Escándalos, políticos, prostitutas, patos y el verano

Artículo publicado el 3 de Agosto de 2009
Artículo publicado el 3 de Agosto de 2009
¿Cómo es posible que la ministra alemana de Sanidad se haya ido de vacaciones a España en su coche oficial? ¿Y por qué no estaba asegurado en todo el mundo? En la patria de la burocracia, una negligencia así no tiene disculpa. Pero este verano la cosa está que arde y no solo para la “ministra sinvergüenza” alemana (tildada así por el periódico Berliner Zeitung).
La calma del tradicional vacío estival lleva a la producción masiva de polémicas y escándalos en los medios de comunicación

La misteriosa reaparición del vehículo de la pobre “Ulla de vacaciones”, como ha venido titulando la prensa alemana este asunto, no ha podido ayudar mucho. La agitación mediática en Alicante no permitió barrerlo todo bajo la alfombra de la actualidad. Y, entretanto, el portavoz de la indignada república hasta afirma que lo que hizo la ministra fue totalmente correcto. La relativa cercanía de las elecciones generales y las paralizadas redacciones veraniegas convirtieron el desliz de la ministra en el escándalo de la temporada estival.

Las cuentas de los políticos británicos al descubierto

©Gin in teacups/flickrLa dimensión del asunto recuerda la revelación que caldeó los ánimos de los británicos en junio de este año. El escándalo sobre los gastos del Estado en sus políticos afectó a casi todos los representantes de la cámara baja del parlamento, que se pagaban una segunda vivienda a costa de los contribuyentes y omitían los impuestos que se ahorraban. El principio era legal, pero se oponía claramente a la norma del buen gusto. Mediante la publicación escrita del balance de gastos completo no solo se informó a la opinión pública británica de que sus representantes electos financiaban lujosas segundas viviendas a costa del Estado, sino que también se declararon como gastos vinculados al cargo la compra de pañales de bebé y la construcción de un islote para patos en un estanque climatizado de un jardín. La tirada del Daily Telegraph agradeció rápidamente las revelaciones diarias y los políticos de todos los partidos se disculparon en notas aclaratorias. The Guardian, en junio, descubrió las ventajas de esto y pronunció la frase “investiga los gastos de tus representantes en el parlamento”. Desde entonces, miles de ciudadanos británicos se afanan en buscar nuevos islotes para patos en los recibos digitalizados de sus políticos.

La tentación por el lujo de los políticos franceses

©petitesphrases/flickrEn el país del presidente ‘bling-bling’ ya desde hace tiempo la gente se ha adaptado a ese tipo de escándalos. Con todo, la facilidad de palabra francesa no gana para sustos. El proceso por el que fuera alcalde del 5º distrito administrativo de París, quien durante años, y ayudado por su esposa, incluyó a electores fantasma en las listas de su distrito electoral, no solo pone en riesgo su futura carrera política, antes de eso lleva a la máxima indignación. La pareja tuvo que agredecer a la revista satírica Le Canard por el descubrimiento de sus intrigas criminales.

La caída del diputado socialista Julien Dray, fundador de la organización SOS-Racismo y conocido hasta ahora por su integridad, también reveló un escándalo en la sombra. Desde algunas semanas, los medios han difundido el rumor de que Dray se deja varias decenas de miles de euros en su gusto por lo caro. La pregunta sobre cómo puede permitirse ese lujo un diputado que antes cobraba poco, sin echar mano de los donativos de las organizaciones caritativas, ha indignado a los franceses, aquejados por el calor del verano.

Las amiguitas de Berlusconi

©Ciu Pix/flickrA la vista de esas minucias, los italianos solo podrían asentir ligeramente con la cabeza. Desde la fundación de su república, están curtidos en la evasión de impuestos y la prevaricación por parte de sus representantes electos, a nadie le incomoda la gestión tributaria de los políticos. ¿Para qué tiene Italia, pues, su ‘Cavaliere’? La prensa italiana abastece de información sobre escándalos, aunque el interés sobre la gestión de las cuentas tiende a cero. Los picantes detalles de la vida amorosa del primer ministro están llenando las páginas de La Repubblica y L’Espresso en los meses de verano. ¿Berlusconi entretiene las dudosas relaciones de un hombre de mediana edad? Una nueva prueba de su virilidad incombustible a pesar de su avanzada edad. ¿El divorcio de su esposa por varios años? La separación ya no era presentable por más tiempo. ¿Un asunto turbulento con una prostituta? El sueño de todo italiano de avanzada edad. La prensa internacional echó por tierra toda norma de decoro e ilustró sus tareas de fin de semana con fotografías incriminatorias.

Alcohol en el parlamento polaco

El tópico sobre los vecinos del este asegura que ellos, ante todo, están entretenidos con la afición a la bebida de sus dirigentes. En Polonia, por ejemplo, un funcionario del presidente encargó 400 botellas de alcohol que se quedaron vacías en poco tiempo. Según Radio Zet, en unos dos meses se debieron gastar más de 3.000 eslotis del presidente en vodka, whisky y brandy. Eso plantea la cuestión de si el presidente Lech Kaczynski tiene problemas con el alcohol. Desde entonces, en Polonia salen burbujas allí donde se cocinan los rumores.

¿Una difícil caída de megalomanía o el comienzo del fin del Estado polaco? Esta pregunta también la plantean los ciudadanos de otros países europeos. ¿Puede un Estado cuyos representantes se costean de las arcas públicas sus vacaciones y la compañía de mujeres seguir funcionando de manera razonable? Afortunadamente, el teatro del verano dura solo hasta septiembre. Cabe esperar que entretanto los políticos europeos recuperen sus cinco sentidos.