Eslovenia bascula a la derecha

Artículo publicado el 14 de Octubre de 2004
Revista publicada
Artículo publicado el 14 de Octubre de 2004
Populismo y disputas fronterizas con Croacia provocan la victoria de la oposición en las elecciones parlamentarias de octubre.

Iztok Sori suspira de alivio: «La situación está más tranquila ahora. Ni Eslovenia ni Croacia han vivido desórdenes políticos trascendentales. La mayoría ha considerado que todo esto formaba parte de la campaña electoral». El etnólogo esloveno se refiere a un incidente producido en la frontera entre su país y Croacia a finales de septiembre. Un incidente que ha llamado la atención incluso de la UE. Joska Joras, un esloveno políticamente activo, sólo puede acceder a su finca atravesando un puesto fronterizo entre ambos países. Se trata de una situación que provoca problemas. El jefe del Partido Popular (SLS), Janez Podobnik, y otros hombres del mismo círculo fueron a visitar hace poco a Joras, plantaron un árbol y, de regreso a casa, 10 de ellos fueron arrestados por los guardias fronterizos croatas. Tras las protestas de estos políticos ante el gobierno de Zagreb que ha insistido en que los croatas estaban en su derecho de detenerles, los eslovenos han anunciado la retirada de su apoyo oficial a la candidatura croata de entrada en la Unión.

Comportamiento poco juicioso

Iztok Sori se muestra contento de que los Eslovenos se hayan impuesto tras la agresión nacionalista y sostiene que no hay excusa para el brusco tratamiento que la policía croata dispensó a los políticos eslovenos. «Aun así, el comportamiento de Podobnik ha sido poco juicioso a una semana de las elecciones», afirma. Las elecciones parlamentarias del 3 de octubre han vuelto a subrayar que la situación política eslovena es un volcán susceptible de entrar en erupción en cualquier momento.

Eslovenia y sus 2 millones de habitantes ha vivido tensiones considerables con su vecina Croacia desde su independencia de Yugoslavia en 1991. El contencioso principal se relaciona con el acceso de Eslovenia a las aguas internacionales a través de la bahía de Piran; problema que también está en la base de este último altercado diplomático. La batalla por la propiedad de Joras ha contribuido a los buenos resultados del SLS durante las pasadas elecciones, en las que se ha hecho con el 7% de los votos. Hasta entonces, Janez Podobnik sólo aspiraba a sobrepasar la barrera del 4 % necesario para obtener representación parlamentaria. Pero Janez Jansa –jefe del Partido demócrata (SDS)- puede ahora ufanarse de sus resultados: su partido ha obtenido el 29% de los votos, mientras que el Partido liberal demócrata (LDS) –en el gobierno desde hace12 años, con Anton Rop como Primer Ministro- se derrumba hasta el 23 %. Estrategias políticas contradictorias y acusaciones de corrupción y nepotismo han empujado a la población a desalojar al gobierno liberal.

Controversias de fondo

Con seguridad, los católicos se frotan las manos con este cambio político. Han luchado sin parar y por medios controvertidos contra el anterior gobierno. Iztok Sori critica este golpe de péndulo hacia la derecha: «Lo que me inquieta de estas elecciones es la posibilidad de una política de exclusión. Homosexuales, ateos, romaníes y yugoslavos sin carta de ciudadanía están en el punto de mira». Al etnólogo le preocupa particularmente el aumento del apoyo a los nacionalistas del SNS (Partido nacional, con un 6,3 % de votos) y del SLS. Estos últimos, con más del 6% de los votos, pasan de 4 a 6 escaños en el Parlamento. El cabeza de partido, Zmago Jelincic, es un populista acendrado y ha sabido significarse con su «No a la entrada de Croacia en la UE». Anton Rous, del Partido democrático de los jubilados (DeSUS) también está contento con los resultados: su partido se ha llevado el 4,02 % de los votos. Entra en el Parlamento. Aunque su partido no haya presentado un programa en sí, sus eslóganes simples han hallado eco entre inválidos y refugiados reingresados.

Por otro lado, si bien la derecha ha salido bien parada, el Partido Conservador Cristiano Nueva Eslovenia (Nova Slovenija), cuyo éxito en las europeas le permitió enviar un miembro a Estrasburgo, contabiliza ahora un modesto 8,79 % de votos.

Los Liberal-demócratas eslovenos han perdido la mayoría parlamentaria, pero pueden sentirse orgullosos de su decisivo papel para meter el país en la Unión y en la OTAN. Puede, además, presumir de otros logros, como un sólido crecimiento económico alrededor del 2,5% anual y una tasa de paro baja, el 6% de la población activa. El nuevo gobierno de Janez Jansa gozará de cierto margen para guiar a Eslovenia por el camino del éxito, sin perder de vista la precariedad de la alianza entre pequeños partidos de derechas.