza la Semana del Diseño, la Semana de la Danza y la Semana de la Arquitectura de Sofía. En mayo de 2010 quieren organizar un festival disco y de dubstep (un tipo de música electrónica). "Nosotros no hablamos del sistema, así que se nos percibe como snobs o una revista intelectual", explica su director de Arte, Vassil Iliev. “One Magazine es más apreciada por los expatriados porque la sociedad búlgara genera héroes del siglo pasado", explica el editor de Cultura, Ivaylo Spasov.

Otros medios, como Rolling Stone Bulgaria (RSB), vástago de la histórica revista musical estadounidense, están de acuerdo. La publicación fue lanzada en noviembre de 2009 con una campaña de carteles del tipo ‘chalga es mierda’ (en referencia a las alusiones históricas y políticas de la música pop folk que escucha la mitad de la población y que impregna los centros comerciales del país, los taxis y los clubs). "Sólo ahora la sociedad empieza a disfrutar de algunas de las ofertas liberadoras del modelo occidental de medios", explica su editor jefe, Anelia Ilieva, de 22 años. El ex presentador de televisión Nayo Titzin no está de acuerdo. "La realidad, en Sofía, es la del jefe de redacción del principal diario que utilizan los servicios secretos. Nuevos medios nacen en esta época". "Puede ser verdad", admite Anelia. "Pero RSB no tolerará que presiones externas interfieran en la revista. No somos una tribuna para cualquier fracción política. La redactora jefe de One Magazine, Bistra Andreeva, ve a RSB como “menos experimental. Está dirigida a todo tipo de público, desde Lady Gaga a Rammstein”. "Está muy cerca del estilo de vida de la población en Bulgaria," dice Anelia. 

'ЧАЛГАТА' - que significa 'chalga - 'es mierda', con letras búlgaras para decir lo mismo en inglés. "Lo siento, Rolling Stone sólo ha aprendido búlgaro, dice en las líneas de abajo - con las palabras 'lo siento' deletreada como en inglés, pero con el alfabéto búlgaro de nuevo.

En Occidente, Rolling Stone es ridiculizada por no estar en contacto con la música. Pero su nacimiento en los Balcanes es un cambio en un país donde la música chalga sigue siendo un recordatorio dominante del pasado socialista. Titzin, quien abandonó el periodismo en 2003, desilusionado por la “vieja guardia", planea utilizar a los cantantes chalga, intervenidos quirúrgicamente, como fuente de inspiración para su próximo documental. Mientras jóvenes parejas pasan frente a la gran ventana del Boulevard Vitosha, explica cómo El valle Silkon, que desarrolla con su productora Spotlight, ahondará en el fenómeno de las familias que pagan a sus hijas una cirugía estética para que sean elegidas por los mafiosos de la nación. El fondo estatal para el desarrollo del cine probablemente no financiará el documental. "El capitalismo es difícil en esta cuasi-sociedad tradicional", dice Yovo. "Ya no tenemos burguesía. Ni aristocracia. Sólo una memoria social pobre y en su mayoría instintiva. Dicen que cada país tiene una mafia, pero aquí la mafia tiene un país. Yo no lo creo”. La mafia sigue haciendo funcionar a la sociedad.

Agradecimientos a Clea Caulcutt, Camelia Ivanova, Lyubo Pozharliev y al equipo de cafebabel.com team en Sofía. Lee su blog

Fotos: ©Jan Machacek ©Studio Dauhaus/ Rolling Stone Bulgaria página oficial en Facebook;  video de September 2009 ©SofiaDanceWeek09/ Youtube