España atraviesa el espejo: hacia el rescate final o #Merkelgohome

Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2012
Artículo publicado el 7 de Septiembre de 2012
“Desde Alemania, vienes a España gorda y lozana, viva el tronío de esa gran banca con poderío, olé Draghi y la troika y el doichebank, que no está mal. Te recibimos, Angela Merkel con alegría. ¡Olé tu riesgo y olé tu prima!", dice la letra elaborada por el movimiento 15M en la que se adapta la canción de una de las míticas escenas de la película Bienvenido, Mr. Marshall (Berlanga, 1953).
De este modo, con todo el sarcasmo del original y un poco más, se convierte en un “No bienvenida (con una a anárquica), Ms. Merkel”. Igual que Lewis Caroll, en A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, inventó el no cumpleaños, en España se ha concebido la no bienvenida.

Desde hace días, desperdigados por las aceras de Madrid, han aparecido octavillas en las que puede leerse: Merkel, go home. Alguien ha tenido la ocurrencia, el tiempo y la disposición para distribuirlos por todo el centro, con especial dedicación en la zona de El Rastro, e incluso han llegado a verse en la calle Génova, donde está la sede del Partido Popular, actualmente en el gobierno. Sin embargo, esta protesta anónima, que utiliza panfletos analógicos, no esta siendo la única reacción en contra de la visita de Merkel —también conocida popularmente como la cumbre hispanoalemana de empresarios—, que tuvo lugar ayer jueves en la Moncloa y en la que seguramente se hayan tratado las condiciones del, más que posible, rescate a España. Es curioso que se reúnan en esta cumbre primero los empresarios y, solo después, los jefes de gobierno de España y Alemania. Curioso, sintomático y poco alentador.

“Sentimos simpatía por los alemanes, pero a ella la despreciamos”, rezaba una de los carteles de la concentración.

Estaban convocados cien empresarios españoles y alemanes, altos cargos del Gobierno, representantes de los sindicatos y el ministro de Economía y Competitividad: Luis de Guindos, al que le correspondió el honor de inaugurar una “cumbre empresarial” ofreciendo a los dioses las únicas dos bazas que España, según un comunicado del ejecutivo actual, tiene para lograr un rescate con condiciones no demasiado draconianas: en primer lugar, la contribución en forma de sacrificio votivo que España está haciendo para resolver la actual crisis de la moneda única “a través de iniciativas como la política de consolidación y ajuste fiscal en todos los niveles del sector público, así como la implementación de reformas estructurales y la eliminación de trabas a la actividad empresarial” y, la segunda baza, el atractivo turístico que tiene el país para los teutones.

Por su parte, los movimientos ciudadanos como ¡Democracia real ya! Madrid y el 15M convocaron ayer una concentración ante la sede de la Representación de la Comisión Europea en España para “darle a la señora Merkel la bienvenida simbólica que se merece: nuestro más sonoro y contundente rechazo a las medidas que su política e ideología neoliberales quiere imponernos a base de recortes en los derechos más básicos, condenándonos a la miseria a pesar de no haber sido culpables de la estafa perpetrada por las entidades financieras, los organismos europeos como el Banco Central Europeo y demás entes gubernamentales que actúan como cómplices y partes activas del genocidio social”. Resumiendo: #Merkelgohome y “¡no es una crisis, es una estafa!” (Es ist keine Krise, es ist ein Betrug!) o “¡No es una crisis, es un robo!” (Es ist keine Krise, es ist ein Schwindel!). Y todo, al estilo de de la película de Berlanga, Bienvenido, Mr. Marshall.

Y por si esto no parece suficiente, mientras Rajoy y Merkel se han visto, una vez más, las caras, pero en territorio español, se prevé que Draghi proponga en una importante reunión del Banco Central Europeo, ubicado en Fráncfort, un plan para la adquisición ilimitada de bonos soberanos sin inyectar más liquidez en el sistema. De hecho, parece ser que el ente bancario no deja de recibir sugerencias: la OCDE ha manifestado que debería comprar deuda soberana de los países en apuros, como España, y Rajoy le ha pedido que “disuelva cuanto antes la incertidumbre”, como si se tratase de un azucarillo. La situación es, más bien, amarga y se necesitan toneladas de píldoras Mary Poppins para tragar las condiciones que cada rescate conlleva. Los empresarios, de la mano de Merkel, ya están aquí.

Fotos: (cc) Popicinio_01/Flickr. Vídeo: TOMALATELE/YouTube.