Escándalos sexuales y pérdidas electorales: ¿Resurge la política en Italia?

Artículo publicado el 20 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 20 de Mayo de 2011
Desde Elena de Troya, cuando hay mujeres de por medio hay problemas para el poder.
El último escándalo de tipo sexual que ha visto envuelto al líder del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Khan ha provocado, además de la caída de su credibilidad institucional, un terremoto en el interior del partido socialista francés; mientras en Italia, el bunga bunga berlusconiano ha influido, casi con total certeza, en el resultado de las urnas no apoyando al Primer Ministro en Milán, su ciudad, en las últimas elecciones administrativas. En tiempos de crisis el electorado parece cada vez más desilusionado con los políticos y, más en general, asqueado con la arrogancia del poder.

Atención, políticos: las mujeres han cambiado

Una cosa es cierta: hoy Kennedy y Mitterrand se verían obligados a pensárselo dos veces antes de ceder ante una tormenta hormonal. No hay duda de que en sus tiempos lo disfrutaron, escondiéndose tras la pantalla de un sistema que permitió al primero tener todas las mujeres que quiso y al segundo tener dos familias, incluso ante el ataúd. No le fueron las cosas igual, de hecho, al ex presidente americano Clinton, ni mucho menos al anterior presidente del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Khan – que, a juzgar por la primera parte de su apellido, solo haciéndolo sonar da confianza-.

Y sí, las mujeres han cambiado. A día de hoy, si se sienten ofendidas o humilladas por parte del poder – ya sea de verdad o presuntamente – no se callan. Tal y como hizo Monica Lewinsky en 1995, una joven camarera del Hotel Sofitel de Nueva York hace unos días tuvo el valor de denunciar el haber sufrido acoso sexual por parte de uno de los hombres más poderosos del mundo, que por este motivo fue arrestado mientras intentaba torpemente escapar colándose en un vuelo directo a París. Ahora, ironías de la vida, será muy probable que, aparte de DSK, el futuro de la política francesa y de la era post- Sarkozy será un asunto entre mujeres: por una parte la socialista Martine Aubry, dada por desahuciada como líder del partido antes de este escándalo, y por otra parte Marine Le Pen, líder de la derecha radical. Veremos qué pasa.

Milagro en Milán, sorpresa en Nápoles

También en Italia mujeres y sexo influyen las cuestiones políticas, aunque de forma más indirecta, visto que mientras en otros sitios se arriesgan a 20 años de cárcel, en Italia no dimite ni se condena a nadie. El eroto-machismo de Berlusconi y compañía –culminado con Ruby Gate y una acusación de implicación en la prostitución de menores de edad por parte del Primer Ministro - incluso llevó a las mujeres a la calle el pasado febrero en muestra de protesta y solicitó las críticas de la opinión pública. Y en Italia nunca se sabe, porque cuando los unos son cerdos, los otros son moralistas, y viceversa. El lunes 16 de mayo, sin embargo, los resultados de las elecciones administrativas han castigado al Primer Ministro y a su mayoría en todos los Ayuntamientos importantes, excepto Nápoles donde, a pesar de la “basura” (hay que decirlo) producida desde hace 15 años por el gobierno de centro-izquierda, la mayoría irá en una segunda vuelta al ex magistrado Luigi De Magistris. Pero el verdadero milagro se ha dado en la ultraconservadora Milán, donde el grupo de centro-derecha se ha desplomado a -6 puntos porcentuales respecto al de centro-izquierda, llevándose con ellos en la segunda vuelta incluso a los fieles aliados de la Liga Norte, incrédulos y más escépticos que nunca respecto a la alianza con “il Cavaliere”.

Una derrota totalmente berlusconiana, sobre todo considerando que el Primer Ministro había decidido presentar su candidatura como cabeza de lista atribuyendo a las elecciones milanesas el valor de un referéndum sobre él mismo y, para variar, ocultando la cara de la alcaldesa saliente Letizia Moratti – no es que haya sido un crimen, viendo el mal gobierno de los últimos 5 años y sus golpes bajos en plena campaña electoral-. Los temas de la persecución judicial, entre los que son llevados a las tres magistradas que lo juzgarán por el caso Ruby, unidos a la arrogancia con la que Berlusconi gestiona el poder, no consiguen el consenso, ni siquiera de la considerada “barriga” del país, que parece haberse indigestado con el machismo. Urge un cambio de estrategia.

De los Alpes sopla un viento de izquierdas

Los Alpes, además, frenan el viento conservador y el de la extrema derecha, que sopla tanto del norte como del este. Tras la victoria de los conservadores (Fidesz) en Hungría – acompañada por un significativo avance del partido de extrema derecha Jobbik, por primera vez en el Parlamento,- en Finlandia el partido populista euroescéptico de los "Verdaderos finlandeses" se convierte en la tercera fuerza del país, a un solo punto porcentual de los conservadores que ganaron las elecciones del pasado abril. Es cierto, sin embargo, que en Italia no vencen con seguridad los moderados. El milagro de la segunda vuelta en Milán, por ejemplo, se ha dado gracias a un candidato, Pisapia, que no proviene del área moderada, sino del área post- comunista, aún gustando a la burguesía milanesa por sus orígenes no precisamente proletarios y a los discursos gauche caviar.

Leer en cafebabel.com Beppe Grillo: "L’Italia è un paese piccolo piccolo. Come nel1861"

Los resultados particularmente alentadores del Movimiento 5 estrellas de Beppe grillo, además, que ha desbancado las elecciones boloñesas consiguiendo el 10 % , deberían hacer reflexionar sobre el absoluto crecimiento del considerado voto de protesta, expresión de un electorado que tiene ganas de una democracia no solo teórica, sino que habla realmente desde abajo, de las necesidades de los ciudadanos. La política de los políticos de profesión, impregnada de sofismos y propaganda, cada vez más alejadas de las verdaderas exigencias de las numerosas familias que no llegan a fin de mes, parece tener los días contados.

Fotos: (cc)nebulawhirlwind/flickr; Famiglia Clinton (cc) loop_oh/flickr; (cc) Mike Licht, NotionsCapital.com/flickr